La fórmula nacionalista emitió anoche un comunicado que indica que continuará reclamando un debate "con el senador (José) Mujica, al que éste se niega sistemáticamente" y afirma que "resultaría más fácil para el Frente negarse al debate y asumir su debilidad con altura, que buscar distraer la atención de la población". Los blancos hablan de un "operativo engaño" frenteamplista y un escenario de "excusas y agravios".
La declaración blanca defiende la necesidad de un debate: "Nuestra fórmula seguirá buscando todos los caminos que faciliten a la población el acceso a la información y hacer llegar nuestra visión y propuestas a todos los uruguayos, con la convicción que la única opción para nuestro país es un gobierno en el que el poder no se concentre en las manos de los sectores más radicales".
El comunicado de la fórmula blanca comienza diciendo que los argumentos del Frente Amplio para no debatir "no son más que excusas que tratan de ocultar una sola realidad", que "los senadores Mujica y (Danilo) Astori no quieren presentarse ante la opinión pública para confrontar ideas con Lacalle y Larrañaga".
La nota enviada a los mediados de comunicación dice que los frenteamplistas "llevaron adelante un operativo de engaño a la población para justificar el incumplimiento del compromiso que públicamente había asumido el senador Mujica". Y dice que "montaron un escenario de excusas y agravios hacia la fórmula Lacalle - Larrañaga, que no logra esconder que no tienen propuestas sobre los temas planteados, o de lo contrario, quieren mantener ocultas sus ideas ante los ciudadanos".
Según el Partido Nacional, Mujica y Astori "se escudan en declaraciones de los ex presidentes (Jorge) Batlle y (Julio María) Sanguinetti y en el resumen informativo nacionalista, sin agregar nada".
La declaración dice que los frenteamplistas "se muestran ofendidos", pero ellos acusaron "de golpistas a quienes no votaron al Frente Amplio y dijeron que sólo ese conglomerado político tenía autoridad moral para usar la bandera nacional".