Aumento de los precios amenaza salud nutricional

Proponen crear una red de vigilancia de alimentación

 20081111 600x472

Desde septiembre, el Instituto Nacional de Alimentación, (INDA) trabaja junto a la FAO en la creación de un Observatorio de Seguridad Alimentaria, dijo Ana Hristoff, representante del INDA. A esa iniciativa debería sumarse la creación de una red de usuarios y consumidores, similar a la promovida por el gobierno en los usuarios de servicios de salud, afirmó Héctor Villaverde, asesor de asociaciones de consumidores. Estos fueron algunos de los temas puestos sobre la mesa ayer en el "Encuentro sobre seguridad alimentaria", organizado por el sistema de las Naciones Unidas en Uruguay.

El alza de precios de los alimentos a nivel internacional, sumado a particularidades en las cosechas nacionales, hizo que en 2007 y 2008 el tema cobrara una mayor relevancia. Según un análisis del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas presentado por Ivone Perazzo, el alza de precios sería el causante de 7% de la pobreza y 14% de la indigencia registrada en 2007 (ver recuadro).

La pobreza no es el único factor que incide en una adecuada nutrición; el acceso a puntos de venta y los hábitos nutricionales también tienen fuerte incidencia. El problema es que los rezagados en estos aspectos tienden a coincidir. Gustavo Lancibidad, coordinador del proyecto Agencia Uruguaya de Seguridad Alimentaria, mostró en varios mapas cómo en la periferia de Montevideo coincide la ubicación de la población en los deciles más bajos de ingreso con un menor número de comercios en proporción a la población, y una mayor distancia promedio para llegar a ellos.

Por el contrario, las ferias vecinales se concentran en las zonas céntricas y la costa del departamento. No es raro entonces que la población en los cuatro deciles de ingresos más bajos no alcance el consumo de frutas y verduras mínimo recomendado, señaló.

Por otro lado, los precios varían entre un comercio y otro de una forma "dispar y anárquica", sin depender sólo de aspectos como la distancia o los costos de transporte, según lo percibido a través de la tarjeta de alimentación, señaló Gerardo Lorbeer, del Ministerio de Desarrollo Social.

Actualmente se trabaja en la ampliación de esta tarjeta, con la posibilidad de incluir la compra de medicamentos en farmacias, y en continuar el fortalecimiento de los comercios asociados (hasta ahora, 518), en el entendido que es necesario apoyar a las pequeñas bocas de venta locales, informó Lorbeer.

Pobreza y nutrición

En 2007 se disparó el Índice de Precios al Consumo (IPC) y creció más aun el Índice de Precios de Alimentos y Bebidas (IPAB), señaló Ivone Perazzo, del Instituto de Economía.

Realizando una simulación teórica en la que el ascenso de IPC en 2007 hubiera sido similar al de 2006, la pobreza en 2007 no sería de 25,5% sino de 23,8%, y la indigencia no sería de 2,1% sino de 1,8%, afirmó.

El consumo de cereales y legumbres por parte de las personas de todos los deciles de ingreso satisface lo mínimo recomendado nutricionalmente. El consumo de frutas y verduras es deficitario en los 4 deciles de menor ingreso, y bajo en los 7 deciles de menor ingreso. El consumo de lácteos y derivados está por debajo de lo recomendado en todos los grupos, señaló Gustavo Lancibidad.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar