PUNTA DEL ESTE - RAÚL MERNIES
El velero uruguayo Bonanza dio la gran sorpresa en el agua y su emotiva llegada en el quinto lugar dejó en claro que se espera una semana de competencias náuticas muy pareja.
Sólo había dos pescadores a las 10 y 25 de la mañana en la punta de la escollera. Otras seis personas intentaban cubrirse de las olas, que salpicaban mucho, y de la intensa lluvia.
A lo lejos un velero entraba a puerto muy lentamente. El viento era bueno, pero la vela mayor con dos manos de rizos mostraba claramente que la tripulación no estaba preocupada por perder minutos, sólo querían llegar.
"¡Es el Bonanza!" Todos se pusieron de pie y con sus aplausos hicieron que la extremadamente agotada tripulación del velero uruguayo levantara sus cabezas y devolviera una sonrisa.
Fortuna III ya descansaba en el puerto y su tripulación en el hotel desde las 6.56 de la madrugada, cuando el velero más rápido de los últimos años había cruzado la boya para quedarse con la cinta azul y el premio "Buque Correo" del Circuito Altántico Sur 2009.
El viento sur-sureste se había instalado en Punta del Este desde las nueve de la noche del día anterior, cuando los veleros que salieron del puerto de Olivos, en Buenos Aires, llevaban cerca de ocho horas en el agua.
El Fortuna III, poseedor del récord Punta del Este-Buenos Aires desde 2006 con 17 horas y 58 minutos, esta vez registró una marca de 18 horas 31 minutos. El segundo lugar fue para Flash Gordon, que cruzó la boya a las 9.02 de la mañana; el tercer escalón del podio de velocidad quedó en manos del Negra, que arribó a las 9.11 y Mercenario 4 completó la lista de los primeros en la categoría ORC Internacional, sin tiempo corregido por handicap.
Pero justamente eso es lo interesante de la primera prueba del Circuito Atlántico Sur: que sin importar las dimensiones, el peso y todos los aspectos que conforman el handicap, los timoneles compiten a pura vela y el más rápido es el gran ganador de la travesía.
Por eso lo del Bonanza es más importante todavía. Porque se metió quinto en el agua y llegó, incluso, antes que el resto de los 17 barcos de la primera categoría.
No hubo nada fácil, ni siquiera para el Fortuna, porque en una maniobra complicada el timonel ordenó rifar la vela mayor y aunque en el momento dio resultado, el viento de hasta 40 nudos no dejó izarla otra vez. Por eso tuvo que usar la de emergencia y llegar a puerto con la mayor en capa.
El "Buque Correo" de la temporada 2009 promedió una velocidad de 9.2 nudos por hora (equivalentes a 17 kilómetros por hora) para recorrer las 170 millas que separan Olivos de Punta del Este. Los 17 tripulantes que navegan sobre el Fortuna III estaban advertidos sobre la posible llegada de un viento pampero en medio de la sudestada. El pampero llegó en medio de la noche y en esas condiciones el velero llegó a medir 40 nudos (74 kilómetros por hora).
Pero los que más sufrieron las condiciones climáticas fueron los barcos más pequeños.
De los 75 que largaron desde Olivos (eran 80 pero cuatro esperaron para sumarse en Punta del Este y uno no zarpó), once tuvieron que abandonar la regata por problemas técnicos debido a los fuertes vientos.
De esos once solamente uno, el Yaci 2 de la categoría Fórmula IRC, tuvo que ser remolcado por una lancha ADES y los otros 10 se amarraron a puerto por sus propios medios, tanto en Juan Lacaze como el puerto del Buceo de Montevideo. En esta horas estos veleros realizarán sus reparaciones y podrán regresar a la competencia el miércoles, haciendo uso del descarte en esta regata Buenos Aires-Punta del Este.
Así entonces, el tiempo real volvió a quedar en manos del argentino Fortuna III, pero una vez realizadas las correcciones de handicap según las categorías las cosas cambiaron y los uruguayos que participan terminaron la primera etapa en muy buenas posiciones.
Actualizados los tiempos de cada embarcación según el handicap, la clasificación general de la Fórmula ORC Internacional tiene en el primer lugar al velero Don Quixote del argentino Santiago Mollard con un tiempo de 17:12.59, pero para la grata sorpresa de todos quien lo escolta es el Biguá V, de Jaime Mezzera, timoneado nada menos que por el uruguayo medallista panamericano Pablo Defazio y con el olímpico Alejandro Foglia en la tripulación. El Biguá V registró 17:36.12 y sobre este logro Foglia comentó: "La regata estuvo muy dura por el tema del viento, que empezó a aumentar. El viento sopló muy fuerte desde el sur y una vez dentro del Río de la Plata se forman muchas olas chicas, entonces el barco va saltando todo el tiempo. Todos estábamos muy concentrados en nuestros roles y en un momento "el Oveja" (Pablo Defazio) nos dijo que veníamos promediando muy bien. El barco es muy nuevo y la verdad que nunca esperamos quedar segundos el primer día, por suerte respondió muy bien en cada maniobra", explicó el olímpico que compite en la categoría Láser. El tercer lugar también fue para un velero uruguayo, el Chivas de Roberto Fabini, con 17:48.53.
Al cierre de esta edición la comisión de regatas corregía los tiempos de todas las categorías. Hoy serán dados a conocer los resultados oficiales, pero entre el quinto puesto del Bonanza y la grata sorpresa que dieron el Biguá V y Chivas no es necesario esperarlos para poder afirmar que los uruguayos empezaron con el pie derecho.