MALDONADO | MARCELO GALLARDO
El asesino del anciano de 100 años José Miguel Sánchez confesó ante la Policía y la Justicia, sentirse descendiente de la mítica familia Corleone por lo que empleó métodos mafiosos para ultimar a su víctima.
Uno de estos ritos fue despedir a su víctima con dos besos en la boca antes de asesinarla con un cuchillo adquirido por su condición de "rápido y ligero".
Según su testimonio, el rito mafioso fue completado colocando al anciano arriba de una mesa con el objetivo de asestarle los cuatro o cinco puntazos y el corte en el cuello que le provocaron la muerte en medio de un abundante sangrado.
"Por mis venas corre sangre de la familia Corleone", sostuvo el asesino a los atónitos magistrados a cargo del presumario quienes no perdieron el tiempo tratándole de explicar que se trata de un nombre ficticio empleado por el desaparecido autor Mario Puzo para escribir la saga de "El Padrino".
El sujeto, de fuerte complexión, aseguró que se sintió muy bien luego de matar al anciano al tiempo que no experimentó arrepentimiento alguno e inclusive confesó que estaba seguro que lo iban a detener poco después.
en la nasa. Además de su sangre italiana el sujeto aseguró también formar parte de un proyecto de la NASA lo que implicaría que en poco tiempo más se marcharía a los Estados Unidos a trabajar sobre la capa de ozono.
Fue detenido horas después por personal de la Seccional 11ª de Piriápolis en una casa de Maldonado propiedad de un familiar donde se dirigió después del homicidio. Las pruebas practicadas en su ropa con el método del luminol, comprobaron la existencia de sangre y otros fluidos de la víctima.
El extravagante relato, brindado en la sede policial y luego ante el juez Gabriel Ohanian y el fiscal letrado Juan Bautista Gómez, no impidió que el sujeto de 33 años y sin antecedentes pasara a alojase desde la víspera en el establecimiento carcelario de Las Rosas imputado de un delito de "homicidio intencional". La figura penal fue aplicada a partir de que no se trata de un acto premeditado, pero sí llevado adelante con alevosía. No se descarta que luego de la instrucción del sumario y el plenario, con las pruebas y pericias practicadas, el confeso asesino pueda recibir una pena mayor a la tipificada en el auto de procesamiento de la víspera.
Robusto trabajador, aseguró que mató a Sánchez porque personificaba las causas que le provocaban todas las cosas que le salían mal en la vida, como el hecho de haber roto el lazo sentimental que lo unía con la hija de 22 años de la mujer que cuidaba al anciano.
De hecho el joven ya había sido expulsado de la casa de esta mujer en circunstancias en que debió intervenir la policía porque el ahora procesado se resistió a dejar la casa y amenzaba a la familia con un cuchillo.
Fuentes del caso señalaron que José Miguel Sánchez, que en este año cumpliría los 101 años de vida, era una persona vigorosa. Años atrás sus familiares contrataron a una mujer para que lo cuidara más allá que Sánchez no necesitaba de mucha ayuda para poder desarrollar sus actividades más básicas. La mujer siempre estaba acompañada por su hija quien luego conoció al asesino con el que mantuvo una relación amorosa.
La relación entre ambos empeoró con el correr del tiempo. Las reacciones violentas del asesino provocaron temor en la joven quien resolvió romper con él. La situación enfureció al homicida quien resolvió ajustar cuentas con el anciano, culpándolo de todo lo que le estaba pasando.
El homicidio fue cometido cuando se enteró que su ex novia tenía otra relación y que en los próximos meses se iría a vivir a Montevideo. Con la novedad, el sujeto compró el cuchillo y marchó a la casa del anciano a la hora que no estaba acompañado por persona alguna. Luego de saludarlo, lo increpó y le aplicó el primer puntazo cuando ambos se encontraban en la cocina.
Después lo llevó de arrastre hasta la mesa donde lo colocó para estamparle los dos besos en la boca y luego aplicarle un corte en el cuello que casi le secciona la cabeza.