Casi $ 150 millones recaudó la Intendencia de Canelones por aplicación de multas de tránsito durante el 2011, duplicando la cifra del 2010, que había rondado los $ 65 millones, según lo demuestra la última rendición de cuentas presentada ante la Junta Departamental.
Esto generó fuertes críticas de ediles opositores puesto que la administración canaria adeuda más de $ 4 millones por multas de tránsito impuestas a sus vehículos oficiales, en su mayoría camiones que no cumplen con requisitos para circular en la vía pública, según un informe del Ministerio de Transporte.
Entre 2010 y 2011, la Intendencia de Canelones recibió 204 multas de tránsito, la mayoría le fueron impuestas por el Ministerio de Transporte a camiones municipales que carecían del permiso que se exige a todos los vehículos de esa categoría (Sucta).
Desde la Intendencia, el director del área Jurídica Notarial, Francisco Legnani, reconoció las deudas y afirmó que se pagará la deuda mediante un plan de pago con la secretaría de Estado.
Consultado en su momento sobre el peligro que implica que estos vehículos circulen por la ciudad cuando no cumplen con las disposiciones ni están en condiciones adecuadas para hacerlo, (además de la infracción cometida) Legnani explicó que no existe otra alternativa. "No íbamos a dejar de hacer obras por tener vehículos en mal estado y con muchos kilómetros de uso. Priorizamos eso por sobre todo lo otro", enfatizó Legnani a El País, consciente de las infracciones cometidas.
PARADOJA. "La misma administración que le debe más de $ 4 millones al Ministerio de Transporte por multas impagas, que manda toda su flota de camiones a la vía pública sin la habilitación del Ministerio, que manda a los vecinos al clearing a los 15 días de aplicada la multa y que le tranca a los mismos una serie de trámites en caso de no pagarla... Esa misma administración manda a los inspectores a la calle con la sola finalidad de recaudar, mitad para ellos y mitad para la comuna, buen negocio para ambos", descargó a El País el edil nacionalista, Joselo Hernández.
REPARTO. Según informó en la Comisión de Hacienda de la Junta Departamental una delegación de inspectores y administrativos del área de Tránsito de la Intendencia, el pasado lunes 10 de septiembre, un 50% de la recaudación por concepto de multas va para las arcas de la Intendencia, mientras el restante 50% se reparte entre los funcionarios del área: un 15% va para él (o los) funcionarios que realizaron la multa, otro 15% pasa a una "bolsa en común" entre todo el cuerpo inspectivo (que ronda aproximadamente los 130 funcionarios) y el restante 20% corresponde a los administrativos que trabajan en las diferentes secciones de transito de la comuna.
Ahora, cuando la multa se realiza por medio del radar se extrae un 5 % extra, que tiene como destino la empresa que ofrece dicho servicio. "Parece que nada tiene fin correctivo, sino más bien recaudador y abusivo", enfatizó a El País el edil Joselo Hernández.
La cifra
150
millones de pesos recaudó la Intendencia de Canelones por multas de tránsito en 2011, más del doble que un año antes.