Diseño seguro en el moma de Nueva York

| El traje para manifestantes es una de las piezas más llamativas de la mayor exhibición del museo neoyorquino

Una nueva tendencia creativa se impone. "SAFE: Design Takes On Risk" (Seguro: el diseño aborda riesgos) es el nombre de la exposición que se realiza en estos días en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (Moma), y que ha sido calificada como la muestra más importante desde la reapertura del museo en noviembre del año pasado.

El director del Moma, Glenn Lowry, manifestó que, al principio, la idea fue hacer una muestra que reflejara las emergencias posteriores a los ataques del 11 de setiembre de 2001. "Pero después se fue transformando en algo mucho más sofisticado e interesante, sobre cómo percibimos nuestra propia seguridad, nuestro confort tanto físico como emocional", dijo.

El espíritu es "diseñar nuestro propio refugio, nuestros productos y emociones para sentirnos a salvo en un mundo peligroso".

INVENTOS. La muestra está compuesta por más de 300 productos y prototipos especialmente diseñados para proteger el cuerpo y la mente de los peligros contemporáneos, en un show provocativo que invoca un estado de ánimo que demuestra un deseo natural de estar a salvo.

Entre los objetos se exponen una lámina plástica diseñada por un joven alemán que se despliega hasta transformarse en un refugio contra vientos huracanados; un abrigo japonés con 44 bolsillos para guardar comida y medicamentos para utilizar en caso de que la persona tenga que abandonar su casa. Entre los elementos que se prevén para almacenar en ese abrigo, hay un osito de juguete confeccionado en nylon que se dobla fácilmente dentro de uno de los bolsillos.

Un diseñador estadounidense realizó una frazada a prueba de balas confeccionada con nylon balístico. Un trío de diseñadores italianos e israelíes diseñó elegantes camisetas de algodón y metal a prueba de balas, ultralivianas y a la moda.

Una de las vedettes de la muestra es la llamada silla "Faraday" fabricada en plástico amarillo y acero dentro de la que uno puede acostarse en posición fetal y respirar a través de un tubo. Según el catálogo, esta silla es el "refugio para evitar los ocultos campos magnéticos. A medida que los artilugios electrónicos invaden nuestros hogares, pueden ser nuestro único refugio".

Específicamente para seguridad de las mujeres, se exponen una cartera que parece contener un cuchillo en uno de sus lados para provocar temor, y una flor a prueba de balas realizada con nylon balístico. También se expone una revolucionaria mochila con energía solar para cargar cámaras, teléfonos, IPods y radios; y un timbre con luz para proteger a personas mayores y a niños cuando hacen jogging, caminan o andan en bicicleta.

UNA NECESIDAD. El actor Andy Robinson opina que lo difícil en la nueva exposición es distinguir entre la realidad y la parodia. "Hay objetos diseñados con fines comerciales y otros que ironizan sobre una sociedad paranoica post 11 de setiembre. Pero cuesta saber cuál es cuál". Para él, los llamados "Muebles para escondernos" de los diseñadores británicos Anthony Dunne y Fiona Raby, por ejemplo, "parecen objetos de parodia".

La curadora de la muestra, Paola Antonelli, considera que luego de los desvastadores huracanes ocurridos en este año, sumado a los atentados terroristas, el tema de la seguridad en diseño no es una moda sino una necesidad de la vida cotidiana.

Algunas repercusiones mediáticas están de acuerdo: es el mejor momento para celebrar una propuesta de diseño que salve vidas. Otras creen que el tema pasa por otro lado: que la seguridad personal se ha transformado en un enorme mercado que mueve miles de millones de dólares, y ahora llegó además al terreno del arte.

Lejos de fortalezas flotantes, portaaviones, escudos de misiles y también de los vehículos Hummer ultraseguros, "Safe" logra que el diseño seguro sea más "bajado a tierra", más al alcance del ciudadano.

Fuentes: El Universal.com,

Clarín, Prensa Moma

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