El Comando de la Jefatura de Policía de Montevideo instruyó un sumario administrativo en la Seccional 3era. para determinar la responsabilidad de los agentes involucrados en 11 hurtos y rapiñas comprobadas y si se realizaron los controles correspondientes dentro de dicha repartición policial, indicó ayer a El País el jefe de Policía, inspector Principal (R), Ricardo Bernal.
El sábado 13 y el domingo 14, el juez Penal Sergio Torres y el fiscal Luis Bajac procesaron con prisión a tres policías de la Seccional 3era. Otros nueve agentes y unos cinco delincuentes comunes que integraban la gavilla quedaron en libertad, pero en calidad de emplazados.
Bernal aclaró que, sin perjuicio de que pudieran haber otras decisiones judiciales sobre esos agentes sospechosos, la Jefatura de Montevideo resuelve instruir un sumario para adoptar medidas administrativas con esos policías.
Según el auto de procesamiento que tuvo acceso El País, uno de los agentes declaró con detalles que, acompañado de varios compañeros de seccional, realizó rapiñas y hurtos utilizando el móvil policial para escapar y le entregaba chalecos antibalas de la Policía a los delincuentes comunes para que no sean heridos durante los atracos.
DIVISION. La "polibanda" fue desbaratada por la Brigada de Asaltos tras cometer una rapiña en la madrugada del jueves 11 a una pizzería del Cordón. Un agente anotó la matrícula del coche usado por la "poliladrones" y así fueron ubicados prácticamente todos sus integrantes.
La Justicia determinó que la gavilla contrataba a "El Rafa" los servicios de delincuentes comunes para realizar los ilícitos. A cambio, este delincuente recibía un porcentaje del producto de los atracos.
La Brigada de Asaltos logró probar que los agentes corruptos atracaron en el Cordón y en el Centro a una juguetería, dos supermercados, una estación de servicios, un autoservice, un local de venta de celulares, una casa de artículos electrónicos y papelería, un comercio de ropas, un local de autorradios y un conocido bar de la calle Asunción.
Además de rapiñar o cometer hurtos, los agentes ingresaban a una finca robada anteriormente por otra banda y se llevaban todo lo que podían a escondidas de los moradores.