MALDONADO | M. GALLARDO
El juez Gabriel Ohanian interrogará hoy a cinco personas por la muerte de Natalia Martínez Bengoa, cuya desaparición ocurrió el 19 de enero de 2007, en un expediente que se sustancia en el juzgado penal de 4º turno de Maldonado.
Los cinco fueron citados como testigos de la causa, aunque no se descarta que durante el transcurso de la audiencia algunos de ellos puedan ser confrontados por el tenor de sus testimonios.
Entre los citados a declarar se encuentra una joven que, en el verano del 2007, mantuvo una relación amorosa con uno de los indagados que aparece en el expediente a partir de una supuesta conversación telefónica registrada en la madrugada del 19 de enero. Esta testigo no conoció a la víctima, aunque su relación con el joven de la llamada es una pieza clave en una de las líneas de investigación que maneja la Policía. Esta joven no fue interrogada en un primer momento. Por la misma hipótesis de trabajo fue citado otro joven amigo del autor de la famosa llamada. Otro de los citados a declarar es uno de los tres porteros del boliche "La Rinconada", cuyo testimonio falta en el expediente del caso que cuenta ya unas 2.700 fojas. Otros dos también comparecerán para aportar detalles, tales como de versiones que conocieron.
Los investigadores apuntan a romper un eventual "círculo cerrado de silencio" montado entorno a lo ocurrido en la madrugada del 19 de enero, del que forman parte allegados a la joven y personas asiduas concurrentes de la noche del balneario y de manera particular al boliche de La Rinconada.
Entre las hipótesis manejadas desde hace tiempo por los investigadores policiales y los operadores judiciales se encuentra la factible concurrencia de la joven a una fiesta privada ocurrida entre la salida del boliche y su fallecimiento.
Desde un primer momento los investigadores han asegurado que detrás del caso hay un notorio silencio por parte de personas, mujeres y hombres, que saben más de lo que hasta el momento han contado en el juzgado.
De todas formas, el caso es muy complicado de resolver, entre otras razones, porque no se saben las causas que provocaron la muerte de Natalia. Los investigadores aseguran que si un homicidio de las mismas características se produjera hoy, el mismo sería aclarado en las primeras 48 horas. Además, el factor suerte corrió en contra de la investigación. El esfuerzo de los investigadores apunta a correr el velo sobre el caso para poder revelarle a la familia de la joven Natalia lo que ocurrió el 19 de enero de 2007.