Nada parece detener a los piqueteros entrerrianos en su objetivo de impedir que Botnia comience a funcionar. Ahora anuncian que están dispuestos a cruzar el río Uruguay y, martillo en mano, destruir la planta cual muro de Berlín.
Al menos así amenazó Alfredo de Angelis, presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos e integrante de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú.
"Dios quiera no se ponga en marcha (la empresa finlandesa Botnia), porque si no vamos a pasar el puente, pacíficamente, pero vamos a ser miles los que vamos a pasar para voltear Botnia con una maza de medio kilo cada uno, como cayó el muro de Berlín", dijo De Angelis. Aclaró que hablaba a título personal, pero aseguró que son "muchos" en Gualeguaychú los que piensan como él.
"La lucha no la vamos a dejar hasta que se vaya Botnia y Uruguay se olvide del proyecto pastero que tiene", insistió.
Por lo pronto, mañana domingo la Asamblea de Gualeguaychú tiene previsto una marcha hasta el puente San Martín, que une esa ciudad argentina con Fray Bentos. El puente está bloqueado por los piqueteros entrerrianos desde el 20 de noviembre de 2006.
La amenaza de De Angelis se produce un día después de que un grupo de "ecologistas" intentara bloquear la terminal de Buquebus en el puerto de Buenos Aires, y fuera desalojado por la fuerza por la Prefectura argentina. De Angelis fue uno de los dos activistas detenidos por unas horas luego de esa protesta. Uno de los manifestantes resultó herido en la nariz al forcejear con la policía.
Mientras los piqueteros que mantienen bloqueados los puentes binacionales radicalizan su posición, los gobiernos de Argentina y Uruguay se preparan para iniciar el diálogo en Madrid el próximo miércoles 18, a instancia de la Casa Real española.
Tras la protesta del jueves en el puerto bonaerense y la detención de dos de sus activistas, la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú bloqueó la ruta 14, la principal vía que utilizan los argentinos para viajar a Brasil y clave para el transporte de mercaderías dentro del Mercosur. El corte de esta ruta lo levantaron luego de que fueron liberados sus dos compañeros.
De todos modos, la Asamblea de Gualeguaychú mantiene el bloqueo que realiza desde el pasado 20 de noviembre sobre el puente San Martin que lleva a Fray Bentos.
También siguen bloqueados los pasos por los puentes en Colón y Concordia, que se prevé serán levantados mañana domingo coincidiendo con el fin de Semana Santa.
El ministro del Interior de Argentina, Aníbal Fernández, elogió la actuación de la Prefectura en el desalojo de los manifestantes del puerto de Buenos Aires. Dijo que pretendían "dominar o manejar los puertos donde entra gente o mercadería", y aseguró que "eso no va a suceder".
La actitud del gobierno argentino para reprimir el intento de bloqueo a Buquebus no coincide con la pasividad demostrada ante el corte de rutas que comunican con los puentes binacionales.
Un representante de la Asamblea de Gualeguaychú aseguró que la acción de Prefectura provocó "un lesionado con heridas cortantes y varias personas con contusiones", tras calificar como "lamentable" el desalojo de los manifestantes.
"Vinimos jóvenes y abuelos a protestar por nuestro futuro. Vinimos a cortar un rato Buquebus", dijo a la prensa un hombre que vestía una camiseta negra con la leyenda "No a las papeleras", y que insistió en calificar como "pacífica" a la manifestación.
"Venimos como siempre en actitud pacífica a decirle al mundo que Botnia se tiene que ir para que haya paz social", afirmó otro hombre, para quién la instalación de la planta de celulosa a orillas del río Uruguay "es una agresión que permite el gobierno uruguayo".
A mediados de enero pasado, cientos de personas protestaron pacíficamente contra la fábrica de la finlandesa Botnia en la misma terminal de Buquebus, que fue entonces custodiada por unos mil efectivos de Prefectura.
La protesta del jueves tuvo lugar mientras se cumplía el sexto día de bloqueo en los tres puentes fronterizos que comunican a Argentina con Uruguay, protesta que los activistas prevén continuar hasta el domingo, cuando baje el movimiento turístico entre ambos países.
"No muerden". El gobierno uruguayo está "atento" a las amenazas de los piqueteros de Gualeguaychú sobre posibles atentados a la planta de Botnia, aseguró ayer el canciller Reinaldo Gargano. Según el canciller, corresponde al gobierno argentino encabezado por el presidente Néstor Kirchner "intervenir" para "calmar la situación".
El intendente de Río Negro, Omar Lafluf, dijo ayer a la agencia de noticias Associated Press que se comunicó con Gargano para expresarle su preocupación por el tono de las amenazas y que el jerarca le transmitió que igual de inquieto está el gobierno.
Mientras tanto, el ministro de Ganadería, José Mujica, restó entidad a las amenazas que formularon piqueteros de Gualeguaychú, acerca de planificar posibles atentados contra la planta de Botnia.
"Perro que ladra no muerde, el problema son los que no ladran", aseguró Mujica ayer en declaraciones a radio Carve.
Mujica dijo que "hay que mantener una preocupación discreta" porque "hay una parte muy grande del pueblo argentino que es espectador en todo esto y es en definitiva el que a la larga nos va a acompañar".
El ministro aseguró que "lo peor es multiplicar la alarma" a partir de las amenazas de los piqueteros.
Buquebus: Prefectura de Argentina desalojó a los piqueteros de la terminal bonaerense
Argentina se adelantó en Madrid
El jefe de gabinete argentino, Alberto Fernández, aprovechó un viaje de descanso a Madrid para ir ganando tiempo en la instancia de diálogo que mantendrá con el gobierno uruguayo el miércoles 18 en esa ciudad.
El diario argentino La Nación informó el jueves 5 que Fernández se fue a España con su hijo de vacaciones y aprovechó para contactarse con empresarios, en el marco de una agenda de actividades que le organizó el embajador de ese país en Argentina, Carlos Bettini, luego de un almuerzo entre ambos.
Entre las actividades a realizar en Madrid por Fernández, se dispuso el inicio de la preparación de la cumbre con el gobierno del presidente Tabaré Vázquez.
El encuentro se realizará entre el miércoles 18 y el viernes 20. Por Uruguay asistirán el canciller Reinaldo Gargano, el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y el director general de la Cancillería, José Luis Cancela. Por Argentina participarán el canciller Jorge Taiana y Fernández.
Desde el gobierno uruguayo se ha preferido mantener un bajo perfil con relación al conflicto, a la espera de la reunión convocada por el facilitador José Antonio Yáñez Barnuevo, el delegado de España para el conflicto binacional.
Hace pocos días, el canciller Taiana dijo que Argentina insistirá en la reunión de Madrid en la relocalización de la planta de Botnia, algo que para el gobierno uruguayo no está en discusión.
Desde la administración Vázquez, en tanto, se insiste en que para negociar es necesario que se levanten los cortes a los puentes que unen a los dos países.
Sindicatos reclamarán por mayor seguridad
La muerte esta semana de un obrero chileno en la obra de Botnia puso en alerta al sindicato de la construcción, que el lunes reclamará al Ministerio de Trabajo que tenga inspectores permanentes en la planta de la empresa finlandesa.
Marcelo Abdala, de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra), dijo a El País que la responsabilidad final por los accidentes laborales en la planta es de la empresa Botnia, "porque en última instancia es quien organiza toda la relación de trabajo con los distintos subcontratos". "Desde nuestro punto de vista tiene responsabilidad de `apretar` a las empresas a los efectos de que la gente trabaje en condiciones", dijo Abdala.
El obrero que falleció el martes al caerle encima una pesada estructura de metal, trabajaba para la empresa chilena Cofigold, una de las 40 subcontratistas que levantan la planta de Botnia.
"Estamos proponiendo que se instale prácticamente en forma permanente la inspección de trabajo en la planta de Botnia, y con seguridad nuestra organización va a tomar acciones para que esto se concrete", adelantó Abdala.
La empresa chilena fue clausurada por la Inspección de Trabajo, que investiga el accidente.