En pocos meses la situación de tráfico y consumo de drogas cambió en forma drástica y, prácticamente, volvió a un escenario similar al que tenía hace casi una década atrás.
Los analistas de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid) han detectado tendencias claras en los últimos meses, más concretamente desde fines del año pasado hasta la fecha. Fuentes del organismo informaron a El País que aumentó considerablemente la oferta de marihuana, "debido al aumento que, a su vez, tuvo la producción en Paraguay". Los análisis de la Policía Antidrogas concluyen que este fenómeno está directamente vinculado con la drástica disminución del consumo de pasta base.
Entre los consumidores "más duros", que preferían el consumo de pasta base de cocaína, muchos se han volcado al clorhidrato de cocaína. "Hay más demanda de los consumidores en la calle y se popularizó la cocaína `estirada`, como la que se consumía acá en la década de los 90, y a un precio más accesible", explicó una fuente del organismo policial.
En opinión de los analistas de la Dgrtid la mejora en la situación económica ha influido directamente en esta tendencia de consumo.
Desde el punto de vista del tráfico ilegal, la pasta base de cocaína que llega a Uruguay, vía Argentina, proviene de Bolivia y Perú, al igual que la cocaína. Se estima que en un 80% estas dos drogas tienen esa procedencia.
Pero últimamente Paraguay se ha convertido en un competidor más fuerte. Los productores de marihuana están ofreciendo "combos" de esta droga con cocaína. "Paraguay no era tenido en cuenta como productor de cocaína, pero cada vez está apareciendo más esta oferta", apuntó la fuente de la agencia antidrogas.
También ha cambiado la modalidad de tráfico, sobre todo el de cocaína, con destino a Europa. Los traficantes están utilizando menos "mulas" y, en cambio, echan mano a couriers para enviar paquetes pequeños, con no más de 200 o 300 gramos de cocaína.
Las fuentes aseguraron que ello se debe al incremento de la tecnología en el Aeropuerto Internacional de Carrasco y mayores controles en terminales aéreas y marítimas. De hecho, el uso de encomiendas en el tráfico interno se ha venido detectando esporádicamente en el país, desde hace unos años, indicaron las fuentes antidrogas consultadas.