En el año 1999 el Consejo de Primaria intentó flexibilizar la repetición en primer año, mediante una circular donde les daba la libertad a los docentes de no hacer repetir a los alumnos y pasarlos a segundo año de modo de darles más tiempo para la incorporación de los conocimientos, según argumentaron entonces las autoridades de la enseñanza y señalaba la propia circular.
La propuesta incluía además la posibilidad de que el mismo docente de primer año tomara el curso de segundo y permaneciera de ese modo con los estudiantes siguiendo de forma más personalizada su evolución.
Esa propuesta generó rechazo de parte del cuerpo docente que argumentó entonces que ponía en peligro la calidad de la enseñanza. Los voceros gremiales señalaron en su momento que la medida había sido discutida en las Asambleas Técnico Docentes donde se opusieron a ella en reiteradas ocaciones.
Pero las autoridades de la enseñanza continúan considerando la no repetición como una posibilidad válida, en enero del 2002 la directora de Primaria, Teresita González señaló a El País que se estaban aplicando programas pilotos en algunas escuelas de modo de evaluar la posibilidad de eliminar la repetición escolar en los primeros años.
La jerarca aseguró que el sistema de enseñanza debe empezar a reflexionar y cuestionarse: "¿en que favorece al niño repetir un año escolar?" y "¿qué nuevas estrategias tendríamos que tener para acompañar a ese niño y evitar la repetición?".
El mayor porcentaje de repetición se concentra en los primeros grados, donde alcanza un 21%, mientras que en sexto año sólo llega al 3%. Ese 21% es un porcentaje promedial que si se desglosa según el contexto sociocultural de las escuelas revela que en aquellas más desfavorecidas puede aproximarse al 50%, mientras que en las de contexto más favorable se estima en un 5%.