RENZO ROSSELLO
En dos años estaremos en gravísimos problemas, si continúa este ritmo de crecimiento en el consumo de pasta base". El pronóstico pertenece al doctor Horacio Porciúncula, director de Programas Crónicos del Ministerio de Salud Pública. El problema obligó a una respuesta inmediata de las autoridades bajo la forma de un centro de atención a los consumidores de drogas, particularmente los adictos a la pasta base de cocaína.
El futuro centro de referencia funcionará en el Centro Nacional de Rehabilitación (ex hospital Musto), en poco menos de dos meses. La Junta Nacional de Drogas de la Presidencia articuló este nuevo organismo de asistencia ante el empuje "explosivo" del consumo de esta droga que suele crear usuarios altamente agresivos y propensos a conductas criminales. El presidente de la JND, Leonardo Costa, dijo a El País que hubo una plena coincidencia entre los titulares de los organismos involucrados en el emprendimiento, así como de la Suprema Corte de Justicia que también participó en las discusiones previas a la concreción de este proyecto.
Un ala del antiguo hospital de Colón, donde actualmente funciona el ambicioso programa de rehabilitación para reclusos, será enteramente destinada a la atención de los adictos. Se prevé contar con un total de 40 camas para dar cabida a aquellos usuarios de pasta base que, voluntariamente, accedan a someterse al tratamiento de desintoxicación que no durará más de un mes.
RESPUESTA. La irrupción de la pasta base de cocaína se constata sobre fines del año pasado en Uruguay. Pero no es sino hasta principios de este año que los efectos de su consumo abusivo comenzaron a hacerse sentir, tanto a nivel meramente asistencial como en el plano delictivo.
Fuentes de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (DGRTID) de la Policía Nacional indicaron a El País que la explicación de este cambio en la comercialización y consumo de drogas en Uruguay radica a su vez en cambio de las políticas de represión en los países productores. El severo control sobre los denominados precursores químicos utilizado para la conversión de la hoja de coca en clorohidrato de cocaína en Bolivia, hizo que los productores comenzaran a liberar la coca en su primera etapa de procesamiento. En ese estado llega lo que se conoce como "pasta base de cocaína", una sustancia altamente tóxica y adictiva.
"Es necesario, sí o sí, tener una respuesta institucional para este problema", señaló Leonardo Costa. La idea estaba en la mente de muchos médicos, técnicos y operadores tanto del sistema de salud como judicial–penal. "Hace aproximadamente quince días lo estuvimos conversando con gente de Salud Pública durante la firma de un convenio", recordó Costa, "el comentario fue algo así como: ‘Tenemos que hacer algo con la pasta base’. Eso fue de mañana, por la tarde ya habíamos hablado con el Ministerio del Interior, con el Iname y después con la Suprema Corte, prácticamente todos nos pusimos inmediatamente de acuerdo. Creo que fue uno de los mejores momentos de mi carrera".
El centro de referencia quedó virtualmente constituido, sólo resta la firma de los acuerdos entre los organismos involucrados en el programa. Desde el punto de vista institucional, el establecimiento dependerá del CNR, pero la dirección técnica estará a cargo de un comité integrado por representantes de la Junta Nacional de Drogas, Ministerios de Salud Pública, del Interior, Iname y el Centro de Investigación y Asesoramiento Toxicológico (CIAT) de la Facultad de Medicina.
GRAVE. "Esta sustancia produce en seis meses alteraciones tan serias como el abuso de la cocaína en dos años", explicó por su parte el doctor Horacio Porciúncula.
"Si sigue este ritmo de crecimiento, en dos años estaríamos en gravísimos problemas", señaló el profesional, "empezamos a preocuparnos a fines del año pasado cuando empezamos a atender los primeros casos y ahora la avalancha es impresionante".
El tratamiento de este tipo de consumo requiere de una infraestructura que actualmente existe en pequeña escala sólo en el Hospital Maciel, en el centro de farmacodependencia, o en el Hospital Vilardebó. "Hay que buscar un espacio de aislamiento para el usuario durante el período de abstención que permita generar un sistema de contención adecuado", explicó Porciúncula. Este será, precisamente, el papel que cumplirá el futuro centro de tratamiento en el CNR.
El perfil de pacientes que atenderá el centro, explicó el jerarca médico, será el de los que actualmente consumen la sustancia: hombres jóvenes, de 16 a 30 años, provenientes de los estratos sociales más bajos.
"Hay que tener en cuenta el tipo de consumidor que tenemos —señaló—, se trata de una droga que se adquiere a muy bajo precio, incluso por lo que nos cuentan los pacientes que llegan a atenderse, las llamadas ‘bocas’están ofreciendo pasta base en la modalidad del ‘tres más uno’, es decir que venden tres dosis y regalan una. Esto da lugar a toda una serie de situaciones delictivas, ya que incluso los propios vendedores se convierten en adictos y llegan incluso a actuar como ‘reducidores’ de cosas robadas para conseguir más sustancia".
Los usuarios generalmente provienen de ámbitos familiares desintegrados, pero cuando existe el entorno familiar éstos sufren mucho las consecuencias de la adicción. "Lo que esto genera es el imperio del ‘ya’, el ahora, no sólo en el usuario sino también en los familiares a los que el consumidor termina robando para conseguir dinero", indicó Porciúncula.
La atención que debe recibir el usuario de pasta base es compleja. "Requiere de atención toxicológica, debido a las características de la droga; médica, por los efectos a nivel pulmonar y cardiovascular; psiquiátrico, porque muchas veces es necesaria la medicalización del paciente, y también psicológico y social", indicó el médico.
La apertura de este centro, empero, ha contagiado de optimismo al profesional. "Por primera vez en muchos años siento que hay uniformidad de criterio entre los miembros de las distintas instituciones —dijo—, parece paradojal, pero una droga que disocia tanto, que divide tanto a la familia, ha generado la unión de visiones y pensamientos de personas de distintos ámbitos y colores políticos".
"Una institución innovadora"
El director del Centro Nacional de Rehabilitación (CNR), el médico Eduardo Lenzi, dijo que veía con buenos ojos la iniciativa de crear un nuevo servicio de atención de adicciones con especial hincapie en los casos de "pasta base" de cocaína en alguna de las instalaciones disponibles del ex Hospital Musto. Lenzi dijo que desde se creación se pensó que el CNR podía dar cabida, dada la amplitud de sus instalacionees, a "fines complementarios" de su actividad central: la rehabilitación de jóvenes procesados por la Justicia Penal. Lenzi, quien bajo su responsabilidad tendrá la dirección general de todo el estableciminto, explicó que: "El nuevo servicio tendrá su plena autonomía técnica, pero se aprovecharán bajo una misma estructura los servicios de cocina, seguridad y mantenimiento comunes. El CNR pasará en poco a ser una institución compleja pero muy innovadora: tendrá un programa de atención a procesados, un programa de atención a procesados primarios, otro para procesados sin prisión y un servicio de atención a jóvenes con adicciones a sustancias. Hay mucho para coordinar y mucho para hacer. El país precisaba esto".