Los estudiantes del liceo 13 (que abarca los tres primeros años de secundaria) desocuparían mañana de mañana el centro de estudios, que tomaron por 48 horas en reclamo por el boleto gratuito y en rechazo a la Ley de Educación que planea el poder Ejecutivo.
La situación edilicia del centro fue otra de las reivindicaciones. Puertas sin vidrios, asientos rotos, un techo al que le faltan partes del cielorraso y baños con algunas baldosas y manchas de humedad que se evidencian en las paredes, son algunas de las cosas que se pueden ver hoy en una recorrida por el centro de enseñanza.
Los estudiantes reclaman que la dirección, tanto del liceo como de Secundaria, no escucha sus reclamos y que en estas condiciones no se pueden dar clases. "Los salones se están cayendo a pedazos y los baños son un desastre", dijo Bruno Leyton, dirigente de la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media. Durante las 48 horas que ocuparon pintaron puertas y un pizarrón.
La directora de Secundaria, Alex Mazzei, reconoció que el liceo necesitaría un reciclaje, aunque señaló que las obras implicarían el desalojo de un centro del que, por la cantidad de estudiantes que nuclea, no se puede prescindir. "Este es un liceo de la década del ’60 e indudablemente que en estos 40 y pico de años no ha tenido mantenimiento ninguno. Realmente está en condiciones muy malas, como muchos otros que hemos recibido en esta administración. Lo que estamos haciendo es tratar de asegurar que puedan tener clases", dijo a EL PAÍS digital.
Mazzei aseguró que en lo que va del año se han gastado casi 400.000 pesos en reparaciones desde la parte sanitaria hasta el arreglo de vidrios, cerrojos y puertas. "Generalmente las tareas de mantenimiento no se ven. Hace 4 años que se está trabajando en la reestructura del IAVA y prácticamente no se nota", agregó. También dijo que los padres de los alumnos recaudaron dinero para la instalación de cortinas, pero las fueron a colocar el día en que los estudiantes decidieron ocupar.
Los alumnos del liceo 13 aseguraron a EL PAÍS digital que sólo se cambió un vidrio. Mazzei dijo no tener conocimiento de que todavía existan vidrios rotos y aseguró que en octubre se gastaron 16.000 pesos en este rubro siendo la última reparación el 25 de octubre.
Lo que sí reconocieron los estudiantes fue que se hicieron algunas refacciones sanitarias en el baño de las mujeres. Con respecto a las cortinas aseguran que nunca se colocaron. "No se hicieron ni la mitad de las cosas que dicen", dijo Ana Paula Do Santos, miembro del gremio del centro estudiantil. La directora del liceo, Silvia Gómez, declinó hacer comentarios.
EL PAÍS digital