El fuego puso a prueba a los bomberos de Treinta y Tres

| Aunque el siniestro pudo finalmente ser controlado, se requirieron varias horas para frenarlo

Treinta y Tres | Marco Rivero

Aproximadamente una hectárea de monte tomó fuego en las proximidades del río Olimar en la ciudad de Treinta y Tres la pasada tarde.

Los efectivos del destacamento local de bomberos debieron combatir un siniestro iniciado en el barrio Sosa en la capital departamental, que por acción del viento se extendió a la vegetación que se extiende hasta el propio río, en una tarea que demandó varias horas de trabajo y que aún no concluía en la pasada noche, puesto que continuaba ardiendo.

Básicamente se consumieron matorrales y pastos secos y abundante basura que existía en el lugar; precisamente esto último provocaba una densa y oscura humareda que provocó preocupación, puesto que se pudo apreciar desde toda la ciudad.

Decenas de curiosos se daban cita para apreciar en directo este incendio desde la ruta nacional número 8, algo que se tornaba peligroso, debido al tránsito y a que algunos ofidios optaron por escapar hacia ese mismo lugar.

El único daño en una estructura fue en una casilla de madera y zinc, que un solitario sujeto había adoptado como morada. La improvisada vivienda fue consumida prácticamente en su totalidad.

No se registraron daños personales.

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