VALERIA GIL
Sectores del Frente Amplio salieron ayer al cruce de la advertencia del vicepresidente Danilo Astori de que el impuesto a la tierra propuesto por Mujica significaría un cambio en las reglas de juego y un desestímulo a las inversiones en el agro.
Astori alertó sobre los "riesgos que los inversores pueden ver dibujados en el horizonte" por la "falta de previsibilidad" o el "cambio de las reglas de juego" en materia tributaria. Sus declaraciones solo cosecharon el respaldo del Frente Líber Seregni, bloque de la coalición de izquierda que integran Asamblea Uruguay, Nuevo Espacio y Alianza Progresista.
El senador Eduardo Lorier, del Partido Comunista, criticó duramente los dichos de Astori y advirtió que no aceptará que "se diga semejante cosa".
"Acá no se trata de Astori, se lo digo a cualquiera que plantee este tipo de cosas: por miserables US$ 60 millones que no nos vengan a decir absolutamente nada más; no vengan a hacer terrorismo verbal".
El diputado Gonzalo De Toro (MPP) descartó que se cambien las reglas de juego a los inversionistas por el cobro de un impuesto a la tenencia de la tierra. "Si mañana surge una alternativa la conversamos, pero no hay nada, y mientras no exista otro planteo escrito respaldamos al presidente" José Mujica, dijo el diputado emepepista.
De Toro indicó que "está claro que no hay un cambio de reglas de juego con esta propuesta de Mujica, ni nada que se le parezca. Esto no tiene ninguna consecuencia a nivel de las inversiones, porque el lema básico de la reforma tributaria es: el que tiene más aporta más, y el que tiene menos aporta menos".
En el mismo tono, el diputado José Bayardi (Vertiente Artiguista) señaló que "no hay que alarmar, porque lo planteado por el presidente son aportes que tienen que hacerse para la mejora de la infraestructura". Sin embargo, adelantó que su sector se inclina por el cobro de una contribución basado en la renta y no en la tenencia.
En tanto, el Partido Socialista mantiene una posición intermedia respecto a la creación de un nuevo impuesto al agro. El diputado Yerú Pardiñas dijo a El País que se debe analizar si "el cambio propuesto modifica la realidad en forma viable". Por lo que agregó que "la ampliación de normas tributarias debe contemplar que ese efecto no sea regresivo o dificulte la producción".
El planteo de Mujica, a su juicio, "no modifica la confiabilidad que tiene el país", dado que "siempre pueden existir modificaciones a las normas tributarias".
Además de Astori, el impuesto propuesto por Mujica tampoco cuenta con el apoyo de los senadores Jorge Saravia y Rafael Michelini.
Astori está elaborando una propuesta alternativa junto a los ministro Fernando Lorenzo (Economía), Tabaré Aguerre (Ganadería) y Enrique Pintado (Transporte) que presentaría en la reunión del gabinete del lunes 13.
Ayer, en una columna en el diario La República, el senador oficialista Alberto Couriel criticó la posición del equipo económico por el apoyo a la candidatura del mexicano Agustín Carstens al FMI, la política antiinflacionaria y la oposición al impuesto a la tierra. Según Couriel, en estos tres temas hay cuestiones "ideológicas" que están incidiendo.
"Surgen voces oficiales que no desean cobrar impuestos al sector agropecuario, muy beneficiado en los últimos años por los elevados precios internacionales de sus principales productos. Son los mismos que en el período pasado, bajo la presidencia de Tabaré Vázquez impulsaban el TLC con EE.UU. y culpaban al Mercosur, muy agresivamente, como la causa básica de los problemas internos de Uruguay. También aquí jugaban elementos ideológicos", escribió el senador del Espacio 609.
Y propuso una "política macroeconómica más progresista para alcanzar crecimiento con justicia social".
Oposición critica el tributo propuesto
Los expresidentes Jorge Batlle, Luis Alberto Lacalle y Julio María Sanguinetti cuestionaron ayer en el almuerzo de ADM la idea del presidente José Mujica de aplicar un gravamen a las extensiones de tierra mayores a 2.000 hectáreas.
Para Batlle, la iniciativa "es un mamarracho". Y Lacalle advirtió que "no hay que endeudarse en tiempos de bonanza" ni "cambiar las reglas de juego" porque se corre el riesgo de inquietar a los inversores. Y agregó que el impuesto que proyecta Mujica está "falto de rigor científico y tributario".
Lacalle dijo que los camiones que dañan las rutas no solo salen del interior hacia Montevideo con su carga, sino que todo el que circula deteriora los caminos. Por eso, planteó como mejor solución la creación de una tasa de circulación nacional.
En tanto, Sanguinetti agregó que el gobierno "ya hizo" una reforma tributaria, por lo cual este impuesto a la tierra no encaja en la nueva estructura. Además, añadió que "no puede ser que para hacer dos carreteras tengamos que poner un impuesto".