GONZALO TERRA
Un promedio de diez armas por día fueron registradas este año por civiles, según datos oficiales del Servicio de Material y Armamento (SMA) del Ejército. Las armas entregadas en forma voluntaria fueron apenas 160.
Mientras a nivel político y social se reconoce una crisis de convivencia y seguridad que, en parte, se adjudica al acceso de amplios sectores de la población a armas ilegales, el registro legal mantiene su ritmo de crecimiento año a año.
Ayer, el presidente de la República, José Mujica, alertó sobre el número de armas en manos de la población y anunció que "algo habrá que hacer" porque "son un riesgo más que una garantía para la libertad".
Entre el 1° de enero y el 17 de diciembre, el SMA registró 5.395 armas por primera vez, de las cuales unas 2.000 fueron pistolas 9 mm. que policías debieron registrar a su nombre para su uso reglamentario. En consecuencia, el año terminará con más de 3.400 armas registradas por civiles.
Existen 584.112 armas registradas en el país, de las cuales un 8,35% se encuentra a nombre de policías y militares y un 2,62% pertenecen a coleccionistas. El resto, más de 520.000 armas, están en manos de personas físicas y jurídicas, lo que también incluye a empresas que giran en el rubro seguridad, instituciones públicas y privadas, deportivas, etc. Las armas cortas son las predominantes: 43,31% revólveres y 17,37% pistolas. En tanto el 23,06% son rifles, 14,96% escopetas y 1,30% pistolones, armas antiguas, etc.
De acuerdo al censo nacional, Uruguay tiene 3.286.314 habitantes, por lo que hay un arma registrada cada 6 uruguayos. Diversos estudios de organizaciones sociales apoyados por diputados que se han dedicado al estudio del tema como Daisy Tourné (FA) o Javier García (PN) afirman que por cada arma legal hay otra en el circuito ilegal.
Ante la consulta de El País, el coronel Raúl Lozano, director general del SMA, respondió que no es posible estimar cuántas armas ilegales hay en manos de la población. "No existe una metodología adecuada que permita estimar la cantidad de armas ilegales. Muchas cifras se han manejado al respecto sin un apropiado estudio metodológico, haciendo comparaciones de diferentes aspectos sin detenerse en una evaluación de los sistemas de registros de armas, su antigüedad, legislación, etc., por lo que esas comparaciones no resultan representativas de la realidad", explicó.
Si la premisa de las organizaciones sociales se cumple, en Uruguay hay unas 33 armas cada cien habitantes, una cifra que pone al país entre los diez con más armas por habitante según diversas clasificaciones internacionales. Si bien Uruguay está lejos de Estados Unidos con 90 armas cada cien habitantes, se encuentra en un nivel similar al de Alemania o Irak y muy por encima de países como España, Haití o incluso Colombia.
El jefe de división del Registro Nacional de Armas, Cnel. Edgar Méndez, duda sobre la forma en que se manejan algunas cifras. "Creo que decir que la uruguaya es una población armada no corresponde. Históricamente, nuestros ciudadanos han tenido armas. Tal vez hay muchas armas en poder de poca gente y entonces, al hacer el número global de armas entre la población, puede dar un número per cápita que no es ni parecido a la realidad. Por otra parte, registramos desde 1944 y si bien hay muchísimas armas pienso que unas cuantas deben haber desaparecido. No creo que la nuestra sea una población armada, basta con ver que Argentina ha destruido más de 120.000 armas en un año. Nosotros, humildemente, quemamos 3.000 armas por año. Me parece que no es una población tan armada. Ocurre que las cuentas no se pueden hacer en forma rápida", dijo a El País.
Desde 1998 el SMA destruyó 48.540 armas. En el presente año pasó a fundición 3.096 armas (2.300 cortas y 796 largas).
Con respecto al poder de fuego que ostenta la población, Méndez dijo que no se han constatado situaciones que motiven una preocupación especial. "El Servicio de Material y Armamento hizo un estudio el año pasado y no determinó que exista un mayor poder de fuego ni armas muy modernas en poder de la población. Hay más armas nuevas porque aumentó el poder adquisitivo, pero no se puede decir que las armas que llegan a nuestro depósito judicial sean importantes. Son armas castigadas, no cuidadas. Por ejemplo, nunca vimos una ametralladora ni armas potentes. Sí hay armas de caza que son retenidas, pero en general hay mucho revólver y pistola vieja que supongo que vienen de incautaciones que realiza la Policía porque participaron en delitos", explicó.
DESARME Y LEY. Lo que sí parece claro es que la población uruguaya no está dispuesta a desarmarse. En lo que va del año, el SMA apenas recibió a 160 uruguayos que se presentaron en forma voluntaria a entregar sus armas. No obstante, se trata de una cifra superior a la de años anteriores. "Hemos aumentado la entrega voluntaria porque en años anteriores se estaba en un promedio de cien armas por año. Este año creció y creo que se debe al anuncio de una ley que aún no se votó pero prevé que la tenencia ilegal de armas puede ser un delito. La gente vio eso y se desprendió de sus armas", dijo Méndez.
Esta semana, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, reclamó al Parlamento que apruebe un proyecto de ley enviado a mediados de año y que tipifica como delito la tenencia de armas ilegales.
"Resulta primordial promover el desarme de la sociedad civil y educar en cuanto a que, quien decida adquirir un arma de fuego debe estar preparado psicológicamente y haber recibido capacitación, preparación y entrenamiento necesario para lograr un uso adecuado y racional de la misma", sostenía la exposición de motivos.
El texto prevé 24 meses de prisión a 6 años de penitenciaria para quien "de cualquier modo adquiera, alquile, reciba, transporte, distribuya, oculte, tenga en depósito, fabrique, produzca, arme, ensamble o reensamble, adultere, venda o de cualquier forma utilice armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados sin autorización o contraviniendo las normas legales y/o reglamentarias".
En el Parlamento descansa otro proyecto de ley, presentado por el diputado Germán Cardoso (Vamos Uruguay) que establece que quien "porte o posea un arma de fuego y se encontrare sujeto a un procedimiento penal sin clausurar, con auto de procesamiento, o cuente con antecedentes penales en los últimos 5 años, será castigado, por esa sola circunstancia, con de 3 a 24 meses de prisión".
REGISTRO FUNCIONA DESDE 1944
Desde 1944 la población está obligada a registrar en forma obligatoria y sistemática sus armas. Debe hacerlo ante el Servicio de Material y Armamento (SMA) del Ejército. El Registro Nacional de Armas tiene por misión la confección de las guías de posesión de armas de fuego, control de empresas que reciben turistas que ingresan al país con armas de fuego para cazar, registro de coleccionistas de armas y municiones, registro de recargadores de munición. Realiza los trámites de registros de armas nuevas o usadas de personas físicas o jurídicas de todo el país presentadas por firmas habilitadas (armerías) o público en general.
El SMA también recibe, almacena y custodia armas incautadas, enviadas por distintos organismos, y las tiene a disposición judicial.
DEBATE
José Mujica
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
"El mundo ha cambiado, ahora tenemos otras patologías. Parecería que con las armas son más los riesgos que tenemos por usarlas que una garantía para la libertad. Creo que son cosas que las tenemos que discutir y probablemente debamos tomar decisiones".
Eleuterio F. Huidobro
MINISTRO DE DEFENSA
"La actual legislación vinculada al registro de armas es buena, es una de las más viejas. El Servicio de Material y Armamento las registra desde el año 1944 e incluye todos los controles necesarios. No permite que un tonto compre una AK 47 en una armería. Es una legislación adecuada".