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Innovación universitaria a una escala humana

A través de sus Facultades de Medicina, Cultura y Derecho, la Universidad CLAEH forma profesionales con capacidad técnica y compromiso social.

Universidad CLAEH
Entre las carreras de grado y posgrado de sus tres facultades la universidad reúne a más de mil alumnos. 

Una formación de avanzada, con planes de estudio innovadores y una orientación humanista, ese es el espíritu del Centro Latinoamericano de Economía Humana, hoy Universidad CLAEH. Esta nació en 1957 como organización de la sociedad civil, en 1997 se convirtió en instituto universitario y hace dos años fue reconocida como universidad por el Ministerio de Educación y Cultura.

Actualmente cuenta con tres facultades: Medicina, Cultura y Derecho, que ofrecen cuatro carreras de grado, especializaciones médicas, y posgrados en gestión de salud, gestión y didácticas de la educación, e historia del arte y patrimonio. En total reúne a más de mil estudiantes.

Según Andrés Lalanne, rector de la Universidad CLAEH, el centro es pionero en varios aspectos. Para empezar en materia de descentralización, con dos de sus facultades (Medicina y Derecho) que funcionan en Punta del Este. Pero también en la creación de nuevas carreras, como es el caso de la Licenciatura en Gestión Cultural.

Pero lo que más la identifica es su perfil humanista, que pone a los problemas de la sociedad en el centro de cualquier profesión. Esto se manifiesta de distintas maneras: desde la inclusión de materias sobre ética y responsabilidad hasta la promoción de políticas públicas. También en la vocación de servicio, con estudiantes que aprenden gracias a su trabajo con distintos sectores de la población.

“Nuestro objetivo es promover este concepto de economía humana. Tratamos de no copiar lo que hacen otras universidades, sino innovar con nuestra propia propuesta pedagógica para cada carrera”, asegura el rector.

EL rector de la universidad claeh andrés lalanne, en el patio de la sede central en la calle zelmar michelini.
EL rector de la universidad CLAEH Andrés Lalanne. 

Pacientes desde el primer año

Pacientes desde el primer año. Desarrollar un nuevo concepto de médico, más solidario y preocupado por los problemas del país, implica quitar a este de un pedestal y reintentar el vínculo con pacientes, familiares y trabajadores del sistema de salud. Ese es el objetivo de la Facultad de Medicina, que funciona en el campus de Punta del Este.

Su plan de estudios se distribuye en seis años, y tiene un marcado perfil práctico. Según Lalanne, históricamente la carrera de medicina funcionó como un “embudo”, donde los primeros años se dedicaban a la teoría y recién los últimos a los pacientes. La Universidad CLAEH transformó este modelo y combinó la teoría con la práctica desde el inicio: la clínica crece de manera incremental hasta que en los últimos años ocupa casi el 97% del tiempo del estudiante.

Ya en primer año los estudiantes empiezan a trabajar junto a sus profesores en policlínicas de Maldonado y otros departamentos del interior, cumpliendo tareas básicas y de enfermería. A medida que avanzan, su participación aumenta en complejidad, hasta que en sexto realizan la internación obligatoria rotando por las especialidades de Medicina, Cirugía, Ginecología, Obstetricia y Pediatría.

En todo este camino cuentan con herramientas innovadoras. Por ejemplo, la metodología de Aprendizaje Basado en Problemas, mediante la cual, con la ayuda de un tutor, se discuten y resuelven casos reales. Otro apoyo es la materia Humanismo Médico, que toca cuestiones muy delicadas, desde cómo lidiar con situaciones de alto riesgo hasta la muerte de un paciente. Lo mismo ocurre con Comunicación, que entrena habilidades humanas imprescindibles para la profesión.

La primera generación de médicos del CLAEH egresó en 2011, y desde entonces se recibieron más de 200 profesionales. Según Lalanne, los caminos después de la Facultad son muy variados, y mientras que algunos siguen su carrera en los centros de Maldonado, otros se inscriben en los posgados o especializaciones de la propia Universidad CLAEH o aplican a las de la Universidad de la República.

Anatomía en 3D y pacientes que reaccionan

La incorporación de tecnología es otra característica de la Universidad CLAEH. La Facultad de Medicina cuenta con una Anatomage Table. Esta es una pantalla touch gigante integrada a una mesa, que permite estudiar el cuerpo humano por medio de visualizaciones 3D. Cuenta incluso con un “escalpelo virtual” para diseccionar órganos y tejidos, y gracias a su avanzado software incluso se pueden cargar los datos de pacientes reales. Por otra parte, también incorporó simuladores de última generación, que permiten practicar en cuerpos artificiales toda clase de procedimientos, desde una extracción de sangre hasta una intubación o un parto. Son equipos que reproducen reacciones reales ante maniobras médicas. “Esto les da a los estudiantes de medicina un aporte invaluable, ya que pueden tener una experiencia inicial y practicar antes de tratar con pacientes reales”, asegura el rector Lalanne.

Anatomage Table
La Anatomage Table permite estudiar el cuerpo humano en forma virtual.

Cultura: un objeto de cambio

La Licenciatura en Gestión Cultural dura 4 años —con un título intermedio— y forma estudiantes en cuatro grandes áreas: producción, comunicación, emprendedurismo y desarrollo social. Esto significa que si bien hay importante presencia de materias vinculadas a la cultura, el arte y la creatividad, también se hace énfasis en administración, economía y tecnología.

La Facultad funciona en la sede central de la Universidad en Montevideo, en la calle Zelmar Michelini, y al igual que en Medicina, los alumnos están en contacto con la práctica desde los primeros años, en organizaciones tan distintas como la Dirección Nacional de Cultura, Sinergia Design, Lucero Producciones, AGADU, Fundación Iturria o Liceo Jubilar. Como parte de la currícula también deben realizar proyectos 360° que contemplan todas las aristas de un emprendimiento cultural.

Esta experiencia los provee de una base de conocimientos muy versátil, que se puede aplicar a cualquier actividad. Desde crear una editorial o una discográfica, hasta dirigir una galerías o museo. También pueden optar por un camino más corporativo, participando en empresas u organizaciones asociadas a la cultura.

“A veces se vincula mucho a la cultura con las artes, pero también tiene que ver con el desarrollo de las industrias creativas. Partimos de la base que la cultura es un objeto de cambio y un agente importante del desarrollo humano, social y económico”, explica el rector.

Esta filosofía implica que parte de la carrera está enfocada en la investigación y el diseño de acciones comunitarias. Lalanne pone como ejemplo un trabajo reciente de un estudiante sobre la Reserva Valle del Lunarejo, que busca revitalizar este patrimonio y utilizarlo como un factor de empoderamiento para la población local.

Universidad CLAEH
Sede central de la universidad en la calle Zelmar Michelini, donde funciona la Facultad de Cultura.

Un derecho más amable

La propuesta de la Universidad CLAEH se cierra con la Facultad de Derecho, que forma abogados y escribanos con capacidad técnica pero sin descuidar la responsabilidad y el sentido ético. A lo largo de cinco años y medio, los futuros juristas aprenden sobre las distintas ramas del derecho, pero con un enfoque original.

En este aspecto el centro ha innovado con los talleres de escritura académica. Otra particularidad es la incorporación de una memoria de grado en el último año. Según Lalanne, la investigación ha sido una de las flaquezas históricas de estas carreras en Uruguay, y gracias a este programa surgieron importantes trabajos legales sobre temas actuales: desde la interrupción del embarazo hasta ordenamiento territorial.

Como parte de su compromiso con Maldonado, La Facultad ofrece un consultorio jurídico itinerante, que trabaja en Punta del Este, San Carlos y Pan de Azúcar. El objetivo es brindar asesoramiento jurídico gratuito, pero con un perfil orientado a la mediación, que buscas resolver los problemas de los vecinos y no necesariamente recurrir a los tribunales.

“Todo eso tiene que ver con generar profesiones que le sirvan a la gente. Tenemos identificado que uno de los grandes problemas del derecho es que necesita ser más amable con las personas, y hacia allí apuntamos”, concluyó el rector.

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