ROCHA | E. GONZÁLEZ / REDACCIÓN
Cuatro niños fallecieron ayer intoxicados con monóxido de carbono al recalentarse un ventilador en una casa en Chuy. Sus padres y un menor de cinco años se salvaron porque dormían en otra habitación.
A las seis de la mañana de la víspera, Héctor Fabián Hernández, un tractorista de 37 años, se levantó. Al mirarse en el espejo notó que en su rostro habían manchas de hollín. Inmediatamente se dirigió al dormitorio donde dormían los cuatro niños. Percibió que los pequeños tenían unos "bigotes" negros entre la boca y la nariz. Y enseguida percibió que los menores Karen Techera Apolinario (13), José Techera Apolinario (11), Lucía Hernández Apolinario (10) y Sofía Hernández Apolinario (8), estaban muertos.
Tras despertar a su esposa Andrea Apolinario (29) que dormía junto con su hijo Gabriel (5), Hernández llamó al destacamento de Bomberos y a la Policía de Chuy.
Según fuentes de esa repartición, a las 6.04 horas de la víspera se recibió un llamado de emergencia de una vivienda ubicada en la calle Elcano 946, situada en el barrio Hospital.
Los bomberos concurrieron al lugar pensando que se encontrarían con un incendio. Ingresaron a la habitación donde hallaron a los niños muertos. No había ni rastros de fuego. Inclusive, el enchufe del ventilador al sistema eléctrico de la casa estaba sano, señalaron las fuentes.
El personal policial y de bomberos procuró por todos los medios preservar la escena: la adolescente junto a otro niño menor en una cama, un tercer menor en otra y el cuarto en un colchón en el suelo. Pocos minutos más tarde, un médico forense concurrió a la modesta vivienda a analizar la causa del deceso de los niños, un hecho inédito en la ciudad fronteriza, según fuentes de Bomberos.
La casa de la familia Hernández-Apolinario fue construida de material. Las habitaciones se fueron sumando a la vivienda en virtud de las necesidades de espacio y de comodidades con la llegada de cada nuevo hijo.
La finca en el barrio Hospital está ubicada en una zona donde residen personas trabajadoras. El jefe de familia, Héctor Fabián Hernández, se desempeña en tareas rurales en una arrocera, mientras que la mamá de los pequeños trabaja en un almacén.
El trabajo era la rutina diaria de la familia. La adolescente ahora fallecida, Karen Techera Apolinario, había terminado la escuela y cuidaba de un niño vecino. Los demás hermanos concurrían a la Escuela 110 de Tiempo Completo. José (11) se destacaba por sus notas en matemáticas. Eran niños que no generaban dificultades en el centro escolar.
ESTUDIO. Tras una orden judicial, los cuerpos de los menores fallecidos fueron derivados a instalaciones del Poder Judicial. A las 14 horas de ayer, el forense Alexis González comenzó la autopsia de los restos.
Un equipo de Policía Técnica de Montevideo realizaba la pericia técnica en la vivienda para informar sobre lo acaecido a la jueza penal rochense, Patricia Rodríguez.
En tanto que el jefe de Zona de Bomberos, comisario Joaquín Elizoldo descartó que existiera intencionalidad en la muerte de los menores, señalaron las fuentes. (Producción: Eduardo Barreneche)
Dolor en el Chuy
La población de la ciudad de Chuy está absorta por el fallecimiento de los cuatro niños. El dolor ganó tanto a los pequeños del barrio Hospital que conocían a las víctimas como a los adultos. Los vecinos comentaron que pocas horas atrás habían visto a los niños felices de disfrutar de un asado en Navidad. Todo cambió de la noche para la mañana. En ámbitos judiciales se informó que a los padres se les ofrecerá apoyo psicológico a fin de superar el drama que están viviendo.