Celular al volante provoca accidentes

| En otros países se prohíbe manejar y hablar; en Uruguay sólo se multa en el departamento de Montevideo

IMPRUDENCIA. En Montevideo, el 40% de las multas en este rubro durante este año corres pondieron a conductores que hablaban manejando. 200x116
IMPRUDENCIA. En Montevideo, el 40% de las multas en este rubro durante este año corres pondieron a conductores que hablaban manejando.

JAVIER LYONNET

Una persona que habla por teléfono celular mientras maneja tiene cuatro veces más posibilidades de accidentarse y terminar hospitalizada. Esta es la principal conclusión de un estudio internacional publicado por el British Medical Journal (Revista Médica Británica) el 12 de julio pasado.

El uso de celulares al volante es ilegal en más de 40 países, aunque lo que se prohíbe es hablar sosteniendo un teléfono en la mano mientras que están autorizados los aparatos "manos libres".

De acuerdo al trabajo publicado en Inglaterra, el hecho de usar dispositivos "manos libres" en lugar de aparatos manuales no reduce el riesgo. O sea, lo relevante no es el hecho de sostener un teléfono celular en la mano, o marcar un número, sino la distracción que produce la conversación. En una nota sobre este tema publicada en el diario argentino Clarín, Alberto Silveira, de la asociación civil Luchemos por la Vida, hizo la distinción entre hablar por teléfono y conversar con una persona dentro del auto: "un acompañante está incorporado al mismo tránsito que el conductor; no es lo mismo a que te llame alguien para contarte que entraron ladrones a tu casa o que un pariente se cayó de la escalera. Un celular puede transportarte a otras realidades".

Para este estudio fueron relevados 456 conductores que fueron hospitalizados luego de accidentes automovilísticos entre abril de de 2002 y julio de 2004.

El trabajo de campo se realizó en Australia y Estados Unidos, con participación de investigadores del Centro de Estudios de Lesiones (Universidad de Western Australia), el George Institute for International Health de Sydney (Australia) y el Insurance Institute for Highway Safety (Arlington, Virginia, EE.UU.).

El estudio es parcial y sus resultados "conservadores" —asumen sus autores— porque no se incluyeron choques menores (sin lesionados) ni accidentes graves (con personas fallecidas o que tuvieran lesiones graves).

POR CASA. En Uruguay actualmente hay unos 700.000 usuarios y para fin de año serían 900.000 (El País, miércoles 20 de julio).

Manejar y hablar por teléfono celular es cada vez más común, y crece proporcionalmente al desarrollo del mercado de la telefonía celular. Su uso al volante no está regulado en absoluto. No parece haber demasiada conciencia sobre la trascendencia del asunto. Sólo se multa en Montevideo y para las compañías de seguros no es un dato significativo a la hora de estudiar un siniestro. Sí se menciona el riesgo que entraña la situación en los cursos de manejo defensivo.

En Montevideo, hablar por celular mientras se conduce está considerado como una "imprudencia", aunque no está expresada específicamente en la normativa: se encuentra en la misma categoría que tomar mate, no usar cinturón de seguridad, y llevar niños en la falda", especificó Mabel Márquez, de la división municipal de Vigilancia.

En lo que va del año, el 40% de las multas por imprudencia fueron por hablar por celular al volante, estimó Márquez. No son pocas.

Los inspectores capitalinos multaron por imprudencia a 7.887 personas en lo que va del año, de las cuales 3.154 estaban hablando por celular.

Gonzalo De Toro, director de Tránsito y Transporte de la Intendencia de Montevideo, considera que la fiscalización en las calles de Montevideo es insuficiente "por el déficit de inspectores que tenemos" y los múltiples aspectos que implicaría controlar con celo el cumplimiento de las ordenanzas de tránsito: el respeto a los carteles de Escuela, Pare, Ceda el Paso, el uso del cinturón, la velocidad, entre otras.

La Policía Caminera, por su parte, ha multado choferes por conducir descalzos pero a nadie por hablar por teléfono mientras maneja. ¿Motivos? En las rutas y carreteras nacionales no está expresamente prohibido.

Además, es dificilísimo de probar.

El oficial Fernando Rolando, responsable de relaciones públicas de Caminera, dijo a El País que es consciente de los riesgos de hablar por teléfono y manejar. Por eso, la Comisión Permanente

Reacción es más lenta manejando alcoholizado

Cuando uno habla por celular mientras maneja es muy común que no encienda los señaleros al doblar. Sus tiempos de reacción para frenar, doblar o realizar una maniobra brusca son mayores. La concentración para mantener una velocidad constante es menor, así como para conservar la distancia reglamentaria de otros vehículos o incluso para permanecer en una senda.

A la vez, no se atienden las señales de tránsito en la misma medida que cuando se está pendiente exclusivamente del tráfico.

"El problema es que uno se sumerge en la conversación telefónica y ésta comienza a tomar precedencia sobre la tarea de conducir", explica Roger Vincent, de la Sociedad Real para la Prevención de Accidentes, en Gran Bretaña.

Antes de prohibir el uso de celulares al volante —en diciembre de 2003— los ingleses hicieron numerosos estudios. Los resultados de algunos de ellos fueron decisivos. Por ejemplo, la comprobacion de que la reacción de los choferes que manejan y hablan es 50% más lenta que cuando se maneja normalmente. Y 30% más lenta que cuando conducen con unas copas encima, superando el límite permitido de alcohol.

Los conductores también tuvieron dificultades para mantener una velocidad constante y a la hora de guardar la debida distancia de otros automóviles. La multa por infringir esta norma, en Gran Bretaña, equivale a U$S 44 y a U$S 1.700 si el caso llega a la Justicia.

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