Según recomienda un informe de GINA, en el caso de un ataque de asma, si el paciente no tiene cómo consultar al médico debe evaluar la gravedad de la crisis de acuerdo a los siguientes síntomas: gravedad de su tos, disnea, opresión torácica, trastornos de sueño. Como tratamiento inicial, debe utilizar un broncodilatador de acción rápida como Ventolín y darse tres disparos en una hora como máximo. Los pacientes de alto riesgo de muerte asociado al asma deben contactar a su médico tras administrarse el medicamento. La respuesta es buena si los síntomas desaparecen y la mejoría se mantiene durante cuatro horas. Sin embargo, si vuelven tres horas después, la respuesta es incompleta. Finalmente, la respuesta al tratamiento es mala si los síntomas persisten o empeoran, en cuyo caso se debe recurrir a la emergencia médica.