El Poder Ejecutivo logró abatir por lo menos transitoriamente el precio de la gran mayoría de la técnicas médicas de alta complejidad financiadas a través del Fondo Nacional de Recursos. El mayor abatimiento de precios se produjo en un procedimiento que ha generado mucha polémica en los últimos tiempos: el implante de cardiodesfibriladores. El arancel que el Fondo pagará por esta técnica se reducirá en un 27%, a partir del nuevo convenio que firmará hoy el Estado con la Asociación de Institutos de Medicina Altamente Especializada (IMAE).
El presidente de esta última entidad, Carlos Vallejo, informó a El País que además la mayoría de los aranceles de los procedimientos bajarán entre un 2% y un 5%. Solamente dos técnicas —el recambio de prótesis de cadera y la hemodinamia— subirán y un número similar mantendrá el mismo arancel.
El directivo recalcó que "una vez más" los institutos han hecho un esfuerzo y han aceptado la reducción de los aranceles. Sin embargo, destacó que las rebajas no resultaron, tras una ardua negociación y las protestas de los centros médicos, tan abultadas como en un principio pretendían los ministerios de Economía y de Salud. "Comprendemos los problemas económicos del Estado, pero también creíamos que los nuevos aranceles no podían poner en riesgo la sustentabilidad del sistema", opinó Vallejo.
El representante de los institutos que realizan las técnicas de alta complejidad dijo que la situación se enmarca en una "deuda histórica" que mantiene el Ministerio de Economía con el Fondo, por concepto de los procedimientos realizados a los pacientes de Salud Pública.
Sin embargo, el convenio que firmará hoy el Estado con los institutos tendrá vigencia por seis meses. En ese período de tiempo ambas partes intentarán ponerse de acuerdo en los costos "reales" que tienen cada procedimiento, en base a diferentes estudios técnicos.
"Estamos de acuerdo en lograr una nueva metodología de cálculo de los aranceles, pero con conceptos que reflejen la realidad", comentó Vallejo. Si al cabo de los seis meses, las partes no se ponen de acuerdo, el convenio se prorrogaría por otros seis meses y se aplicaría una paramétrica que los centros aceptarían por única vez.
A través del aporte mensual de los socios mutuales y de partidas volcadas por el Estado, el FNR financia la cobertura de técnicas como trasplantes, cirugías cardíacas o diálisis a todos los uruguayos. En Uruguay hay 90 IMAE que realizan las técnicas en 50 instituciones públicas y privadas.