Comunidad unida contra inseguridad en los liceos

Estrategia. La Policía compromete a vecinos y autoridades

LAURA LOMANDO

Arreglar una luz, aumentar la frecuencia de los ómnibus, extender la vigilancia policial a toda la cuadra son acciones que pueden mejorar la seguridad en los liceos públicos y que prevé instrumentar el programa Comunidad educativa segura.

El plan diseñado por el Ministerio del Interior y el Consejo de Educación Secundaria pretende minimizar el problema de inseguridad en los liceos involucrando no sólo a docentes y estudiantes, sino también a vecinos y comerciantes de la zona donde está ubicada la institución, según explicó a El País, Robert Parrado, titular de la División de Prevención Social del Delito del Ministerio del Interior responsable de llevar adelante el proyecto.

Hace unos días comenzó a desarrollarse la primera experiencia piloto del programa en el "complejo educativo" que conforman los liceos 36, 59 y 63 y la escuela N° 200 en la zona delimitada por Camino Castro y Millán, en el barrio del Prado. El jerarca señaló que "si bien esta zona no presenta grandes problemas de inseguridad fue elegida porque permite ver en chiquito lo que se quiere hacer en todo Montevideo", es decir, que exista colaboración entre las instituciones que comparten un mismo espacio territorial. "Queremos que la Policía y la comunidad trabajen conjuntamente en todos los centros educativos de la capital" dijo.

El programa está a cargo de un equipo de la División de Prevención del Delito integrado por policías de carrera y efectivos formados en otras disciplinas, entre ellos hay un psicólogo, un abogado, un asistente social, y hasta un semiólogo. De acuerdo al plan, los funcionarios se trasladaron a la zona del "complejo educativo" del Prado y allí se reunieron con docentes, estudiantes, vecinos y efectivos de la comisaría del barrio para conocer la lógica de funcionamiento de los institutos, hacer un diagnóstico de las necesidades de seguridad, y en función de eso, empezar a optimizar los recursos policiales con lo que cuenta el lugar. "Se buscará que el policía que custodia la puerta de un liceo, también pueda funcionar como guardia civil y vigilar la cuadra, hacer recorridas fuera de hora y tener contacto con el policía que trabaja en la escuela cercana" ejemplificó Parrado.

casos particulares. El jerarca indicó que este programa busca atender las necesidades particulares que tiene cada zona donde está instalado un liceo. A su vez, a diferencia de otros proyectos, apunta a solucionar dificultades cotidianas que enfrentan las instituciones educativas, "por ejemplo cortar la rama de un árbol que impide que la luz llegue al piso y que hace que el liceo se quede a oscuras", explicó Parrado. En este sentido, se prevé coordinar acciones con otros organismos. Se dialogará con la Intendencia de Montevideo para que los ómnibus aumenten sus frecuencias de modo que los jóvenes no se aglomeren en las paradas y estén mucho tiempo solos esperando el colectivo. "De esta forma estaríamos evitando los grandes grupos de gente en las inmediaciones del liceo donde puede ocultarse un potencial agresor. Desde un arrebatador, hasta quien quiera vender drogas o armar peleas entre los estudiantes", dijo Parrado.

El jerarca adelantó que está en los planes del Ministerio del Interior extender el proyecto a colegios privados, escuelas y los centros de educación técnico profesional, pero luego de analizar los resultados que vaya arrojando la experiencia piloto. Reveló que la primera evaluación será dentro de seis meses, aunque aclaró que "el monitoreo es continuo".

Capacitan policías en trato con estudiantes; fomentan el diálogo

La capacitación de los efectivos policiales es uno de los cometidos del programa Comunidad educativa segura que empezó a implementar el Ministerio del Interior y Secundaria en un "complejo educativo" del Prado. El titular de la División de Prevención Social del Delito, Robert Parrado, dijo a El País que para este proyecto se escogieron "policías entre 30 y 45 años con experiencia en el trato con la comunidad", a los que además se los está capacitando para lidiar con todo lo que implica una comunidad educativa. "Les enseñamos a escuchar, a tener capacidad de diálogo, más que nada con los adolescentes, y a trabajar en equipo", contó Parrado. En este programa se valora la preocupación de los policías "por el bien común junto a su interés en participar y resolver los conflictos de la comunidad". La formación de los policías es un reclamo de los docentes de Secundaria quienes denunciaron, hace algunas semanas, que los efectivos policiales en vez de proteger y defender a los estudiantes los terminan atacando. La ministra del Interior, Daisy Tourné, había dicho que los policías "no son asistentes sociales" y que precisan una capacitación especial, "que es la que ahora se les está brindando" sentenció Parrado.

Cambiar imagen negativa

"Queremos cambiar la percepción que tiene la gente de los liceos, que tener un liceo en la esquina no sea visto como un problema de inseguridad", dijo el director de Prevención Social del Delito, Robert Parrado. Explicó que el programa aumentará la vigilancia policial en la zona de los liceos, por lo que las instituciones serán vistas como algo positivo. "Los vecinos podrán decir: `como tengo un liceo en la esquina, mi barrio está más vigilado`", dijo Parrado.

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