PAYSANDÚ | SANDRA KANOVICH
Ante la constatación de un nuevo avance en el deterioro del teatro Florencio Sánchez, la Intendencia de Paysandú profundizó las medidas preventivas. No se puede transitar a pie por su vereda y por la calle sólo pasa un vehículo liviano a la vez.
El sábado 2 de abril las autoridades habían definido su cierre por tiempo indeterminado y desde dos semanas antes había sido resuelto impedir el tránsito para ómnibus y camiones por su frente, para evitar que las vibraciones agravaran las anomalías existentes.
Ahora también la Intendencia decidió apuntalar aleros y fachada, y se comenzó a instrumentar una especie de colchón de piedras para amortiguar las vibraciones provocadas por el tránsito en el pavimento.
El último informe técnico corroboró que en el mes pasado aparecieron nuevas fisuras en el teatro, se profundizaron otras ya existentes y se estableció un posible movimiento en la verticalidad de la fachada.
Los jerarcas de la totalidad de las dependencias involucradas en el tema se reunieron para conocer tal dictamen y, poco después, el intendente Bertil Bentos autorizó la implementación de las nuevas medidas. Al mismo tiempo, anunció su decisión de "hincarle el diente" a la problemática que aqueja a este monumento histórico nacional -inaugurado en 1876 como Teatro Progreso- y que desde hace años aguarda ser recuperado.
Para empezar, el intendente viajó ayer a Montevideo para encontrarse con integrantes de la Comisión Nacional de Patrimonio Histórico, anunció a El País, el director de Obras, Flavio Fúccaro.
"Esto requiere una pronta y urgente resolución; existe la decisión del intendente de hacer partícipes a los sanduceros, pero también a todo el país y especialmente a quienes deben brindar apoyatura, porque se trata de un monumento histórico nacional", dijo el director.
Fúccaro explicó que las medidas adoptadas están orientadas a "evitar un deterioro irreversible" y que si bien pueden ser criticadas por drásticas o extremas se trata de beneficiar este patrimonio público, cuyo estado es el resultado de haber "carecido de mantenimiento adecuado durante años".
Afirmó que "no se trata de alarmar, sino de evitar un mayor desmejoramiento de la estructura y del edificio en general, adoptando medidas precautorias", que además sirvan para cuando se encare la restauración definitiva.
RESTRICCIONES. La opinión técnica es que en los últimos tiempos se han profundizado y extendido algunas fisuras, han aparecido otras y existe un importante deterioro de la estructura metálica que sujeta el cielo raso. Por eso, ya fue bajada la gran araña central de la sala, explicó Fúccaro y añadió que "quedan pocos alambres sanos para sostener el cielo raso".
Con respecto a la fachada, el jerarca explicó que ya existía una recomendación técnica de hacer más rigurosas las medidas precautoriass.
"Está a la vista el movimiento", afirmó, aunque explicó que es necesario aguardar los resultados de los estudios topográficos que se están realizando, para compararlos con los anteriores y así establecer el grado de movimiento de la estructura.
Mientras tanto, se reducirán todas las vibraciones posibles que pudieran afectar el edificio.
Ahora un tejido impide el paso por la vereda del teatro y restringe el tránsito a media calzada: solo pueden pasar motos y autos, y de a uno por vez.
Además, está siendo cavada una zanja que será rellenada con piedras, con el objetivo de oficiar como amortiguador de las vibraciones del pavimento.