PABLO MELGAR
Los controladores aéreos prevén medidas que afectarán a los turistas que llegan para Navidad. Ante la posibilidad que el gobierno resuelva militarizar el servicio, asumen que la Fuerza Aérea no tiene personal apto para controlar el tráfico aéreo.
El sindicato de controladores aéreos (Actau) le planteó ayer al Ministerio de Defensa una plataforma en la que reclaman, entre otras cosas, la creación de un marco regulatorio, una rebaja en la carga horaria y un incremento salarial.
Amparados en recomendaciones específicas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), reclaman que se pase de las 160 horas mensuales que realizan en la actualidad a 120.
El sistema de trabajo actual incluye un descanso que permite a los controladores tomarse hasta tres días seguidos en caso que las necesidades de servicio lo habiliten.
Tienen resuelto que el viernes 17 y domingo 19, cuando miles de turistas comiencen sus vacaciones por las fiestas tradicionales, los controladores aéreos aumenten la duración de las paralizaciones que afectan los vuelos.
Ayer volvieron a paralizar los despegues en tres turnos a lo largo del día por espacio de dos horas. De esa forma duplicaron la duración de la medida de acuerdo a lo resuelto por la última asamblea del sindicato.
Según el sindicato, la cercanía de la Navidad hará que el próximo fin de semana se incremente el tráfico aéreo en todos los aeropuertos del país, en particular en el de Laguna del Sauce de Punta del Este.
El gobierno no descarta una eventual declaración de esencialidad y el ejemplo de la militarización del servicio que hizo España preocupan al gremio.
En ese marco, para el presidente del sindicato de los controladores, la Fuerza Aérea no tiene capacidad de asumir el control del tráfico aéreo.
"En la Base Aérea de Durazno hay dos controladores civiles porque la FAU no tiene militares que puedan cumplir con el servicio. El aeropuerto internacional de alternativa cierra a las 20 y abre al otro día", dijo Enrique Morelli.
Fuentes militares y sindicales coincidieron en señalar que la formación de los oficiales de la FAU es "diferente" a la de los controladores.
Advirtieron que hay limitantes, como la exigencia de un alto nivel de manejo de inglés, que recorta las opciones de selección de personal militar que eventualmente se hiciera cargo.
Los funcionarios, que pertenecen al organigrama de la Dirección de Aviación Civil, también rechazan que la conducción del organismo permanezca en jerarquías castrenses.
"Es increíble que a 25 años del retorno de la democracia sigamos siendo dirigidos por militares", dijo a El País el presidente de Actau.
Al mediodía de ayer los representantes del gremio se reunieron con el director de secretaría del Ministerio de Defensa, Jorge Delgado, para ponerlo en antecedentes de sus reclamos y el alcance de las medidas. Las negociaciones continuarán en los próximos días.
"Ahora la pelota está en la cancha del Ministerio de Defensa, aguardamos una solución y un compromiso de que se acepten recomendaciones de la OIT y de la Organización de la Aviación Civil que los controladores seamos reconocidos y tengamos un marco regulatorio y un salario acorde", afirmó Morelli al salir de la reunión.
Hasta ayer Defensa no había asumido ningún compromiso.
No hay fecha para una nueva asamblea que pueda cambiar el curso del conflicto, la comisión directiva del sindicato tiene las potestades necesarias para resolver la ampliación de las medidas en fechas y horarios "hasta que surjan respuestas", afirmó Morelli.
La senadora Lucía Topolansky dijo ayer a El Observador que tras los "paros políticos" (...) "sólo queda fuerte el tema de los controladores que es algo que pasa a nivel mundial".
Morelli, respondió que "el gobierno sabe que somos uno de los grandes postergados". Además, agregó que el presidente Mujica aún no se ha referido al conflicto y que esperan lo haga en cualquier momento como lo hizo en frente a los otros conflictos.
Empresas rechazan medidas
Desde el comienzo del conflicto las cámaras empresariales vinculadas al turismo y a la aeronáutica rechazaron las medidas de los controladores.
El gerente de la Cámara de Comercio Aeronáutico que reúne a las compañías que vuelan a Uruguay, Mario Amestoy, advirtió que las medidas afectan el turismo y que hubo ocho cancelaciones de vuelos la semana pasada. "No nos queda nadie con quién hablar, estuvimos en los ministerios de Defensa y Turismo, están todos preocupados pero nadie lo soluciona", afirmó Amestoy. Lamentó que las medidas se tomen sobre Navidad.