En una larga, discutida y por momentos accidentada asamblea, los médicos definieron los estatutos para la consolidación de un "nuevo Casmu", ahora separado del Sindicato Médico del Uruguay (SMU). Para muchos de los médicos fue una asamblea "histórica", pues marcó el quiebre definitivo de la mutualista con el SMU y se optó además por un modelo de conducción que, en los papeles, promete ser más ejecutivo, ágil y resolutivo: se pasará de una Junta Directiva de 11 miembros a una Consejo Directivo de cinco integrantes.
Para otros, sin embargo, la resolución de la asamblea del SMU dejó dudas planteadas sobre la capitalización de la nueva mutualista e incertidumbre sobre quiénes se van a hacer cargo de la deuda de US$ 100 millones que tiene el Casmu. Para la agrupación minoritaria "Trabajadores Médicos", hay "serio riesgo" que la deuda la termine absorbiendo el SMU y el gremio se funda.
"Trabajadores Médicos", representada por el ginecólogo Francisco Cóppola, planteó reparos sobre lo que será la etapa de transición hacia la separación total del Casmu. Se votó que durante ese periodo dos veedores del SMU acompañarán a los cinco integrantes del nuevo directorio, aunque se resolvió por mayoría que éstos no tengan derecho a veto. La posibilidad de veto estaba prevista en el documento y quienes la apoyaban sostenían que el gremio debería tener mayor poder de decisión durante la transición.
El vicepresidente del SMU, Julio Trostchansky, descartó que se puedan violar los principios básicos del gremio durante esa etapa, y dijo que los veedores, aún sin veto, tendrán los mecanismos legales para impedir cualquier acción que vaya contra el espíritu del SMU.
Trostchansky destacó que en la asamblea "hubo un mensaje de quiebre de estructuras y tradiciones dentro de lo que es la conducción del Casmu". Y se refirió en ese sentido al mecanismo aprobado para las elecciones de las autoridades. "Un mecanismo que deja atrás el tema agrupacional", precisó y que permite que las personas que integren el directorio sean elegidas "por su capacidad para poder administrar una institución y no por pertenecer a determinada lista agrupacional".
El periodo de transición será de un año y comenzará el 15 de junio, cuando se definan las nuevas autoridades y se habilite la capitalización.
Al menos fue lo que se resolvió en la madrugada del martes, durante una asamblea que tuvo sus momentos patéticos: cuando ya eran pocos los médicos que quedaban discutiendo los nuevos estatutos, una joven pediatra soprendió al protagonizar un show aparte. Gritó, habló de temas ajenos a la discusión y hasta se acercó a sacarles fotos con su celular a cada uno de los oradores.