Clausuras por elaboración de pan con aditivos tóxicos

| La comuna incrementó los controles y encontró bromato de potasio en el pan que elaboran algunos establecimientos

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AFP

SOLEDAD ACUÑA

La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) clausurará hoy cuatro panaderías que utilizaban bromato de potasio, una sustancia tóxica que puede generar cáncer y problemas renales si se consume por un período prolongado de tiempo, en la elaboración del pan blanco, dijo a El País el director interino de Descentralización, Miguel Fernández Galeano.

Si bien, el jerarca sostuvo que no se debe generar alarma pública, advirtió que la utilización de este aditivo en la fabricación del pan puede provocar "graves riesgos sanitarios".

El jerarca indicó que en varias oportunidades comunicó el tema a las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) pero no obtuvo respuesta.

"Lo que tenemos que impedir es que ingrese la sustancia al país", comentó.

Explicó que en 1993 se aprobó un decreto por medio del cual se prohibe la utilización de la sustancia en las panaderías.

Desde 1995 la IMM realiza controles y según dijo Fernández Galeano, desde esa fecha hasta el 2001 ingresaron 26 toneladas de bromato de potasio.

DEFINICION. Fernández Galeano aseguró que varias panaderías del país siguen utilizando bromato de potasio para elaborar el pan blanco.

Explicó que la sustancia es un "mejorador" de la harina que se utilizó tradicionalmente en la confección de las distintas variedades de pan francés hasta que fue prohibido en la mayoría de los países del mundo. Pero Uruguay recién se sumó a la lista en 1993.

Indicó que el bromato de potasio es un aditivo que se utiliza para mejorar el pan blanco como lo es la baguette, la flauta, el porteño y el pan marselllés.

Tras ser sometido a la temperatura del horno de pan, la sustancia se transforma en bromuro de potasio. Los que significa, según Fernández Galeano, que si se consume el producto durante mucho tiempo puede producir cáncer, daños renales y mutaciones genéticas.

Además se pueden registrar intoxicaciones agudas por sobredosis del aditivo que generalmente se dan entre los panaderos.

Expresó que antes de 1993, cuando todavía no estaba prohibida la utilización de la sustancia, los panaderos aplicaban el equivalente a una tapita de refresco diluida en 50 kilos de harina.

COSTOS. Actualmente en Uruguay hay 1.400 panaderías de las cuales alrededor de 700 trabajan en Montevideo.

Fernández Galeano explicó que la utilización del bromato de potasio favorece el crecimiento, la duración de la masa antes de la cocción y la consistencia del pan queda más esponjosa.

Agregó que la sustancia también reduce los costos.

Si bien actualmente existen aditivos que pueden sustituir al bromato de potasio pero son más caras. Según el director municipal la incidencia del bromato de potasio sobre el precio final del pan es de 0,5% mientras que el uso de los aditivos aumenta el precio un 5%.

"Las sustancias que sustituyen al bromato de potasio no dañan la salud de los consumidores. Existen estos productos y sin embargo se sigue usando una sustancia que daña y perjudica", comentó.

CONTROL. El director interino de Descentralización indicó que a pesar de que existe una norma que prohibe la utilización de la sustancia tóxica, varias empresas importadoras continúan ingresando el producto al país para comercializarlo.

"Aún sabiendo que la sustancia va a tener como destino la industria del pan y que eso perjudica a los consumidores se sigue importando. Es claro que la cantidad de toneladas que ingresan al país por año son para las panaderías. No existe otro destino para el bromato de potasio. Si alguien lo utiliza para otra cosa que me lo diga", comentó.

Según los registros de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) desde marzo de 1995 hasta abril del 2001 ingresaron al país 26.683 kilogramos de bromato de potasio.

Fernández Galeano puntualizó que para cubrir la cantidad de pan que se elabora en el país por año se utilizan 100.000 toneladas de harina y sólo sería necesario cinco toneladas de la sustancia tóxica.

"Si sacamos cuentas lo que ingresó en todos estos años sirve para utilizar en casi toda la cantidad de pan que se haya fabricado en el país. No podemos hablar de otro destino para el bromato", comentó.

Puntualizó que la sustancia tiene una vida útil de 20 años.

Relató que el 18 de diciembre la Intendencia realizó entre el mediodía y la hora 17 cien controles en diferentes panaderías de Montevideo.

Fernández Galeano explicó que los registros de muestras se realizan en un tiempo breve para evitar que los panaderos se "avisen" de las inspecciones.

Ayer la comuna tuvo sobre la mesa los resultados de los primeros 15 controles.

De ese total, cuatro utilizaban la sustancia tóxica, cinco fueron observadas y se volverán a hacer los controles, y el resto estaban en condiciones.

RECLAMO. El director municipal anunció que las cuatro panaderías donde se comprobó que se fabricaba el pan con bromato de potasio serán clausuradas hoy por 48 horas y se les aplicará una multa de 54 Unidades Reajustables (UR).

"Es prioritario que el producto no ingrese más al país y que los importadores dejen de venderlo. Nosotros hicimos consultas a la Facultad de Química y el único destino de la sustancia es para la elaboración del pan", comentó.

Relató que desde el 2000 las autoridades de la Intendencia reclaman la intervención del Ministerio de Salud Pública (MSP) pero no tienen respuesta.

Al mismo tiempo se informó del ingreso de la sustancia tóxica a la Dirección Nacional de Aduana (DNA) pero sólo consiguieron que confirmara la importación y el nombre de la empresa que se encarga de ingresarla al país.

Reglamentacion

Si bien hace muchos años que en la mayoría de los países del mundo se prohibió la utilización del bromato de potasio en la elaboración del pan en Uruguay recién se reglamentó en 1993 tras un decreto que fue firmado por el entonces ministro de Salud Pública, Guillermo García Costa.

El decreto indica que en Bélgica, Dinamarca, Alemania, Italia, Noruega, Portugal, Sudáfrica, España, Francia, Suiza, Paraguay, Brasil, Bolivia, Suecia, Austria, Holanda e Inglaterra está prohibido utilizar la sustancia tóxica en la elaboración del pan y se realizan controles para evitar que ingrese a esos países.

En la reglamentación se resalta la alta toxicidad de la sustancia y su acción nefrotóxica, carcinogénica y mutagénica.

Agrega que en Uruguay se constató un "elevado" número de intoxicaciones causadas por la inadecuada utilización del aditivo.

Tras la reglamentación el Ministerio de Salud Pública exigió a todas las empresas que importan o distribuyen aditivos alimentarios una declaración jurada de la venta que debe incluir en la boleta el nombre y la dirección del comprador, rubro y firma del técnico responsable de la empresa que lo vende. Además deben registrarse en la División de Salud Ambiental del MSP y presentar un protocolo químico del aditivo.

Si bien en Uruguay está prohibida la utilización de la sustancia tóxica en la elaboración del pan no está prohibido su ingreso al país.

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