ALEJANDRO MENDIETA
Los accesos a Montevideo se han convertido en sectores peligrosos para los conductores que nunca saben cuándo podrán ver caer una piedra sobre sus parabrisas o, en el caso de los ómnibus, sobre una ventana lateral y lesionar a un pasajero, algo que ya ocurrió.
Efectivos de Policía Caminera han detenido en lo que va del año a 10 personas por este motivo.
Por años, ómnibus, camiones y vehículos livianos han sido objetos de pedreas por parte de personas, en su mayoría menores, que disparan los proyectiles utilizando hondas o —como se ha visto en los últimos tiempos— tirando pesadas piedras contra los parabrisas frontales. Una tragedia, a causa de la vandálica actitud, está al alcance de la mano.
Hace seis años que Policía Caminera implementa diversos operativos en zonas estratégicas para prevenir estos delitos. En ese tiempo los resultados han ido mejorando en cuanto a la detención de personas, a excepción de 2008 cuando, según explicó Sergio Olivera, jefe de prensa de Caminera, a EL PAÍS digital "lamentablemente" se detuvo a una sola.
DETENIDOS. En 2007, 11 personas fueron detenidas por efectivos de Caminera. La cifra bajó a una sola en 2008, pero remontó a 25 en 2009. En 2010 la cifra es significativa ya que en apenas 18 días se está llegando casi a la mitad de lo registrado en 11 meses del año anterior.
Para las autoridades de Caminera esto responde a que los trabajos de prevención y patrullaje están dando cada año mejores resultados y se logra impedir que estas personas violenten un vehículo y lastimen a una o varias personas.
VEHÍCULOS. Olivera informó que en 2007 se denunciaron 117 pedreas, siendo afectados en su mayoría ómnibus. Noventa y cinco de estos pesados rodados fueron dañados mientras trasladaban personas.
Un año después, la cifra se redujo a 50, pero se mantuvo la tendencia respecto a que los ómnibus son los más afectados: 44 recibieron una pedrada. En 2009 —hasta el mes de noviembre— la cifra se elevó nuevamente y alcanzó las 108 denuncias, con 89 ómnibus dañados.
Caminera no cuenta aún con esta información en lo que va de 2010. Olivera aclaró que la cantidad de denuncias puede ser mayor en todos los casos, ya que la cifra es la que manejan los policías de las rutas y además muchas víctimas deciden no concurrir a un destacamento para declarar lo ocurrido.
OPERATIVO. Seis efectivos recorren varios puntos de los accesos para controlar la normal circulación vehicular. Algunos están uniformados y otros lo hacen de incógnito.
También se custodia la salida de ómnibus desde Plaza Cuba hacia las rutas 1 y 5, aunque esto presenta algunas dificultades a la hora de gestionar efectivos para cada línea y cada horario de la empresa.
"Eso es para la parte de accesos. Si ocurre una situación similar en la Interbalnearia, por ejemplo, tenemos personal emplazado en esos lugares", dijo Olivera.
Las zonas más problemáticas son los accesos a Montevideo, tanto a la altura de Carlos María Ramírez, por ruta 5, por ruta 1 y camino Cibils, ruta 1 y Thompkinson y ruta 1, kilómetro 9.
La mayoría de los detenidos son menores de edad, pero también hay mayores. "Algunos apenas tienen 8 años de edad", afirmó el jerarca policial. Pero la poca edad poca importa para el nivel de vandalismo al que se llega.
Finalmente Olivera recordó que hace poco, cerca del anillo perimetral que une las rutas 102 y 8, un auto fue alcanzado por una piedra que llegó a pesar más de un kilo.