GUSTAVO TRINIDAD
Ella se engalana. Hoy debe brillar como una estrella. Para eso eligió los amarillos y violetas sobre fondo blanco. Tiene tiempo, pero sin embargo está nerviosa. Mientras se viste y revisa la caída de las faldas o escudriña el maquillaje en el espejo: ensaya sus artes.
Todo es como si fuera la primera vez, aunque hace 92 años que repite el ceremonial. Son tantos que ya olvidó las circunstancias de su bautismo. A veces escucha difusa en la memoria, una murga de obreros que canta en un baldío cerca de una curtiembre donde los cueros amontonados juntan sus hongos.
Fue en aquellas tardes que empezó sus primeros pasos de la mano de aquellas voces que el tiempo volvió anónimas.
Puesta a caminar recorrió muchos barrios con el nombre de "Curtidores de Hongos". En cada uno de ellos otros hombres se arrimaron a cantar alrededor de sus faldas. Y todavía es así.
LAS ALMAS. Las caras pintadas que hoy le dan vida invadieron el Club de Bochas Nueva Palmira en el corazón del barrio La Comercial. En la planta baja algunos acodados en la barra ya van "calentando" las gargantas. Otros miden su suerte en las maquinitas o juegan un pintoresco partido a las bochas.
La gente del barrio no para de arrimarse para darles ánimo con una palmada, una sonrisa, un ¡vamo’arriba! Los futuros murguistas no les pierden pisada. La cancha de básquetbol parece ahora el deposito de un teatro; lleno de capas rojas, altos sombreros brillantes y la voluminosa escenografía que se eleva en varios planos y termina en un trono a medio camino entre lo majestuoso y lo infernal.
En el primer piso alrededor de una gran mesa donde se desparraman pinceles, colores, cremas y fijadores, otros esperan con impaciencia el trabajo de las maquilladoras. Entretanto tararean partes del espectáculo que apenas dos horas más tarde estarán brindando en el Teatro de Verano, ante una platea de cinco mil personas.
Los restos de una torta de chocolate delatan el cumpleaños de Hugo Fernández, el vendedor de almas del espectáculo, quien contó con un coro de lujo para que le entonaran el clásico "Happy Birthday". Fredy González que encarna al hombre que quiere cambiar su alma, con la camiseta de Liverpool que llevará puesta bajo el vestuario, ofrece su pelada donde la maquilladora se esmera en arabescos violáceos. Tabaré Cardozo, director y arreglador coral de la murga, llega tarde a maquillarse tratando de conquistar a la maquilladora con un clavel rojo: es el Día Internacional de la Mujer.
Tiburón Martínez, letrista histórico del grupo, sentado en una mesa donde le pintan el pelo de naranja, no para de hablar y quejarse cual señora en la peluquería. Le recomiendan que se dedique a la pantomima así no tienen que escucharlo más.
Recostados a los ventanales que dan a la calle, con el sol que agoniza a sus espaldas, cuatro murguistas abrazados entonan "El arriero va". De pronto se corre la voz que en diez minutos salen.
Todos se apuran. Las miradas pasan revista a cada uno de los detalles. Los utileros terminan de cargar el camión con la escenografía. El ómnibus que llevará a la murga hace roncar el motor.
Daniel Carluccio, director responsable de "los Curtidores", se coloca en la puerta del ómnibus y como gallina con sus pollitos, parece que fuera contando a los murguistas mientras suben.
Arriba la cosa se arma. Sobran los asientos porque nadie piensa en sentarse. La batería ataca con una cumbia y el coro entona: "Qué meneo, qué meneo, tienen los Hongos de carnaval". Vaso en manos Fredy grita: ¡ Se armó la farándula!, y toda la murga se le pega en un ir y venir por el pasillo del ómnibus.
Desde las veredas que deja atrás la murga, grandes y chicos quedan estupefactos ante semejante algarabía. Los ojos muy abiertos y una sonrisa como espontanea respuesta. Es que los hongos que crecen en carnaval son los mejores.
CREPUSCULO. El ómnibus toma por la rambla y el crepúsculo parece agrandarse y abrir los brazos a la murga que está llegando al Teatro de Verano. Carluccio aprovecha un silencio para avisar que: "más allá del puesto que salgamos, mañana vamos a festejar, hay mucho para festejar".
La murga entra al escenario donde se trajina como en un hormiguero. Decenas de personas se cruzan instalando la escenografía, estirando los cables de las luces, probando el sonido, tratando de obtener tres o cuatro palabras de los protagonistas para la radio. En medio de ese revuelo Tabaré va y viene con la guitarra. Busca un rincón que no encuentra. Como puede se aparta, pulsa las cuerdas, canta para sí. Un periodista de radio lo interrumpe. Tabaré grita un par de cosas al micrófono tratando de hacerse oír entre el ruidaje de martillazos, voces que afinan, saludos que se funden en abrazos, cábalas, la publicidad que truena por los parlantes.
Las maquinas de humo hacen su trabajo y van nublando la escena. Entonces la murga parece que se afantasmara, que tomara la imagen de todas las murgas que en este tiempo fue, de todos los hombres que la sostuvieron a pura garganta y corazón. Se transforma en un arquetipo. Ahora va quedando sola como el boxeador en su rincón cuando le sacan el banquito.
El canto de aquellas tardes que alboreaban un siglo ya pasado, el aire hecho sonido de aquellas gargantas que buscaban el tono cerca de la curtiembre; todavía aletea en la nota que Tabaré está tratando de retener desesperadamente hasta que la suelte todavía de espaldas al público y la murga explote en un canto. Una vez más. Como si el tiempo no existiera.
Tabaré Cardozo y su destino de hierro
Curtidores ganó el primer premio en los años 1922,1923,1924, 1925, en 1926 no hubo carnaval debido a una sucesión de tormentas. Ese contratiempo climático quebró el quinquenio de una murga que hubiera sido la primera y la única en conseguirlo. Posteriormente volvió a recibir el máximo galardón en 1927, 1934, 1935, 1941, 1950, 1951, 1957, 1960, 1976 y 2004. Siempre fue una murga innovadora. En el 1950 Carlos Céspedes alma máter del grupo, salió con una sartén que golpeaba incluyéndola en la batería. Después salieron con trompetas, treinta años antes que la BCG. En el, 60 cuando vino la televisión pusieron sábanas que cubrían toda la boca del escenario y actuaban gran parte del espectáculo al trasluz, como sombras chinescas. También los materiales eran atípicos. Un año usaron abanicos de plumas, otro objetos de mimbre etc.
Tabaré Cardozo hace tres años que es arreglador del grupo. Para él una característica de "Curtidores" es su veta teatral. "La murga es una modalidad que incluye dentro de su género el teatro callejero. Es una forma de teatro. Creo que en comparación con otros espectáculos incluso de los propios "Curtidores de Hongos", este se ubica más tirando a lo teatral", explicó el director.
Tabaré debutó a los nueve años con su propia murga en el tablado de Santiago Rivas y Rivera, "El Expo", a dos cuadras de su casa. "Hasta entonces solamente cantábamos en cumpleaños. Mi padre nos había hecho las letras y teníamos el cuplé de la zanahoria. Nos vestíamos con nylons de colores".
Su destino no podía ser otro. Creció rodeado de tablados. "Cerca de mí casa estaba el "Layva", el "Miramar", "El Jardín de las Comparsas", el "Malvín", más todas las murgas que ensayaban por ahí". Junto a su hermano Yamandú recorrían todo este universo de aventuras carnavaleras y como lo más natural con los años, pasaron de asombrados espectadores a grandes realizadores.
LOS PREMIOS
REVISTAS. Extasis 400 puntos. Talismán 389p. Feelings 359 p.
HUMORISTAS. Sociedad Anónima 349 puntos. Cyranos 337p. Los Carlitos 331 p.
LUBOLOS. C1080 407 puntos. Tronar de tambores 369 p. Senegal 359 p. Serenata Africana 339 p.
PARODISTAS. Zíngaros 400 puntos. Nazarenos 394 p. Momosapiens 389 p.
MURGAS. Curtidores de Hongos 367 puntos. Los Diablos Verdes 359 p. A Contramano 358 p. Momolandia 356 p. Colombina Che 355 p. La Margarita 342 p. La Matinee 342 p. Contrafarsa 339 p. La Reina de la Teja 333 p. Agarrate Catalina 332 p. La Soñada 326 p.
Mejor arreglador coral. Tabaré Cardozo (Curtidores de Hongos) -Andrés Atay (Diablos Verdes) - Fabián Villalba (Nazarenos).
Mejor coro. Curtidores de Hongos - Diablos Verdes- Nazarenos
Mejor letrista de carnaval. Yamandú Cardozo - Carlos Soto -Eduardo Rigaud.
Mejor espectáculo de carnaval elegido por voto popular. Diablos Verdes - C 1080 - Zíngaros.
Ficha técnica
Director responsable: Daniel Carluccio. Coordinación general: Andrea Aguiar y Antonio Perez. Director escénico: Tabaré Cardozo. Arreglos Corales: Tabaré Cardozo. Textos: Heber "Tiburón" Martínez. Tabaré Cardozo y Yamandú Cardozo. Puesta en escena: Fredy González. Vestuario: Hugo Millán. PRIMOS: Hugo Arturo. Jorge Sanabria. Abelardo "Chopo" Cerrudo. Emiliano Muñoz. Federico Glisón. SOBREPRIMOS: Fernando Ponce. Gustavo "Chato" Ambrosio. Julio Perez. SEGUNDOS: Fredyy González Maximiliano Pérez Alvaro Imbert. Daniel Carluccio. Gustavo Segredo. Hebert "Tiburón" Martínez. BOMBO: Alvaro "Conejo" Pintos. REDOBLANTE: Daniel Carini. PLATILLOS: Beto Gusta.