Paula Barquet
Las SAQ rompieron el silencio: la emergencia sanitaria fue un "sistema perverso" que los llevó a operar más del triple de lo pactado con ASSE y cobrar la mitad de lo previsto. El martes, en asamblea, definirán si comienza un nuevo conflicto.
El 29 de junio el Ministerio de Salud Pública anunció triunfalmente el final de la emergencia sanitaria, que se extendió durante seis meses y permitió operar a 2.500 personas que esperaban su cirugía hacía meses.
Pero no todo fue color de rosa. De acuerdo a un comunicado que circula hace un par de días entre los anestésico-quirúrgicos y al que accedió El País, "ASSE no logró instrumentar, liquidar y fundamentalmente remunerar de acuerdo a lo convenido".
"Al principio se nos dijo que había 700 enfermos para operar", dijo a El País Juan Carlos Folonier, representante de la Sociedad de Cirugía en las Sociedades Anestésico Quirúrgicas (SAQ). Se previeron $ 12 millones para los salarios del personal médico y no médico, lo que equivalía a un promedio de $ 1.200 por intervención solo para los anestésico-quirúrgicos. "Pero cuando quisimos acordar empezaron a salir enfermos de todos lados. Enfermos que (al contrario de lo que se ha dicho) eran diferibles. En vez de 700 se operaron 2.500", relató.
El fondo disponible no se adecuó. Por eso en el comunicado se afirma que "el sistema de pago UCAF (las unidades creadas para abatir el retraso quirúrgico) resultó perverso, ya que a más trabajo menos paga".
Por otra parte, los profesionales denuncian que les "escondieron" las cifras para que siguieran operando. "Mientras se trabajaba a toda máquina, nunca fue respondido el número de intervenciones que se iban realizando, a pesar de insistir formalmente desde las SAQ en que ASSE otorgue esa información", afirman.
El acuerdo inicial era que a los anestesistas y cirujanos que trabajaran en ASSE durante la emergencia cobrarían cuando se terminara la lista de espera. Sin embargo, a un mes de concluida la emergencia, los profesionales aseguran que han recibido, quizá, la mitad del dinero.
"No sabemos cuánto pagaron. Tenemos la idea de que de los 12 millones (de pesos) han pagado cerca de la mitad, pero no sabemos, porque cada tanto se ejecuta una parte, pero nadie sabe a qué corresponde el dinero que aparece en el cajero", dijo Folonier.
Según las autoridades, el dinero total disponible para la emergencia sanitaria eran unos $ 200 millones, de los cuales se gastaron $ 180 millones. La mayor parte habría sido destinada a salarios y otra gran parte en equipar los block quirúrgico.
Desde las SAQ también se cuestiona que, a pesar del gasto, "no se ven mejoras en nada".
En el documento que los profesionales redactaron para elevar a las autoridades de ASSE, se mencionan acuerdos incumplidos de cuatro años hacia atrás. La demanda fundamental es el no pago de una variable anestésico-quirúrgica por productividad, que los médicos ya cobran en el subsector privado y que acordaron cobrar en el público en 2007. Eso no se ha cumplido, según las SAQ.
Mencionan, entre otras cosas, calendarios incumplidos y complementos por traslados. "Frente a este serio problema, ya que es muy difícil negociar y acordar en un ámbito de desconfianza, ASSE, impávido, no hace nada para revertir este aspecto sino que sigue sumando incumplimientos", alegan.
En vistas de esta situación, se decidió convocar a una asamblea el próximo martes para discutir los incumplimientos y buscar soluciones. Si bien aseguran que no están "en conflicto" y que tienen "la mejor buena voluntad", los médicos advierten que "se acaban los plazos y también la paciencia".
"Si esto no se soluciona en forma creíble en estas semanas, comenzará el abandono nuevamente de los hospitales de ASSE, con todas las repercusiones asistenciales y de conmoción pública lamentablemente conocidas", concluye el comunicado.
PROPUESTAS. Cuando ASSE y el MSP declararon el fin de la emergencia sanitaria, las autoridades explicaron que había un acuerdo salarial, propuesto por los propios anestéstico-quirúrgicos, que era "casi un hecho". Faltaba solo la firma.
Y sigue faltando. No se ha concretado, dicen los profesionales, porque no lo van a firmar mientras persista el endeudamiento que estiman en millones de pesos.
Los representantes de la SAQ se reunieron ayer con los miembros del directorio de ASSE. Según relató Folonier, les pidieron que fueran condescendientes porque no pueden solucionarlo de acá al martes.
Pero su paciencia está agotada. Las medidas que se resuelvan el martes pueden ser colectivas o personales, dijo Folonier, porque "las condiciones de ASSE son deplorables, entonces cada uno verá si sigue trabajando así".
En el comunicado se ensayan propuestas. "Elaboración de un documento con ASSE que refiera exclusivamente a todos los impagos, detallando las fechas de su liquidación y garantías de incumplimiento".
Se propone que a partir del 1° de septiembre se pague $ 700 la hora a todos los anestésico quirúrgicos, y que se instale definitivamente el sistema de pago por hora más productividad, que funciona hace 17 años en el sistema mutual.
"La mayoría ya no confía en ASSE"
"La sospecha de intencionalidad de algunos, el descreimiento de muchos debido a los históricos incumplimientos de ASSE (que se mantienen como tales), las reuniones con autoridades de todos los ministerios, donde se modifican plazos, donde se reprometen promesas ya realizadas que deberían estar cumplidas hace mucho tiempo, el cambio de interlocutores que obliga a recomenzar las negociaciones, la reprogramación de las deudas, la negativa a ofrecer garantías de pago, han minado severamente la confiabilidad de la amplia mayoría de los colegas en ASSE", afirman las SAQ.
El incumplimiento en el pago por la emergencia sanitaria se suma. Los especialistas se quejan de las horas invertidas "de buena fe", el sacrificio de su tiempo y la falta de respuesta.