El anuncio del Consejo Directivo Central (Codicen) de derogar el acta 14, que pauta el comportamiento de los estudiantes en los centros educativos, despertó reacciones adversas en filas del Partido Colorado y Partido Nacional. El consejero del organismo, Héctor Florit, informó que la próxima semana se tomará una posición definitiva sobre el contenido del reglamento.
Si bien prefirió no realizar consideraciones sobre futuras modificaciones del mismo, en vista que las propuestas serán realizadas por parte de los desconcentrados, junto con docentes, adelantó que "la idea es respaldar las opiniones de Secundaria y UTU".
La propuesta elaborada por Secundaria (junto con la Asamblea Técnico Docente) prevé quitarle el carácter de "falta muy grave" a la ocupación de centros educativos. El nuevo estatuto del estudiante que se elevará a Codicen no considera falta el hecho de que los estudiantes ocupen el centro.
El senador blanco Gustavo Penadés (Herrerismo), dijo a El País que cuando el Codicen concurra en los próximos días a la Comisión de Educación del Senado —tal como está previsto—, el Partido Nacional reclamará que se informe claramente sobre los motivos que llevaron al Codicen a decidir la derogación del acta 14.
"Parecería ser que las nuevas autoridades de la educación tienen miedo al ejercicio de la autoridad. Autoridad no es autoritarismo", aseguró Penadés.
El ex presidente Julio María Sanguinetti, bajo cuyo mandato se creó el acta 14 en la administración de Germán Rama, dijo a Radio El Espectador que la disposición de Codicen a derogar el acta "aleja al país de lo que está precisando que es tener mayor disciplina de estudio".
Agregó que, de derogarse, lo que va a ocurrir es lo que pasó con el decreto de las ocupaciones de las fábricas. "Es una incitación a que mañana se ocupe por cualquier pretexto, porque ha quedado legitimada su acción", expresó el senador.
También el ex presidente Luis Alberto Lacalle declaró ayer que "con esta decisión se está incitando a la anarquía" y agregó que "aflojar" determinadas normas de disciplina que son indispensables es una "barbaridad".
"Han apedreado su propio local (...) rompen lo que van a usar; es decir que haya más frío y más mugre donde van a estar estudiando. En medio de este panorama el Codicen dice: ‘Además, la ocupación de los liceos no va a ser falta grave’. Es una barbaridad. Los padres tienen que reclamar. El país entero tiene que reclamar, porque lo que se está incitando en el Uruguay es a la anarquía", señaló Lacalle.
LICEO 38. En el marco del tratamiento de esta normativa, el liceo Nº 38 de La Teja vivió situaciones de violencia que aún no terminan de aclararse. Luego de que varios jóvenes apedrearan la fachada del liceo y el auto del director, se suspendieron las clases "hasta nuevo aviso".
En la tarde de ayer, se realizó una reunión entre el director, los docentes y autoridades del Consejo de Educación Secundaria, en la que se analizaron "vías de salida" para esta situación de violencia. En el día de hoy se reunirán los padres de los estudiantes.
El consejero de Secundaria, Alfredo Guido, se mostró sorprendido porque luego de asistir a este encuentro y acordar con los docentes algunas medidas para destrabar esta situación, los profesores resolvieron un paro de actividades para el día de hoy. Guido reconoció que no entiende el por qué de esta resolución ni supo afirmar cuándo se retomarán las clases.
Según el consejero, "se están buscando soluciones a esta situación en conjunto con los equipos docentes e intentando vincularse con los estudiantes y los padres". Agregó que el lunes próximo se reunirán con autoridades del Ministerio del Interior para incrementar la seguridad en el entorno de los centros educativos.
Alumnos y docentes en desacuerdo
Luego de lo sucedido el día jueves en el liceo Nº 38 el clima entre docentes, alumnos y el director de la institución "quedó tenso", según dijeron algunos integrantes del centro.
En la mañana de ayer algunos estudiantes que se encontraban en la puerta del liceo, pese a que no había clases, reconocieron haber apedreado la institución. También afirmaron que participaron jóvenes que no concurren al liceo.
La mayoría de ellos está en 1º y 2º año e indicaron que lo que los llevó a actuar de esa manera es la falta de atención que reciben del director de la institución. Consultado por El País, el director del liceo declinó hacer declaraciones, ya que Secundaria "no lo permite", dijo.
Una alumna de 2º que participó en los hechos dijo que luego de que la Policía se llevó a un compañero a la Seccional 19, ni el director ni la adscripta quisieron intervenir ni dar parte a la familia de lo sucedido. Según indicó esta alumna, la madre del menor se enteró una vez que llegó al liceo para buscar el boletín de calificaciones.
A las 5 de la tarde de ayer, mientras dos operarios reponían los vidrios rotos, madres y alumnos llegaban a preguntar si hoy habría clases. Los docentes que estaban en el hall respondían que si el trabajo de cambiar los vidrios estaba terminado, las clases serían normales.
María Elida Pereira, madre de una alumna de 2º año, aseguró que la mayoría de las denuncias contra el director que formularon el mismo jueves los alumnos, no son ciertas. Según ella "el director siempre está".
Por otra parte, dos docentes indicaron a El País que el director del liceo, el jueves, se había ido a las 11. Lo llamaron cuando comenzaron los incidentes y al llegar le rompieron el auto a pedradas. "Es muy abierto y siempre está dispuesto a escuchar y discutir" coincidieron los dos profesores.
Acta 14
En agosto de 1996 el Codicen aprobó el denominado "Reglamento de comportamiento del alumno" que tiene como finalidad establecer los límites en que se debe encuadrar la conducta de los estudiantes pertenecientes a los Consejos de Educación Secundaria y Técnico Profesional.
Expresa que el director de cada institución es el responsable de aplicar este reglamento y "debe mantener con el alumno y sus padres o sus representantes legales una comunicación permanente a los efectos de solucionar e informar las situaciones que se susciten"
Constituyen faltas graves "causar intencionalmente desperfectos al local, mobiliario y materiales de enseñanza o efectos personales de funcionarios o compañeros". También entran en esta categoría: no asistir a clase sin causa justificada estando en el local y provocar incidentes con los compañeros.
Se consideran faltas muy graves: la agresión de hecho o injuriosa a las autoridades o personal del establecimiento, ocupar locales educativos o realizar otras acciones que alteren el funcionamiento institucional y causar daños materiales que impidan o dificulten el normal funcionamiento del servicio educativo.
Según este reglamento, las faltas graves y muy graves podrán ser sancionadas por el director del establecimiento con suspensión de hasta 60 días, con imputación de las inasistencias correspondientes y prohibición al estudiante de ingreso en el local de enseñanza.
En casos de faltas muy graves, los consejos desconcentrados podrán aplicar como sanción máxima la pérdida de la condición de estudiante, hasta por tres años.