DANIEL ISGLEAS
Con 642.000 personas dispuestas a donar sus órganos, Uruguay tiene la tasa más alta de donantes de la región y una de las más altas del mundo en relación con la población del país. Ahora, se busca precisar más la voluntad del donante.
Ese concepto de solidaridad social pretende ser mejor regulado modificando la actual legislación para establecer que, en caso de no existir expresión en contrario, una persona que fallezca se convierta automáticamente en donante.
El proyecto de ley, que elabora el senador nacionalista Sergio Abreu (Alianza), se someterá a consideración de los partidos parlamentarios para reunir la mayor base de sustento político posible.
Abreu explicó a El País que su idea se basa en leyes similares vigentes hoy en España, Francia y Chile.
"El sistema de transplante se tiene que hacer sobre la base de una decisión voluntaria, facilitando la donación de modo que pueda prevalecer la voluntad de donar sobre la voluntad presunta. Y si existe la voluntad de no donar entonces que la misma se pueda expresar también", indicó el senador.
DONACIÓN. En Uruguay, la distribución de los transplantes se mantiene estable en la última década, según el Instituto Nacional de Donación y Transplantes (INDT).
Así, entre los transplantes de órganos el más frecuente -por amplio margen- es el de riñón. Le siguen los trasplantes de corazón, los de riñón y páncreas (dobles trasplantes en diabéticos), y el trasplante doble de corazón y riñón.
Para que un trasplante pueda llevarse a cabo en Uruguay se necesitan personas que donen expresamente sus órganos antes de fallecer.
También, en el momento del fallecimiento, puede haber una donación si la familia del difunto lo autoriza.
A pesar de que nuestro país es uno de los líderes mundiales en cuanto a número de donaciones, aún existe un déficit de órganos, dada la gran cantidad de enfermos que los necesitan. Por ello, se producen numerosos fallecimientos de pacientes en listas de espera.
La directora del Banco Nacional de Organos y Tejidos (BNOT) Inés Álvarez, declaró a la página web del Sindicato Médico del Uruguay que pese a los actuales avances de la medicina, terminar con la demanda de órganos para trasplante resultaría imposible. A pesar de ello, confía en "lograr abatir y estabilizar la demanda" de órganos.
Abreu sostuvo que el Instituto Nacional de Donación y Transplantes "es una garantía para este sistema, sobre todo en cuanto a la transparencia y manejo de la lista de donantes". Y también expresó conceptos laudatorios sobre el Fondo Nacional de Recursos (FNR), en cuanto a que financia y permite que puedan acceder todas las personas con los recursos del Estado.
"Necesitamos tener una ley moderna, que nos deje con un sistema transparente, eficiente y que dé garantías a todos para salvar vidas humanas", añadió Abreu.
CONSENSO. El senador Abreu anunció a El País que va a trabajar sobre el consenso, pidiendo que haya apoyo de todos los partidos a esta iniciativa.
Ya ha analizado el tema con la senadora del Frente Amplio Mónica Xavier, médica de profesión, quien le adelantó un modo de pensar similar al suyo.
También, el senador se propone consultar al ámbito académico. Así, se reunirá la semana entrante con la Sociedad de Medicina, y luego con otros profesionales del área.