Irak - Al menos 64 personas murieron y más de 120 resultaron heridas hoy en la mañana en Irak en una serie de atentados en Bagdad y en el norte del país, en una de las jornadas más sangrientas desde la formación del nuevo gobierno a finales de abril.
El peor atentado del miércoles tuvo lugar en la madrugada en Tikrit, feudo del derrocado presidente Saddam Hussein, 180 km al norte de Bagdad.
Al menos 31 personas, entre ellas un policía, perecieron al estallar un coche bomba estacionado delante de un terminal de buses del centro de la ciudad, donde se encontraba un gran número de viajeros, según una fuente policial. Otras 66 personas resultaron heridas.
La ciudad, capital de la provincia de mayoría sunita de Salahedin, fue luego prácticamente cercada por las fuerzas de seguridad y se estableció el toque de queda.
"Un coche de marca alemana y fabricado en Brasil causó la explosión", precisó una fuente policial.
La ciudad había registrado una serie de atentados con coches bombas a fines de abril.
Más al norte, 30 personas murieron y 31 resultaron heridas cuando un kamikaze hizo estallar el miércoles un cinturón de explosivos en medio de reclutas del ejército en la ciudad Hawiya, al oeste de Kirkuk (255 km al norte de Bagdad), según una fuente hospitalaria de la ciudad.
Hawiya es conocida por ser uno de los bastiones de la guerrilla. Varias operaciones militares han sido efectuadas allí por el ejército estadounidense y las fuerzas de seguridad de la provincia petrolera de Taamin, de la que Kirkuk es la capital.
En Bagdad, tres personas murieron y otras 25 resultaron heridas en la explosión de tres coches bomba y de una bomba casera.
En el barrio de Dora, al sur de la capital, un coche bomba estalló junto a un puesto policial provocando tres muertos y ocho heridos, mientras que en el de Al Jadida, al oeste, la explosión de otro coche bomba dejó dos heridos.
En un tercer atentado con coche bomba, nueve personas, entre los cuales policías y civiles, resultaron heridas en Mansur (oeste de la capital).
Otras seis personas quedaron heridas, tres de ellas graves, al estallar un artefacto explosivo en la barrio de Jamia, al oeste de Bagdad, informó a la AFP una fuente del hospital Yarmuk.
Los atentados con coche bomba han sido la elección casi exclusiva de los insurgentes en las últimas semanas, en las que han incrementado sus ataques, matando a casi 400 personas desde el comienzo del mes.
Estos sangrientos atentados ocurren cuando unos mil soldados estadounidenses continuaba una vasta operación militar, bautizada Matador, en la provincia sunita de Al Anbar, al oeste del país y cerca de la frontera con Siria, una región que el ejército de Estados Unidos considera el "santuario" de la red terrorista Al Qaida en Irak.
La operación, que comenzó el domingo, ha dejado entre 75 y 100 muertos entre los rebeldes, según el ejército.
El lunes, el grupo del extremista jordano Abú Mussab al Zarqaui, jefe de Al Qaida en Irak, había desmentido el primer balance de 75 "combatientes" muertos brindado por el ejército estadounidense.
En varios comunicados publicados entre el sábado y el lunes, el ejército estadounidense anunció además la muerte de 15 soldados, vinculando solo tres a esta operación. Se trata de uno de los peores balances en un periodo de tres días para el ejército estadounidense este año.
En un comunicado difundido hoy en internet, el grupo de Zarqaui promete "más" ataques antiestadounidenses en Irak. "La unidad de los candidatos al martirio ofrecerá sus héroes y atacará a los apóstatas (...) será como un volcán en ebullición", indica.
En otro comunicado, el grupo afirma que "la cantidad de estadounidenses muertos se cuenta por decenas, superando incluso el centenar", sostiene el grupo terrorista, asegurando que sus "combatientes siguen resistiendo".
AFP