MONTEVIDEO
En 2020 abrió sus puertas la escuela “República Popular China”; es de Tiempo Completo y está en Casavalle.
A las 13 horas los estudiantes de quinto y sexto de Primaria ingresan al comedor, toman sus bandejas y se sientan en los bancos que tienen poco tiempo de uso. La secretaria de la escuela recorre las mesas y les va entregando un par de palillos de madera con decoraciones obviamente asiáticas y de color azul. Los niños los miran de reojo y algunos al instante les quitan el envoltorio. Comienzan a agarrar el arroz que está en sus platos de las formas más cómicas. Pero están esos habilidosos que gritan: “¡Yo sé cómo se usan!”, y les dan indicaciones al resto.
Comer con palitos chinos es una de las formas en que los alumnos de la escuela N° 319, que es de Tiempo Completo, se conectan con el país asiático en el que se cimentó el nuevo centro.
Su cultura y tradiciones también se plasman en las paredes de la escuela, con dibujos de la muralla china, fotos de algunos monjes, origami hechos por los escolares, máscaras típicas y una biblioteca que lleva el nombre de “El panda lector”.
El lazo con el país comenzó en 2004 cuando la escuela N° 319 tomó el nombre de “República Popular China” y la dirección empezó a forjar una relación cercana con quienes ocupaban cargos de embajadores en Uruguay. Los maestros tenían cenas en la casa del embajador, se les brindaban fondos -como una sala de informática- y los representantes visitaban la escuela y llevaban adornos típicos.
En ese entonces la escuela se ubicaba en la avenida Gustavo Volpe, en el predio de Unidad Casavalle, y compartía el establecimiento con la Escuela N° 178 (una de mañana y otra de tarde). “Empecé a ver que los niños del barrio no conocían más allá de Propios”, cuenta la secretaria de la escuela, Luján Melo, una de las referentes históricas del centro.
El gobierno de China donó US$ 2.040.000 para la escuela; esta recibe a 240 niños.
Esta mujer invirtió energía en conseguir fondos para salidas didácticas y materiales que mejoraran la calidad de estudio de los niños.
En una de las cenas de la embajada, en el año 2008, el embajador Li Zhongliang colocó un pequeño pergamino en los platos de los funcionarios de la escuela N° 319. Cuando lo abrieron se encontraron con el plano de una escuela modernísima que estaría ubicada en el predio lindero a la plaza “De palos”, en el corazón de Casavalle. Zhongliang le dijo a la secretaria: “No puede ser que tengan que compartir el lugar con otra escuela, queremos que tengan una propia”.
Diez años después, bajo el liderazgo del embajador Wang Gang, comenzó la construcción del nuevo centro: de dos pisos con estructura en vidrio y barras de metal.
El gobierno de China invirtió US$ 2.040.000 de los US$ 3.000.000 que se requirieron para la obra y así se construyó un centro de 2.000 metros cuadrados -entre espacios interiores y exteriores-, que recibe a 320 escolares de nivel inicial y de primaria.
La escuela abrió en 2020. Debido a la pandemia se tuvo que posponer la inauguración oficial, que finalmente ocurrió el 28 de setiembre y contó con la presencia de Robert Silva, presidente de la ANEP, y otras autoridades de la enseñanza. También estuvo presente la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, y el embajador Wang.
En la ceremonia, el representante de la República Popular China en el país se dirigió a los escolares como “gurises queridos” y enfatizó que la escuela “es un símbolo de la amistad entre ambos pueblos orientales”.
Y el intercambio no solo ha sido simbólico, sino que en 2018 y 2019 un grupo de seis estudiantes de la escuela de Casavalle viajaron a conocer una escuela de Beijing. Estos viajes se han transformado en uno de los grandes sueños de los escolares. Las maestras aguardan que esta tradición -que se cortó con la pandemia- pronto se retome. Por ahora, por lo menos tienen clases de mandarín cada dos semanas por si salen elegidos para viajar.
Reforma: “No hay escucha activa de los maestros”
La secretaria y maestra Luján Melo y el maestro Joaquín Velara, de la escuela “República Popular China” creen que la reforma de la educación tiene aspectos positivos en la teoría, aunque en la práctica es difícil o imposible de aplicar. “Hay cosas de la reforma que están alineadas a lo que ha resultado en las potencias mundiales, pero trabajando acá me di cuenta de que no hay una escucha activa de la realidad de los maestros y sus estudiantes, sostiene el docente.