PUNTA DEL ESTE
"Trabajaré a bordo. Tengo todo lo necesario. Hoy es posible trabajar desde casa conectándose con todo el mundo y lo mismo puede hacerse navegando. Viviendo mucho mejor, mirando el mar y el cielo", dijo Luciano Benetton, de 73 años, cuando el año pasado le entregaron el Tribu, su nueva joya.
El impresionante yate -"sólido como un remolcador", según expertos en náutica, permanece en la bahía de Maldonado. De acuerdo al diario argentino Clarín, el barco permanecerá unos días más en Punta del Este y hará escala luego en Colonia del Sacramento para llegar a Buenos Aires el martes 13. Es que el magnate textil italiano está embarcado en un viaje permanente, y por eso convirtió al Tribu en su casa y oficina.
"Detrás de su construcción está mi deseo de dar la vuelta al mundo. Con el tiempo necesario, no me interesa la velocidad; quería sólo un barco fiable y sólido", explicó Benetton en declaraciones al periódico Corriere della Sera. Su yate ecológico -reconocido con la Estrella Verde por su compatibilidad ambiental- era admirado ayer desde la costa aunque poca actividad se podía percibir.
Ante el silencio de autoridades y fuentes consultadas, sólo se supo que cuatro personas habían bajado a tierra. Tradicionalmente es el capitán de la embarcación quien hace los trámites de rigor al llegar a un puerto.
La última vez que Luciano Benetton estuvo en Punta del Este, a principios de enero de 2007, pasó una semana en casa de Marcos Gastaldi y Marcela Tinayre en José Ignacio y compró varios cuadros en distintas galerías de arte.