MALDONADO
La investigación primaria de la muerte ocurrida en el Complejo Turístico Laderas del Cerro, en Piriápolis, descartó la posibilidad de homicidio.
El dueño de este establecimiento, Antonio Mulero Cervantes, español, de 66 años, cayó sobre una estufa a leña encendida y murió carbonizado. El deceso se descubrió sobre la hora 19.30 del martes. Mulero había invitado a varias personas a un almuerzo ese día, ocasión en la que había tomado bebidas alcohólicas. Sobre esa hora, y luego que el empresario se retirara a uno de los salones del complejo, uno de los presentes comenzó a sentir un fuerte olor a humo y al dirigirse a ver el origen del mismo encontró a Mulero caído sobre la estufa.
La víctima yacía boca abajo, una de sus prendas había tomado fuego y sus piernas aún estaban enredadas en un taburete. Luego que personal de Bomberos extinguiera el fuego, comenzaron a trabajar los peritos de Policía Técnica y el médico forense.
En base a los indicios recogidos por los peritos se pudo establecer que el empresario probablemente haya tropezado y caído sobre la estufa. Los testigos señalaron que acostumbraba a encender sus cigarrillos con las brasas del hogar, por lo que se estima que debido a los efectos del al- cohol, pudo haber perdido el equilibrio y al golpearse perdió la conciencia.
De todos modos el juez penal interviniente ordenó una autopsia para confirmar las causas del deceso.