El director en el Banco Comercial (BC), en representación del Crédit Suisse First Boston (CSFB), David Mulford respondió con duros calificativos a una de las demandas civiles contra los socios extranjeros de la institución y ofreció prueba tendente a desvincular su responsabilidad en el fraude.
En el escrito al que accedió El País, Mulford respondió duramente a los demandantes señalando que "mezclan alegaciones relevantes pero falsas, con alegaciones irrelevantes (y en muchos casos también falsas)". El ex presidente Jorge Batlle hizo referencia al banquero en uno de sus últimos discursos en el que anunció que quería enjuiciar a los ex socios y afirmó: "Nos chantajeó porque nos puso el revólver en la nuca y nos pegó un tiro".
Mulford afirmó que "sólo pueden interpretarse como distractivos todas las especulaciones sobre mi actuación como director del Banco Comercial que tienen nula incidencia en la pretensión dirigida contra mí por este grupo de inversores extranjeros de instituciones de las que nunca formé parte y con cuya gestión nunca tuve la menor relación". A continuación desvinculó su actuación de la Compañía General de Negocios, San Luis Financial & Investment Co. (SLF) y de la Compañía General de Negocios de Islas Vírgenes. Al respecto de esta off shore dijo que desconocía su existencia hasta la auditoría efectuada por KPMG.
El banquero mencionó que es "absurdo, falso e infundado" sugerir que el fraude se haya resuelto en el directorio de BC o BGN. "Tampoco traté ningún tema vinculado a dichas compañías con los Röhm en ningún otro contexto", aseguró y agregó: "Mal puedo ser responsable de la actuación de entidades que no integré, ni manejé, ni siquiera supervisé ni una sola vez en mi vida".
"ESFUERZO". Mulford dijo que los demandantes hacen un "esfuerzo por sostener la existencia del ‘grupo’ como trasmisor de responsabilidad" Insistió en que no participó de la dirección de ningún supuesto "grupo", "sino que toda mi actuación como director de BC y BGN siempre fue en interés de estas instituciones y no de CSFB, la entidad que me propuso para integrar el directorio".
"Como director de BC cumplí lealmente con mis deberes y tuve activa participación en los temas de BC que fueron informados al directorio. Sin embargo, esa vinculación como director de BC, o en temas comerciales como BGN no tuvo relación con ningún ficticio ‘grupo económico’ que incluyera a CSFB".
Contrariamente a lo que declaró Röhm en cuanto a que los bancos tenían "importantes negocios en común", el director con domicilio en Reino Unido, afirmó que los accionistas de BC fueron competidores directos en todas sus líneas de negocios, durante todo el período en el que fueron accionistas. De hecho, "Crédit Suisse tenía un acuerdo de cooperación comercial con BGN para competir contra dichos bancos en el segmento de banca de inversión, que es su actividad principal", acotó.
Agregó que "esta mentira también quedó desvirtuada en la investigación penal de las Justicias uruguaya y argentina. La investigación penal uruguaya reveló con absoluta certeza que los hermanos Röhm eran dueños de más del 60% de las acciones de SLF".
Además alegó que no recibió información alguna sobre las actividades comerciales de San Luis o de la off shore de Islas Vírgenes: "no tenía ninguna responsablidad respecto a estas sociedades, no supe sobre sus negocios, no supe sobre sus clientes, no conocí siquiera a sus gerentes".
"Algunos honorarios de director pueden haber estado vinculados a San Luis. Yo había dispuesto que los honorarios fueran pagados directamente a obras de caridad y así se hizo siempre. Como consecuencia, no vi los cheques de esos honorarios", explicó.
Añadió que era tal su confianza en los Röhm que "a fines de 2001 en un momento en que los capitales huían en estampida de la región y a pocas semanas de descubrirse el fraude, CSFB giró a BGN U$S 43 millones para la supuesta adquisición del Banco de Córdoba".
Tambien refutó afimaciones que aunque considera irrelevantes para su situación "son el apoyo psicológico de una demanda absolutamente infundada".
DIRECTORIO. El banquero afirmó que como director recibía información de la gerencia y de los auditores. "En ese contexto, una vez que los autores del fraude (directores ejecutivos y gerentes) no eran candidatos a ofrecer información que pusiera en evidencia sus propios crímenes, yo tenía escasas posibilidades de detectar algo que los auditores no detectaran".
"No es poco creíble que yo no haya detectado el fraude dado mi limitado acceso a la información, considerando que no lo lograron detectar quienes vivían en Uruguay, tenían especialización en auditoría, trabajaban dentro del banco, tenían la responsabilidad profesional de controlarlo, y tenían acceso directo a la información", se disculpó.
En la respuesta de 66 páginas y en la que aporta el Plan de Negocios de 2002, Mulford señaló que los demandantes no aportan prueba de que haya conocido los actos fraudulentos ni alegó y menos probó el monto de un suspuesto daño.
Frases
"No tengo yo la carga de probar que las afirmaciones de los actores son falsas, porque el derecho uruguayo como todo sistema de derecho moderno, prohibe dicha "prueba diabólica".
"Con el diario del lunes resulta fácil pronosticar los resultados de los partidos del domingo. Ahora que se conoce el fraude cometido por los Röhm los actores plantean la absurda versión de que era fácil descubrirlo".
"La ley expresamente establece que el director no es responsable por los actos o hechos ajenos al directorio de los que no tuvo conocimiento".
"No tuve oportunidad de saber que Carlos Röhm se haba apropiado de los fondos de los clientes de banca privada de Banco Comercial, ni tuve oportunidad de descubrir que existía una conspiración que involucraba a prácticamente todos los gerentes claves del banco".
"La demanda no realiza una acusación específica, ni aporta prueba, de que yo haya tenido conocimiento de los actos fraudulentos de los Rohm contra Banco Comercial y haya omitido objetarlos".