RESULTADOS

Pruebas PISA ponen de manifiesto la inequidad educativa del país

Estas evaluaciones que se realizan cada tres años en Lectura, Ciencia y Matemática, muestran que la mayoría de los países permanecen estables en sus desempeños, incluyendo Uruguay.

Las pruebas revelan que los estudiantes más ricos obtienen 150 puntos por encima de los pobres. Foto: Leonardo Mainé
Las pruebas revelan que los estudiantes más ricos obtienen 150 puntos por encima de los pobres. Foto: Leonardo Mainé

Las estadísticas se parecen demasiado a la frase letal de las parejas: “Tenemos que hablar. Aunque se hable todos los días, la declarada voluntad de hacerlo implica que se dirán cosas horribles. Así pasa con los datos. Están por todas partes, pero horrorizan al crear estadística”. La analogía del escritor Juan Villoro cobra fuerza el primer martes de diciembre, cada tres años.

Sucede que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presenta los resultados de las pruebas PISA que muestran lo de siempre: los estudiantes de 15 años obtienen, en promedio, desempeños similares a los que consiguieron quienes tenían 15 años en las pruebas anteriores. De hecho 49 de los 79 países examinados en Lectura, entre los que se encuentra Uruguay, se mantienen estables.

Uruguay sigue siendo de los “mejores de su clase” (léase los diez países latinoamericanos evaluados) pero está por debajo del promedio de resultados de las economías que conforman la OCDE. Está exactamente igual en Matemática (418 puntos), tuvo una caída en Lectura que está dentro del error muestral, y un descenso en Ciencias (de diez puntos) que es “estadísticamente significativo”.

Más significativa aún es la distancia de resultados entre los estudiantes uruguayos de contextos más ricos y aquellos de zonas más desfavorecidas. En lectura, por ejemplo, los alumnos del quintil de mejores ingresos consiguieron un promedio de 490 puntos (un puntaje que supera el promedio de OCDE). Los del quintil más pobre, en cambio, obtuvieron 339 (por debajo del promedio de América Latina). Dicho de otro modo, la mayoría de los estudiantes de contextos más vulnerables no son siquiera capaces de identificar el personaje protagónico en el cuento Los Amigos de Julio Cortázar.

Las estadísticas -otra vez parafraseando a Villoro- horrorizan. “Los últimos datos de PISA confirman el fracaso de tres gobiernos del Frente Amplio en mejorar la calidad de la educación”, dijo Pablo da Silveira, quien en marzo asumirá como ministro de Educación.

Pero los datos, aunque no mienten, admiten varias lecturas. Y es entonces que vienen los justificativos.

Uruguay es, después de México, el país de América Latina que más incrementó la cobertura educativa de los adolescentes de 15 años (esos que son evaluados). En 2003, cuando se realizó aquí la primera ronda de PISA, el 75% de los jóvenes de esa edad estaban escolarizados. Hoy la matriculación es del 92%.

Cuando la cobertura es baja, hay una mayor selectividad. Es lo que ocurre en China. En el gigante asiático solo son evaluados los “mejores”, y esos “mejores” son menos de la mitad del estudiantado que a su vez es una parte del total de la población de esa edad. En cambio, cuando más alta es la matriculación, más chances hay de que “haya de todo”.

Siguiendo ese razonamiento, Uruguay mejora su desempeño en comparación a Costa Rica y a México, dos países que obtuvieron registros similares en las tres áreas evaluadas. Pero, al mismo tiempo, también se distancia (negativamente) de Chile, quien tiene mejor cobertura y mejores resultados.

El ombligo.

Poco después de las nueve de la mañana de ayer, hora francesa, la OCDE liberó los datos de PISA. Al rato, las redes sociales quedaron inundadas de críticas. Salvo los medios peruanos, que destacaron el desempeño de sus estudiante (fue el único país de la región que mejoró en Matemática), en el resto de los países lo que reinó fue la queja.

Los directores de OCDE explicaron que la intención de las pruebas no es establecer un ranking, sino aportar una evidencia científica para la toma de decisiones. Y es entonces donde las autoridades uruguayas deberían prestar más atención.

Un ejemplo: “Un equipo de fútbol jugó 80 partidos en toda la temporada. Perdió el 20% de los partidos que jugó y empató 24 partidos. ¿Qué cantidad de partidos ganó?” Más de la mitad de los estudiantes uruguayos, de 15 años, fue incapaz de resolver este ejercicio durante la prueba que duró dos horas.

A los alumnos hombres les fue “un poco” mejor que las mujeres a la hora de resolver este ejercicio. Sin embargo, existe una diferencia mayor: en Lectura ellas logran, en promedio, 23 puntos más que ellos.

¿Son muchos esos 23 puntos? Si se tiene en cuenta que la caída global en Ciencias fue de diez puntos y fue significativa, claro que es mucho. Si se tiene en cuenta que las escalas de puntajes se definen con una media de 500 puntos y un desvío de 100, claro que es mucho. Pero parece “poco” en relación al peso que significa repetir.

Ocurre que un estudiante de 15 años debería estar cursando cuarto grado de educación media. Pero solo el 64% efectivamente está en ese nivel. Entre estos alumnos, el promedio tuvo desempeños en Lectura, en PISA, de 467 puntos. Entre aquellos que repitieron solo un año, se observan 90 puntos de diferencia y más de 120 entre quienes se rezagaron dos años.

“Somos el cuarto país de 79 con más experiencias de repetición hasta los 15 años. La repetición es la causante de que solo el 64% de los estudiantes se encuentren en el grado modal. Uruguay debería revisar la forma como el sistema lidia con el no aprendizaje de los alumnos sin retenerlos en el grado”, señaló Andrés Peri, coordinador del Departamento de Investigación de la ANEP.

Al respecto, en la sede central de la ANEP habrá hoy un conversatorio sobre repetición escolar. Según supo El País, “se está avanzando en un cambio de reglamentación, pero es poco probable que haya una definición antes del nuevo gobierno”.

Así las cosas, ¿Uruguay viene mejorando o empeorando? Todo depende cómo se lea la estadística. Peri prefiere mirar hacia adelante y, en este sentido, advierte del “problema uruguayo”: la baja culminación del bachillerato.

PISA muestra que Uruguay está en el podio regional en cobertura de los adolescentes de 15 años. También está en el podio en el desempeño en Lectura, Ciencia y Matemática que obtienen esos estudiantes. Pero está décimo en la finalización de la educación obligatoria.

¿Chile es más selectivo que el resto?

“No es por 30 pesos, es por 30 años”. Esta frase fue una de las que más se popularizó en las recientes protestas en Chile. Los manifestantes advertían en sus carteles que no fue el aumento del precio del metro lo que generó el descontento, por más que fue “la gota que derramó el vaso”. Uno de los talones de Aquiles del sistema chileno es la inequidad de acceso a la universidad. Es uno de los países que más expandió la educación terciaria, pero lo hizo a costa de la oferta privada y la entrega de vouchers. Pero las pruebas PISA muestran que en la educación media, Chile es bastante menos selectivo. De hecho es la economía de la región que cuenta con una mayor cobertura escolar de los adolescente de 15 años y, aun así, es la que concentra los mejores resultados.

¿A los liceos privados les va mejor?
apuntes, escritura, escribir

Un estudiante de 15 años y que asiste a un liceo privado de Montevideo obtiene, en promedio, 64 puntos más en las pruebas de Lectura que sus pares que concurren a los públicos. Pero a la vez logra 130 puntos más que quienes asisten a una UTU en el interior del país. Sin embargo, cuando se controlan los resultados por nivel socioeconómico en que está inmerso el centro educativo, “no hay diferencias estadísticamente significativas” en los desempeños. Dicho de otro modo: el contexto es lo que hace la diferencia y no el tipo de institución. Según Santiago Cardozo, investigador de ANEP y de la UdelaR, la última ronda de PISA muestra dos excepciones: las UTU del interior y los liceos privados del interior. En estos dos tipos de instituciones a los estudiantes les va peor incluso en el mismo contexto.

¿China le ganará a EE.UU.?

Las consecuencias de la guerra de aranceles, entre Estados Unidos y China, es uno de los mayores desvelos de los economistas. Según los técnicos, es una de las explicaciones del enfriamiento de la economía mundial. La educación, aunque parezca abstracto, es uno de los elementos que inciden en las economías, al menos a largo plazo. Siguiendo ese razonamiento, China vencerá porque está a la cabeza de los mejores desempeños en Ciencias, Matemática y Lectura. ¿Es así? No necesariamente. Sucede que en China solo se toma la prueba PISA a dos municipios (Pekín y Shanghái) y dos provincias (Jiangsu y Zhejiang). Pero a su vez, solo se seleccionan a los estudiantes que están en determinado tipo de institución a la que la mayoría de la población no accede.

Así vieron los resultados.

wilson netto | presidente del codicen
Wilson Netto. Foto: Ariel Colmegna
Es "relativo"

“Hay que ver cómo se quiere ver esto. Si uno lo ve en proyección, en el área de Ciencias el cambio no es significativo. En una media que son 500 puntos, una baja de diez puntos se relativiza. Esto no se trata de éxitos o de autocríticas profundas, se trata de una valoración real”.

Robert Silva | Futuro presidente del Codicen
Robert Silva, candidato a vicepresidente por el Partido Colorado. Foto: Delfina Milder
Es "dramático"

“El país gasta cientos de miles de dólares en esta evaluación. Tienen que ser una herramienta para la mejora de los aprendizajes”. Y en radio Carve agregó: “La situación es dramática. No nos mantenemos, bajamos puntos en Lectura y Ciencia, y seguimos igual en Matemática”.

Pablo Da Silveira | futuro ministro de educación
Pablo Da Silveira. Foto: Nicolás Pereyra
Un "fracaso"

“Los últimos datos de PISA confirman el fracaso de los tres gobiernos del Frente Amplio en mejorar la calidad de la educación. Lo que pasa en el Instituto Nacional de Evaluación Educativa es parte de la explicación. Hay mucho para cambiar y mejorar. Y hay un país que lo está pidiendo”.

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