Carta de Dalmao sobre pelea con Nin

Armas y obras. El general Dalmao informó a Berrutti por carta El anónimo parece ser la norma de las denuncias que involucran a gobernantes Una bóveda militar con dinero en efectivo

2007-12-06 00:00:00 500x500

D. Isgleas/ L. Nicrosi

Parte de la denuncia anónima sobre el presunto tráfico de influencias, perdió el enigma ante el relato que realizó el general Miguel Dalmao en la carta que remitió a Azucena Berrutti, en la que da cuenta de la discusión que tuvo con Gonzalo Nin.

"Hay que votar la oferta de Svetogorsky", le dijo el hermano del vicepresidente a Dalmao con un vaso de whisky en la mano, en el Club del Banco Comercial, durante la fiesta de cumpleaños del empresario Eduardo Coronel a fines de agosto. El comentario realizado frente a la mesa en que la que estaba Dalmao, despertó la inmediata reacción del responsable de Sanidad Militar.

"¡Pero ¿usted que se cree? Qué me va a decir a mí lo que tengo que hacer?!. Es una decisión de la fuerza", le increpó visiblemente molesto Dalmao a Gonzalo Nin, según dijeron a El País asistentes a la fiesta y ratificaron fuentes políticas.

Otro general que presenció el entredicho, le comunicó más tarde a Dalmao que Gonzalo Nin le pedía una conversación antes que finalizara la fiesta.

Dalmao aceptó y se dirigió al jardín para escuchar al hermano del vicepresidente. "Hay que aprobar la oferta de Svetogorsky porque puede ser muy generoso con nosotros", le volvió a señalar Nin. El diálogo, presenciado por varios asistentes, concluyó en forma abrupta con el retiro del militar.

La forma en como se procesaron los hechos fue relatada por Dalmao en una carta que le envió a la ministra de Defensa, Azucena Berrutti, luego que se trascendió que el militar que había discutido el hermano del vicepresidente era él, explicaron las fuentes.

Actualmente en el Ejército, la compra de equipamiento es definida por votación de los generales. En la interna de la fuerza de tierra se conocía que la posición mayoritaria de los generales era apoyar la oferta de los fusiles israelíes, mientras que Nin aspiraba a que se inclinaran por las armas chilenas.

El Ejército está a punto de definir la compra del fusil de asalto militar israelí Galil, el cual es apoyado al menos por 10 de los 15 generales a quienes se le pidió opinión. Este fusil israelí fue desarrollado a fines de los años 60 como versión moderna de 5,56 milímetros del fusil de asalto soviético AK47 de 7,62 milímetros.

Antecedente. Según las fuentes, la decisión de Dalmao de informar a la ministra sobre el entredicho se debió a que el general hace poco más de un año, recibió una sanción de Berrutti junto con su colega Pedro Aguerre, director del Centro de Altos Estudios Nacionales (Calen) por haberse reunido a comer un asado con el entonces comandante en jefe Carlos Díaz y con el ex presidente Julio María Sanguinetti y el ex ministro de Defensa, Yamandú Fau.

Cuando concurrió a notificarse de la sanción al Ministerio, Dalmao reconoció haber participado de esa reunión social pero explicó que los encuentros con la oposición tenían por fin "sumar" para que "el pacto social se afirme de una vez por todas".

En declaraciones a los medios, Berrutti, que desestimó la denuncia anónima que le enviara el presidente Tabaré Vázquez, indicó que su cartera indagaría sólo los hechos que le correspondieran al Ministerio de Defensa.

Contradicciones Luego que el semanario Búsqueda informó sobre la denuncia anónima y El Observador aportó los nombres de varios de los involucrados. Gonzalo Nin desmintió en primera instancia la discusión con Dalmao que fue confirmada luego por su abogada Hebe Martínez Burlé.

En la denuncia anónima se da cuenta además del papel que cumple el proveedor del Ejército, Eduardo Coronel.

El militar retirado tiene una empresa constructora que realizó diversos trabajos para el Ejército en forma directa, sin previo llamado a licitación.

Además Coronel efectuó trabajos particulares al ex comandante en jefe del Ejército, Carlos Díaz, al actual jefe del Estado Mayor, general Milton Ituarte y, según informó ayer El Observador, también le construyó un parrillero al actual comandante de la fuerza de tierra, Jorge Rosales.

Coronel fue el encargado de construir la cárcel militar ubicada en Domingo Arena, el Tribunal de Cuentas requirió información sobre los motivos por los que se realizó en forma directa la adjudicación de las obras del establecimiento.

Mientras se procesan las investigaciones, el organismo de contralor intimó al Ministerio de Defensa a que brinde información sobre la cárcel. Además, el Poder Ejecutivo decidió revocar el lunes 3 un llamado a licitación para la construcción de 90 soluciones habitacionales promovida por la Dirección General de los Servicios de las Fuerzas Armadas aprobada en octubre de 2006.

Coronel mantiene vínculos con los hermanos Nin Novoa. El propio vicepresidente, reconoció el pasado viernes que el empresario refacciona el casco de la estancia familiar.

Justicia En otro orden, el juez Rolando Vomero no formalizó para hoy la citación de Gonzalo Nin desbordado por tareas de su turno judicial. El magistrado comenzará a analizar el caso en la jornada y podría comenzar a definir las citaciones. El juez tiene previsto convocar a todos los mencionados en la denuncia anónima.

El dinero se guarda en la bóveda

El dinero de las Misiones de Paz que recibe el Ejército, se guarda en efectivo en una "bóveda" en el Comando de la fuerza de tierra, según dijeron fuentes políticas. Aunque no especificaron la cifra -que se utiliza como reserva para diversos gastos- estimaron que el monto supera ampliamente Los U$S 10 millones. Con ironía, las fuentes señalaron que en la misma bóveda, se habrían depositado las citaciones judiciales a los violadores a los derechos humanos que recibió el entonces comandante en jefe del Ejército, Hugo Medina, en la primera administración de Julio Sanguinetti. Ayer, al participar en un seminario, el canciller Reinaldo Gargano afirmó que el dinero de las Misiones de Paz "debe ser auditado porque Uruguay ganó un prestigio internacional", y por distintos hechos ocurridos en los últimos meses puede perderlo.

Svetogorsky en Chile

En el mes de abril, el general Daniel Castellá, titular del Comando de Apoyo Logístico del Ejército (CALE) -la unidad a través de la cual se hace la mayoría de las compras- conoció en Chile los diferentes procesos productivos y las capacidades de fabricación en las áreas de cohetes y mísiles, armamento, municiones y productos químicos de la Fábrica y Maestranzas del Ejército, (Famae).

Este es un organismo estatal cuyos productos son representados en Uruguay por el empresario Igor Svetogorsky, quien se presentó en la fábrica chilena acompañando a Castellá.

Durante este viaje, Castellá conoció el Centro de Mantenimiento de Material Blindado de Famae, en el norte del país, adonde en estos momentos se realiza el acondicionamiento de 40 vehículos Mowag 6X6 para el Ejército, gracias a una gestión realizada por Svetogorsky. En la foto, que está en la página web del Ejército chileno, Svetogorsky (de traje) y Castellá (centro) siguen la demostración de los militares en Famae.

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