—¿Recordará que el 31 de octubre del 2003 se detectaron pérdidas de aguas servidas en el emisario subacuático del sistema de saneamiento de Montevideo realizado con un préstamo del BID?
—Lo tengo perfectamente en la memoria, le agrego que una inspección de la Armada Nacional determinó la calidad y cantidad de las pérdidas.
—Yo le sigo la historia, se contrató entonces al consorcio Hochfieg y éste diagnosticó y proyectó la reparación de fallas en U$S 246.337 mas euros 57.232.
—Mucha intranquilidad no ganó entonces a la gente y a la Intendencia del itinerante don Mariano Arana y su ballet municipal, existían seguros que evitarían esos grandes desembolsos.
—Pero acá veo que hubo una inspección preventiva y evaluación del estado del emisario por U$S por 145.967.
—Aquí va la que vale, el 5 de noviembre del 2003 había vencido el seguro contratado para la cobertura del emisario subacuático por un capital de U$S 25.000.000.
—Pero si en la IMM de don Mariano pagó la cuota del contrato ¡chau que te vaya bien!
—No es así, ese día se solicitó la renovación de la póliza al Banco de Seguros del Estado y surgieron algunos problemitas.
—¡Zas!, don Mariano el futuro senador se olvidó de la póliza y quedamos sin cobertura.
—Más o menos es así,el trámite no pudo ser cumplido ya que los reaseguradoras solicitaron, como condición previa para la renovación, la evaluación del estado del emisario.
—Lo veo venir, el seguro no corre y se está en falta.
—Mire, eso me dijeron, repito que me dijeron, que el escabroso tema está a estudio del Tribunal de Cuentas.
—¡Oh, la, la! Se viene la observación del organismo de contralor y empezarán los temblequeos con el BID.
—¡Mala tos le siento al gato!