El PIT-CNT rechazó ayer la interpretación del gobierno de convertir en la "versión oficial" el informe de la Comisión para la Paz sobre derechos humanos, que dio por muertos a los desaparecidos políticos durante la dictadura.
El comunicado de la central obrera rechazó que "por obra y gracia del Poder Ejecutivo se quiere transformar en verdad definitiva" el informe y tampoco aceptó la versión que los desaparecidos están muertos y que sus restos fueron arrojados al mar, como sostuvo la Comisión para la Paz.
El texto agregó que los esfuerzos del gobierno buscan "sacar de la cárcel a un delincuente como Juan Carlos Blanco y preservar que no siga el mismo camino el ex presidente Juan M. Bordaberry".
Blanco, fue canciller del gobierno de facto entre 1973 y 1985 y desde noviembre pasado está preso como presunto coautor de la desaparición en 1976 de la maestra anarquista Elena Quinteros.
Está en curso una apelación para que sea liberado, basándose la defensa en el informe de la Comisión para la Paz que concluyó que Quinteros está muerta.
En el caso de Bordaberry, un grupo de familiares presentó una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia para que sea juzgado por violación a la Constitución, cuando en 1973 dio un golpe de estado disolviendo el Parlamento.