La Policía de Canelones desbarató a una banda de gitanos que comercializaba autos robados adulterando sus numeraciones.
En la tarde de ayer, el juez penal de Pando, Pedro Salazar y la fiscal Nancy Hagopian procesaron a dos individuos, uno de ellos integrante de la banda.
Este sujeto, que fue remitido a la cárcel, estaba requerido desde el año pasado cuando la Dirección de Investigaciones de Canelones detectó en talleres y desarmaderos de Tala y Migues a 15 autos cuyos orígenes eran dudosos.
En ese momento, los vehículos quedaron depositados en un taller por orden judicial. Aprovechando esa oportunidad, el segundo procesado, pero esta vez sin prisión, vendió los autos.
Agentes de Investigaciones y de la Dirección de Hurtos y Rapiñas, comandados por los directores Zózimo Nogueira y Víctor Trezza, respectivamente, concurrieron a Pan de Azúcar, tras reunir información sobre que los gitanos se encontraban traficando con autos en esa ciudad esteña.