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Dos tiroteos sacudieron ayer la zona del Cordón

Asalto. De una fundición robaron 2 kilos de oro en lingotes

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GUSTAVO TRINIDAD

Dos tiroteos callejeros sacudieron ayer la zona del Cordón. Uno se produjo en el mañana entre el propietario de una fundición y tres delincuentes. Sobre las 19 horas un policía se tiroteó con dos delincuentes y uno cayó herido de bala.

A media mañana tres copadores desataron una balacera al enfrentarse al propietario de una fundición de oro de la zona. El hombre fue herido por los delincuentes pero igual los sacó corriendo a tiros. El enfrentamiento provocó pánico. Las balas rompieron vidrios de casas y también de algunos autos que estaban estacionados.

Los delincuentes lograron huir con dos lingotes de oro 24 kilates de un kilo cada uno. El metal precioso tiene un valor aproximado de U$S 21 el gramo por lo que el costo total ascendería a unos U$S 42.000. Policías de Hurtos y Rapiñas y de la Seccional 4a. hacen intensas pesquisas para dar con los delincuentes. Un joven fue detenido por Hurtos y Rapiñas y ayer era indagado en Jefatura.

Minutos más tarde el auto Volkswagen usado por los delincuentes fue encontrado abandonado: el coche había sido denunciado como robado.

Paralelamente se lanzó alerta a las fronteras y la Aduana porque el oro podría ser sacado del país. También se chequean lugares donde pueda ser vendido y hospitales, porque no descarta que uno de los delincuentes haya sido herido en el tiroteo. Todo comenzó cuando tres delincuentes encapuchados llegaron hasta una casa ubicada en Eduardo Víctor Haedo 2067 y Martín C. Martínez.

Todos estaban armados e irrumpieron en la casa sorprendiendo a Walter Rouco, que trabajaba en la fundición.

El hombre fue amenazado de muerte y encañonado. Luego lo ataron de pies y manos con una cinta, tomaron dos kilos de oro y se dieron a la fuga.

Cuando salían de la casa llegaba el hijo del propietario, Eduardo Rouco de 54 años quien los enfrentó y forcejeó con uno de ellos tratando de evitar que se llevaran el oro. En ese momento el delincuente hirió de un tiro en el abdomen al hombre, que cayó en la vereda.

Dos de los delincuentes corrieron hacia el auto y otro se fugó a pie. Como pudo, el herido se ubicó detrás de un auto, sacó un arma y disparó contra los delincuentes hasta vaciar el cargador. Pudo ser una tragedia, porque varios proyectiles impactaron en el auto pero otro hizo estallar ventanas de una casa de la cuadra.

Una de las lunetas del auto azul en el que huyeron los copadores fue destrozada de un tiro. En la huida los delincuentes dejaron tirada un arma y dos capuchas. Policía Técnica realiza pericias sobre el arma y también trabajó en la escena del tiroteo donde se hallaron varios casquillos. En la casa buscaron huellas o indicios que permitan identificar a los delincuentes. El herido fue trasladado a un hospital: la herida de bala en el abdomen le causó perjuicio hepático y renal.

Su padre fue liberado de las ataduras por la Policía y salió ileso del incidente. Fuentes policiales indicaron a El País que se trataría de delincuentes conocidos: por esa razón llevaban sus rostros cubiertos. De la misma forma la Policía estima que el atraco fue entregado ya que los delincuentes estaban seguros de la existencia de ese oro en el lugar. Por otra parte la fachada del local no se presenta más que como una casa común y corriente de familia.

DE TARDE. Eran las 18.30 cuando dos delincuentes asaltaron una ferretería de Rodó y Salterain. En el momento en que huían a pie un policía pasó por allí y salió en su persecución.

Los ladrones dispararon sobre el policía. Este respondió y se produjo una balacera que terminó en Pablo de María y Rivera cuando uno de ellos fue alcanzado en un glúteo. El delincuente entró herido a un local de cobranzas donde fue detenido. Su secuaz logró darse a la fuga. El rapiñero herido hoy será llevado ante el Juez.

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