INN CONTENT PARA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL URUGUAY 

La UCU transformó sus programas académicos y estos fueron los cambios 

Los futuros estudiantes podrán tomar un gran porcentaje de cursos electivos para personalizar su formación y hasta podrán obtener un doble grado

Universidad Católica del Uruguay

Son los últimos días de noviembre. Las clases terminaron y en los pasillos de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) se respira una tranquilidad extraña, no es la calma de un año cualquiera. En el tercer piso del Edificio Central de la UCU, Marcos Sarasola –vicerrector de programas académicos de la Universidad, doctor en Educación por la Universidad de Deusto, profesor de Física– dice “inédito”, dice “quijotada”, dice “proeza”. Podría estar hablando de este 2020, de la pandemia, de lo que implicó llevar con éxito casi el 100% de los cursos de las carreras de la UCU a un formato a distancia, del esfuerzo de los profesores, del compromiso de los estudiantes, del trabajo invisible y fundamental de todos los funcionarios de la Universidad.

Sarasola no da por sentado el sacrificio del año, sin embargo, sus palabras hablan de la finalización de un proyecto inmenso y global que empezó en el segundo semestre de 2018 cuando la tormenta SARS-CoV-2 ni siquiera estaba en el horizonte.

La UCU estaba en pleno cambio de su modelo universitario y eso implicaba, entre sus varios aspectos, la transformación de los programas de grado, su integración curricular transversal y el desarrollo de una cultura humanista, creativa, innovadora y emprendedora en todas las áreas de aprendizaje. La fecha era una e inmodificable: marzo de 2021.

Así que, en medio de las noticias sobre el coronavirus, directores de programas académicos, decanos de las facultades y cientos de profesores se pusieron a trabajar intensamente para presentar un nuevo diseño curricular de 28 carreras de grado. En el mar de la incertidumbre tenían un faro: las siete competencias generales con las que cada estudiante de la UCU se graduará al terminar sus estudios. Ellas son: aprender a aprender; autoconocimiento y aprendizaje auto dirigido; pensamiento crítico y resolución de problemas; innovación, creatividad y emprendedurismo; colaboración; comunicación; ciudadanía global y local; y experiencias con sentido.

Marcos Sarasola de la Universidad Católica del Uruguay
Marcos Sarasola. 

Fue casi un año de fermento colectivo, de presentaciones, de planillas, de documentos, de devoluciones, de correcciones; hasta que finalmente los nuevos planes se enviaron al Ministerio de Educación y Cultura. Ahí está entonces este camino que Sarasola define como una quijotada. Lo que sigue es una entrevista en la que el nuevo vicerrector de Programas Académicos de la UCU cuenta cómo fue este recorrido en un año lleno de excepciones.

El plan estratégico 2019-2024 de la UCU estableció que los programas académicos de grado debían tener un nuevo diseño para 2021. ¿Cuáles son los pilares en los que se sostiene esta transformación curricular?

Teníamos una línea bien clara que sale del plan estratégico. Entonces, a fines de 2018, el Consejo Directivo dijo: “Arrancamos”. Desde hace varios años la UCU viene trabajando en la idea de que somos una única Universidad y eso fue fundamental para que todas las carreras atravesaran este proceso juntas. Así es que el engranaje empezó a funcionar en 2019.

Cuando comenzamos la transformación curricular, la respuesta habitual era: “Pero recién terminamos de rediseñar”. Y lo que yo respondía es que hay que pensar en los nuevos estudiantes, los que ingresan en 2021 y egresarán en 2025 o 2026. Ellos no podían salir con planes de 2013. Esta transformación curricular es inédita para la Universidad, es una quijotada, una proeza. Y en el medio de la pandemia que no estaba prevista. Sin embargo, aquí estamos y lo hemos logrado.

La transformación curricular está basada en tres pilares. Por un lado, están la transversalidad y la interdisciplinaridad; el conocimiento es tan amplio que ya no es posible quedarse solo en un área de especialización. La riqueza de que estudiantes de distintas carreras compartan el aula y sus puntos de vista es muy importante. Nuestra universidad tiene condiciones excepcionales en Uruguay porque tiene diversidad de propuestas y unas dimensiones que nos permiten flexibilidad y articulación entre ellas, además, todos sus edificios a un par de cuadras de distancia para facilitar lo interdisciplinario, que es lo que necesitamos hoy. Entonces, no es solo estar actualizados en contenidos, es estar actualizados en cuáles son las formas de ser profesional hoy. Por eso lo que necesitamos es que los profesionales tengan la cabeza abierta. Y con este objetivo los nuevos diseños tienen en torno a la tercera parte de sus cursos electivos, es decir, cursos que puede tomar de otras facultades. Por ejemplo, un psicólogo que quiere tener su propio emprendimiento y gestionar una pequeña empresa irá a cursos de Dirección de Empresas o tomará una trayectoria en emprendedurismo, un informático preocupado por la protección de datos irá a cursos de Abogacía y así.

El segundo pilar es la internacionalización. Para ello, los nuevos diseños contemplan un semestre en 3ro o 4to para facilitar así los viajes sin que eso supongo retrasar la finalización de la carrera.

Universidad Católica del Uruguay

Finalmente, en la UCU decimos que nuestra enseñanza está centrada en el estudiante. Eso quiere decir que cuando planificamos las clases no debemos pensar en lo que vamos a dar, estamos pensando en lo que va a aprender el estudiante. Entonces hay que responder una pregunta fundamental: “¿Qué queremos que el estudiante sepa hacer cuando termine el curso?”. Eso implica que tenemos que verlo hacer o llevar adelante algo de lo que aprendió; eso es trabajar por competencias. En el aprendizaje basado en competencias hay que lograr situaciones lo más auténticas posibles; que los estudiantes se enfrenten a desafíos, que trabajen con cosas, que discutan entre ellos, que formen equipos. En este sentido, también hemos incorporado cursos transversales a todas las carreras que hemos denominado el Core UCU y que aportan fundamentalmente a las competencias generales y al perfil del graduado UCU. Son actividades formativas que estimulan la integración multidisciplinar y generacional de los estudiantes.
Estamos siempre trabajando para que nuestros graduados se caractericen por su sentido humanista, con identidad y propósito personal, con espíritu emprendedor y visión de mundo.

¿Cómo se baja toda esta información a los profesores que se tienen que adaptar a dar sus clases de una manera distinta?

Hay que tener claro el objetivo: que haya aprendizaje, que los estudiantes aprendan a hacer algo. Para lograrlo, es clave la formación de nuestros profesores, así que, hace unos años creamos el Centro Ludus, que tiene como misión la formación en docencia universitaria. Actualmente su foco está en que los profesores tengan cuatro competencias. Tienen que planificar bien, saber qué quieren que el estudiante sepa hacer al final del curso, evaluar bien, desarrollar pedagogías activas y además manejar el aula para poder comunicarse empáticamente con los estudiantes.

¿Cuáles son las universidades que mira la UCU a la hora de embarcarse en estos enormes proyectos?

Como consecuencia de esta línea de internacionalización que impulsa que los integrantes de Consejo Directivo, los decanos y los directores de programas y de departamentos visiten universidades o asistan a acontecimientos fuera de Uruguay nos hemos nutrido de distintas experiencias. Algunas de ellas son, por ejemplo, el modelo de la Universidad de Mondragón en el País Vasco, el del Tecnológico de Monterrey de México, el de Olin College of Engineering de Massachusetts, de Loyola Andalucía o el de la University College London. Pero no hay un único modelo del que nos nutrimos.

En todos los casos lo que hacemos es mirar, reflexionar, ver qué nos puede aportar y hacer los cambios. La clave, en este caso, es tener un diseño curricular flexible. Eso quiere decir que, a partir del año que viene, como he dicho antes, los estudiantes van a tener una importante cantidad de horas para elegir cursos fuera de su carrera.

Por otro lado, también pusimos un semestre de intercambio en todas las carreras para los que quieran y puedan irse a estudiar al exterior. La transformación curricular 2021 apuesta a profesionales que contribuyan a la sociedad y la cultura de la comunidad local y global en constante cambio, de una manera responsable y ética.

¿Cuál es el aprendizaje para la UCU después de este año?

El modelo educativo que tenemos en Uruguay y que todavía es el predominante en el mundo, es un modelo industrial, fabril, muy estructurado, es una línea de montaje. El estudiante pasa por aquí, después por allá, si falla lo sacamos de la línea y lo volvemos a meter. Es un modelo que hace tiempo que dejó de tener sentido. La pandemia puso en evidencia cosas que no estaban funcionando y que ya lo sabíamos; se aceleraron los cambios y se mostraron cuáles son las fortalezas.

En nuestro caso pudimos innovar, crear y sobre todo retomar un enorme porcentaje de nuestras clases. Nosotros somos una Universidad que apuesta a la presencialidad, pero hemos visto las maravillas que hicieron muchos profesores en clases vía zoom. Nunca nos imaginamos que determinados cursos podían hacerse de forma virtual. Era impensable y se logró.

Los postgrados también se transforman 

La innovación y aggiornarse a la nueva realidad describen a la perfección el proceder de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) a lo largo de su historia. Uno de los más recientes cambios es en la Escuela de Postgrados, que específicamente también trabajó en la transformación de 13 de sus programas académicos y además incorporó 12 propuestas nuevas. En concreto, para el período 2021-2022 tendrá una oferta de 30 maestrías en las áreas de Salud, Psicología, Deporte, Nutrición, Derecho, Ingeniería, Comunicación, Mediación, Sostenibilidad, Ciencias Sociales y Políticas, Ciencia de Datos, Educación y Odontología, según detalló el vicerrector de programas académicos de la universidad, Marcos Sarasola.
Además, en 2021 la UCU sumará a su oferta de postgrados un Doctorado en Ingeniería. Con este nuevo programa, aumenta su propuesta de doctorado al de Psicología, que inició en 2011.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados