El misterio rodea la boda de la hija de los Clinton

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Chelsea Clinton

La boda de Chelsea Clinton con el banquero Mark Mezvinsky, que se celebrará el 31 de julio, es el secreto mejor guardado de Estados Unidos. La gente pregunta dónde tendrá lugar, cómo será el vestido de la novia y quiénes los afortunados invitados al evento, ya considerado el más importante del año. En público, la familia Clinton resta importancia al acontecimiento, pero en privado el ex presidente sigue una dieta estricta para estar en forma ese día, al que califica como el más importante de su vida. El misterio continúa, a pesar de que la prensa busca como un sabueso el dato que pueda convertir en primicia.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo que la boda de su hija, Chelsea, prevista para fin de mes, será un evento estrictamente reservado a los amigos y familiares.

"Es un asunto de ella, será un casamiento familiar", dijo Clinton en una entrevista con el canal NBC desde Pakistán. Y agregó, para que no quedaran dudas "los invitados a la boda serán los amigos de la pareja, y gente que fue significativa en su vida, como debe ser".

La secretaria de Estado admitió que para su marido, el ex presidente Bill Clinton, el evento estará tan cargado de emoción que le será difícil evitar las lágrimas. "Si logra hacer el camino (hacia el altar) sin interrupciones, ya será un logro importante", ironizó Hillary.

Aunque enseguida se llamó al silencio y dejó ver que se encuentra "bajo órdenes estrictas de no mencionar el tema, creo que por buenas razones".

amor y escándalo. Poco y nada se ha filtrado sobre los detalles de la boda de Chelsea Clinton, de 30 años, con Mark Mezvinsky, de 33, un banquero de Capital Management. Ambos jóvenes asistieron a la Universidad de Stanford, aunque su romance no floreció hasta hace pocos años. Los novios conocen de primera mano el precio de la derrota política y el escándalo público.

La madre de Mezvinsky, la ex representante de Pensylvania Marjorie Margolis, es una ex periodista que fue elegida en 1992 apoyada por Bill Clinton. Perdió su escaño dos años más tarde, después de votar a favor del presupuesto del presidente. Está divorciada del padre del novio, el ex representante por Iowa, Ed Mezvinsky, que fue liberado en 2008 después de cumplir una condena de cinco años en prisión por estafa.

La boda, prevista para el próximo 31, está tan envuelta en secreto que en Washington, donde la madre de la novia se ocupa de la diplomacia internacional de Barack Obama, es más difícil averiguar detalles del evento que de la estrategia del presidente para Afganistán. Ni siquiera los invitados conocen dónde se celebrará: las invitaciones apenas decían que sería a una distancia de auto de Manhattan, y no aportaban más datos.

400 invitados. Entre los invitados estará el presidente Obama, Oprah Winfrey, Ted Turner, Barbara Streisand y Steven Spilberg. "El planificador de bodas se contactará directamente con cada invitado una semana antes del enlace para concretarle dónde se celebrará", asegura The New York Magazine, que detalla que tan sólo se esperan 400 invitados, porque la joven ha exigido conocer a todo el que asista a su enlace.

El hermetismo generó variadas especulaciones. Pero la que pisa con mayor fuerza señala que la boda será en Astor Courts, un pabellón de Beaux Arts construido entre 1902 y 1904 para John Jacob Astor IV como evocación del Grand Trianon de Versalles y que cuenta con 20 hectáreas.

La dueña de la mansión contribuyó en la campaña de Hillary y también fue encargada de hacer una reserva en el restaurante Le Petit Bistro, aledaño a su propiedad, para la famosa familia hace algunos meses. (Agencias)

El deseo del presidente

El ex presidente Bill Clinton declaró en Viena, que antes de morir quiere escalar el Kilimanjaro, la cumbre más elevada de África. "Pronto tendré 64 años, de modo que soy suficientemente viejo para tener mi propia lista de deseos a cumplir. Me gustaría subir al Kilimanjaro antes de que se funda la nieve, correr un maratón antes de morir, hay muchas cosas que quisiera hacer pero que realmente no importa si las hago. Lo que verdaderamente me gustaría es vivir suficiente tiempo para conocer a mis nietos", agregó. El ex presidente se encuentra a dieta para reducir su peso para el día de la boda, como se lo pidió su hija.

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