EDUARDO BARRENECHE | DEBORAH FRIEDMANN
Se puso una túnica, se inventó un nombre, consiguió un logo de Médicos Sin Fronteras y otro de Naciones Unidas. Eso y una simpatía innata le bastaron a un joven uruguayo de 20 años para atender como "médico" en policlínicas de Salud Pública en Artigas y efectuar un traslado de un paciente en un avión de la Fuerza Aérea, desde el Hospital de Salto a Montevideo.
Ayer, el juez penal Homero Da Costa lo procesó sin prisión por usurpación de título profesional. Además, remitió el expediente a otro magistrado que seguirá con las actuaciones del caso, luego que el Ministerio de Salud Pública presentara una denuncia.
La actuación policial, lejos de finalizar, continúa con denuncias que parecen dignas de la película "Atrápame si puedes". El joven, que actuaba bajo el nombre de Gabriel Ihlenfeld, es investigado por robo de medicamentos y de recetas, atención a pacientes en varios centros públicos de Montevideo y del interior y estafas a enfermos por U$S 90.
INTERNET. En 2005 Gabriel Ihlenfeld publicó en un sitio web especializado en medicina que era miembro de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) en Uruguay y ofrecía por ese medio puestos para ir a trabajar al exterior con elevados salarios.
Laura Calonge, responsable de la oficina de MSF en Buenos Aires, única repartición de la organización en América Latina, fue alertada de la situación por un conocido.
Calonge dijo a El País que se comunicó con los responsables del sitio web y pidió que dieran de baja al anuncio. Incluso, MSF publicó una advertencia en la misma página donde se señalaba que el aviso era "falso".
Poco tiempo después, Ihlenfeld llegó a Colonia, según dijeron a El País fuentes de Salud Pública del departamento. Allí dijo que era médico interno y que venía a tomar la guardia en el Hospital del Colonia. De inmediato le proporcionaron un lugar donde dormir. En la cena, una funcionaria del centro asistencial comenzó a desconfiar. El joven aseguró que el día anterior había estado de guardia en una emergencia privada y la mujer le contestó que ella había estado en la misma institución y que no lo había visto.
Al día siguiente, Ihlenfeld dijo que tenía que ir a hacer trámites a Montevideo y aprovechó un viaje de la ambulancia a la capital. Nunca más volvió.
ARTIGAS. A principios de este año, Gabriel Ihlenfeld llegó a Bella Unión acompañado por la funcionaria M.M. del MSP. Vestido de blanco, con cabellos cortos y una sonrisa amistosa, el "doctor" Ihlenfeld fue presentado por M.M. como el nuevo médico que atendería en la policlínica del barrio Las Láminas, señalaron a El País fuentes de la investigación. Como la funcionaria era conocida por todos, nadie desconfió.
La coordinadora Departamental de Salud de Artigas, María Elena Curbelo reconoció que autorizó a Ihlenfeld a atender en la policlínica de Cainsa de Bella Unión, porque "cuenta con autorización" del MSP. Un documento oficial de esa cartera obtenido por El País consta que esa autorización fue firmada por Curbelo el 16 de septiembre de este año.
La representante ministerial en Artigas reconoció que el supuesto médico también atendió en las policlínicas de Rincón de Pacheco, localidad próxima a la ciudad de Artigas, y de Coronado, paraje situado cerca de Bella Unión. "Tiene el título registrado hace años. Ese diploma se encuentra en el MSP y en el Hospital de Bella Unión", dijo.
Curbelo expresó a diferentes medios de prensa artiguenses que el "médico" tenía un título reva- lidado de Cuba y que pertenecía a MSF. Dijo además que tenía "autoridad suficiente" para permitirle atender pacientes.
EN AVIÓN. El 20 de febrero de este año, la funcionaria M.M. sufrió un accidente automovilístico a pocos kilómetros de la ciudad de Salto. Se fracturó el tórax y dos costillas y padeció insuficiencia respiratoria.
Cinco días más tarde, Ihlenfeld se comunicó con la Coordinación de los CTI de Salud Pública, la Fuerza Aérea y la dirección del hospital salteño para trasladarla en un avión C-115 a un centro asistencial de Montevideo.
Según la denuncia del MSP, a la que tuvo acceso El País, en esos tres ámbitos el falso médico alegó ser un representante del director de Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Tabaré González.
En la Fuerza Aérea debió sortear un pequeño escollo. El teniente F. le explicó que no tenía problemas con organizar el traslado, pero que necesitaba la autorización previa de la coordinadora de CTI de Salud Pública.
Ihenfeld llamó por teléfono a la coordinadora I.E. y le dijo que le informaba "por cortesía" sobre el motivo por el cual requería un avión. "No se olvide que soy un representante del doctor González", señaló, según el escrito.
Durante el llamado telefónico a I.E, el supuesto doctor dijo que él oficiaría de médico acompañante de M.M. La coordinadora chequeó en Salto el estado de salud de M.M. y autorizó el traslado aéreo para el 26 de febrero.
A partir de ese momento surgieron las primeras sospechas sobre la identidad de ese médico. Como el avión de la Fuerza Aérea carecía de instrumental médico, un funcionario del hospital de Salto le otorgó varios equipos en carácter de préstamo y luego le exigió una firma.
Ihlenfeld estampó su rúbrica y luego colocó un sello debajo, que no coincidía con las características de los que usan los profesionales uruguayos, y se identificaba más con normas que reglamentan la actividad médica argentina.
Al llegar el avión a Montevideo, la Coordinación constató que no había camas disponibles en los CTI de Salud Pública. La paciente proveniente de Salto fue internada en el Hospital Italiano y dos días más tarde trasladada al Hospital Maciel.
El director del Hospital Regional de Salto, Pablo Cesio, confirmó a El País que el supuesto doctor Ilhenfeld coordinó el 26 de febrero de 2006 el traslado especializado de una paciente desde Salto en un avión de la Fuerza Aérea.
Fuentes sanitarias de Salto señalaron que la salud de la accidentada no ameritaba un traslado aéreo hacia Montevideo.
Por este tema, el MSP inició una investigación administrativa el 26 de abril.
andanzas. Según fuentes de la investigación judicial, Ihlenfeld llevaba una gran vida cuando se encontraba en Montevideo. Viajaba en remises y ordenaba a los choferes que fueran a cobrar a una encargada de pagos del MSP.
Según fuentes judiciales, un equipo de policías de la Seccional 3a. concurrió al Hospital Pereira Rossell, tras tener indicios de que Ihlenfeld también había atendido en varios sectores de ese centro asistencial, lo que según un parte de la Jefatura de ayer se confirmó. Sin embargo, fuentes del Pereira Rossell dijeron que el joven no atendió pacientes en el centro asistencial, aunque haciéndose pasar por médico retiró recetas de la farmacia.
Las andanzas del falso médico también alcanzaron a la ciudad canaria de San Jacinto. La Policía trata de probar que Ihlenfeld se llevó de allí una ambulancia cargada de medicamentos.
Según los investigadores, el director del Pereira Rossell, Fernando Tomassina, presentó una denuncia contra el joven.
Además, Tomassina inició el martes una investigación administrativa sobre el tema. Una funcionaria de ese Hospital sería una de las tantas víctimas de las estafas de Ihlenfeld. Se hacía pasar por especialista y pedía que le adelantaran una parte del futuro tratamiento, que rondaba los U$S 90. Luego desaparecía.
Los policías también investigan cómo Ihlenfeld pudo timar al servicio de locomoción de Presidencia de la República, que habría utilizado al menos en cuatro oportunidades.
La oficina de Médicos Sin Fronteras no tuvo más noticias de Ihlenfeld hasta hace un par de días. Allí la representante fue contactada por una agencia de alquiler de autos en Montevideo. Un automóvil había sido rentado por Ihlenfeld y no lo había pagado. El joven se presentó como parte del staff de MSF. Mostró un documento con el sello de la organización y dio una dirección de mail falsa como miembro de la ONG.
Calonge asoció inmediatamente con el impostor del aviso en la web, ya que había dado el mismo nombre que en el falso aviso en Internet. Solicitó dar de baja a la casilla de correo. Fue la agencia de alquiler quien hizo la denuncia policial, luego de que Ihlenfeld chocara el automóvil en Florida. (Producción: Javier Bertalot y Luis Pérez).
Enviado
El joven dijo a varios jerarcas que era representante del director de ASSE, Tabaré González
Los pasos de un impostor
EN LA WEB. En 2005 S.G.F.I., de 20 años, se inventó un nombre: Gabriel Ihlenfeld. Publicó un falso aviso en Internet como miembro de Médicos Sin Fronteras.
INTERIOR. Luego se presentó como médico y representante del director de ASSE, Tabaré González, en Colonia, San Jacinto y Bella Unión. Atendía pacientes, expedía recetas y cobraba U$S 90 por "tratamientos especializados".
TRASLADO. El 26 de febrero de este año, el timador organizó un traslado aéreo de una amiga accidentada desde Salto.
CAIDA. Alquiló autos como miembros de Médicos Sin Fronteras. Además, según canal 12, se hizo pasar por médico de SUAT para comprar combustible.
Llaman a "pacientes" para que denuncien
El ex diputado blanco y médico de Bella Unión, Aldorio Silveira, colocó avisos en radios de Artigas para reunir a personas que fueron atendidas por S.G.F., quien se hacía pasar por el doctor Gabriel Ihlenfeld en policlínicas de ese departamento.
Silveira dijo a El País que su objetivo es que los damnificados presenten una denuncia penal conjunta en un Juzgado de Bella Unión, pese a las investigaciones realizadas por magistrados de Montevideo.
El ex legislador nacionalista también criticó a la coordinadora departamental de Salud Pública de Artigas, María Elena Curbelo, por autorizar a médicos cubanos a ejercer la medicina en el país.
Los médicos, agregó Silveira, "no tienen los títulos revalidados en Uruguay. Existe mucha preocupación en las policlínicas de Cainsa y Calpica, porque ellos atendieron y extendieron recetas de medicamentos".
Por su parte, la coordinadora Curbelo rechazó las apreciaciones de Silveira, al señalar que los médicos "están debidamente autorizados" por el Ministerio de Salud Pública y "poseen toda la documentación en regla" que les permite desarrollar su actividad profesional en el país.
Advirtió que, mediante un llamado a concurso realizado por dicha secretaría de Estado, obtuvieron cargos un médico nacido en Buenos Aires con título profesional obtenido en la Universidad de Cuba, y una doctora uruguaya que se recibió también en ese país del Caribe.
Estos dos profesionales, que fueron designados a partir del 4 de marzo de ese año para desempeñarse en Salud Pública, atenderán en la zona de Bella Unión y centros poblados próximos.