DIEGO CASTRO
Un solitario delincuente armado asaltó ayer un bazar y maniató a los tres empleados que allí trabajan, llevándose un botín que fue estimado en US$ 8.000 .
El bazar asaltado queda justo en la esquina de Justicia y Hocquart, en pleno barrio La Comercial.
Hasta allí llegó un individuo que tocó timbre e ingresó al local preguntando precios de varios productos, lo que hizo pensar a quienes atienden el negocio que se trataba de un comprador mayorista.
Ni el aspecto, ni su forma de hablar, hicieron sospechar a los tres empleados del comercio que se trataba de un ladrón.
En determinado momento, el individuo, de unos 45 años, según dijeron los empleados del local, sacó un arma de gran calibre, plateada, presumiblemente un calibre 44 y exigió el dinero de la caja.
Según uno de los empleados del local, el hombre les ordenó "quietos o abro fuego", lo que sale de lo normal en estas situaciones, ya que se usa un lenguaje bastante más vulgar.
Posteriormente, redujo a los tres empleados, atándolos de pies y manos, y dejándolos boca a bajo en el piso del despacho del dueño del local, ubicado en el fondo del mismo.
Acto seguido, el delincuente, procedió a vaciar la caja registradora, llevándose un total de US$ 8.000, sumando cheques, moneda nacional y dólares.
Al retirarse, les dijo a los empleados, que permanecían maniatados, que le dieran una hora, antes de hacer cualquier movimiento.
Justamente fue una hora lo que demoraron los empleados en poder desatarse, ya que habían sido maniatados con cables RCA, que se utilizan, por ejemplo, para conexiones de DVD a televisores, además de cinta "pato".
Por otra parte, el asaltante tuvo la "precaución " de dejar a los tres funcionarios boca abajo, para dificultar aún más su liberación.
Una vez liberados, llamaron al 911, y minutos después llegaba un móvil de la Seccional 4ª de Policía.
Los empleados del local, visiblemente nerviosos por la situación que les tocó vivir, más allá que este fue el primer robo que sufrieron en ese local, manifestaron que se sienten inseguros en la zona, debido a que es común encontrarse con este tipo de casos.
Sobre el caso sostienen que podían no abrir la puerta, pero "el aspecto del tipo no era malo, venía bien vestido, hablaba correctamente, el único detalle es que estaba con lentes de sol, pero eso no nos extrañó porque el día se prestaba para eso".
Tras la denuncia policial, se realizó la denuncia de los cheques robados, que eran producto del pago de clientes, en su gran mayoría otras empresas, según consignó el hijo del dueño del local, quien manifestó que no es la primera vez que roban este negocio, pero en la sucursal de la Aguada.
En otro caso, el comercio de Santiago Rivas y Estivao fue asaltado en la tarde de ayer por tres individuos armados quienes mediante amenazas redujeron al dueño del local, clientes y un repartidor, llevándose dinero y algo de mercadería.
Uno de los ladrones fue hasta la caja, en tanto que los otros controlaron a los clientes. Incluso a uno de ellos le dieron un culatazo en la cabeza.
En tanto, un repartidor de helados que se encontraba en el lugar, fue tirado al piso por los asaltantes y tras de esto lo golpearon violentamente.
Antes de irse, golpearon al dueño del local, de un culatazo en la cabeza.
Mientras huian, el propio comerciante salió a correrlos, pero los ladrones realizaron tres disparos con una de las armas de fuego.