Mediante un comunicado emitido hoy, la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, informó que decidió cancelar las acciones previstas para el 1º marzo durante la asunción de José Mujica.
Según los asambleístas, la intención original de la manifestación era "era expresar nuestras coincidencias con el nuevo mandatario, ya que en varias oportunidades, el mismo al igual que su esposa Lucia Topolansky, han expresado públicamente que,"tal vez tengamos que resignarnos a usar papel marrón en lugar de papel blanco" reconociendo que el proceso de blanqueo del mismo es lo que produce la contaminación, y recordarle que "el conflicto no es una bagatela, que el tiempo va a subsanar". La Asamblea culpa al entorno de Mujica y al periodismo de estas declaraciones, por la presión que, dicen, ejercen sobre el presidente electo.
A su vez, los asambleístas aclaran que "nunca estuvo en el ánimo de la Asamblea empañar una fiesta de la democracia Uruguaya, ya que al igual que la nuestra estuvo mucho tiempo avasallada por las dictaduras del momento".
Según el comunicado lo que le quieren expresar a Mujica es que buscan que "priorice la hermandad histórica entre los pueblos, que priorice el bienestar de los mismos solucionando el conflicto, con el desmantelamiento de la multinacional finlandesa". Para esto apelan a los ideales artiguistas, de la "Patria Grande", que tiene Mujica. Los asambleístas se refieren más adelante a la empresa UPM (ex Botnia) como una "empresa foránea, contaminante, invasora y pirata".
Finalmente destacan que los habitantes del litoral argentino "encararán un diálogo serio cuando las nuevas autoridades electas demuestren interés en respetar los tratados internacionales (reiteradamente violados por el estado uruguayo), se sometan a la Jurisdicción de las autoridades judiciales designadas por normas obligatorias para ambas naciones y demuestren respeto hacia los ciudadanos originarios en cuanto al uso de sus recursos naturales compartidos".