Además del crimen del joven Marcelo Lebel, del que se cumplió un año de impunidad el pasado 1° de septiembre, dos violaciones y una rapiña cometidas en las últimas horas, son investigadas por la Policía dentro de la misma zona.
Barras de Carrasco, en el tramo de la parada cinco de la rambla, que incluye el Parque Roosevelt y alrededores, se está descubriendo como un área sumamente peligrosa.
Los investigadores no descartan que el autor de al menos uno de los cuatro crímenes pueda ser el mismo delincuente que mató a Lebel de dos tiros. El joven de 25 años era hijo del jefe de Estado Mayor de la Marina, Federico Lebel, y nieto del contralmirante retirado Óscar Lebel.
Se trata de una zona que en apariencia es tranquila y que, por eso mismo, es muy utilizada por parejas que buscan un momento de privacidad. Sin embargo, la escasa vigilancia y la propia soledad es campo propicio para el accionar de delincuentes que además tienen buenas vías de escape entre los montes del lugar.
La Seccional 18a. cuenta con cerca de 80 policías divididos en tres turnos para cerca de 80.000 habitantes.
"Pero ese guarismo crece sustancialmente en las horas `pico` en que es pasaje de cientos de vehículos", comentaron las fuentes consultadas.
CRÍMENES. El viernes pasado un hombre denunció que fue rapiñado por una persona cuya descripción física podría coincidir con la del asesino de Lebel, ya que actuó con la cara descubierta y pudo ser descrito por la víctima.
El delincuente, a punta de revólver, abordó el automóvil que estaba parado y redujo al denunciante y a su acompañante, que se encontraban adentro. Luego de apropiarse del dinero, huyó.
Ese mismo día otra pareja fue víctima, aunque esta vez, de dos delincuentes. Sucedió en la esquina de Becú y Burlich, por lo que "puede decirse que es cerca de la zona", dijeron a El País altas fuentes policiales. Ambos estaban sentados en el interior del vehículo cuando dos hombres, uno de ellos armado, los obligaron a sentarse en el asiento trasero.
Aunque no medió agresión alguna, se llevaron el dinero y los celulares.
En tanto, hubo dos violaciones en la zona.
Una de ellas fue contra una mujer que bajó del ómnibus en las cercanías de una estación de servicio y que caminaba hacia su casa.
La otra mujer estaba junto a su pareja cuando fueron sorprendidos por un hombre armado con un revólver que los encañonó.
Mientras que las violaciones y rapiñas están en manos de la Dirección de Investigaciones de Canelones, el crimen del joven Lebel viene siendo investigado desde más de un año por Inteligencia de Prefectura.
ASESINATO. Lebel estacionó el auto en la parada cinco de la rambla de Canelones junto a una muchacha. Un hombre se acercó al vehículo, encañonó al joven, lo obligó a descender y caminar hacia la arena unos 20 metros.
El delincuente tomó la billetera del joven que se dedicaba a la publicidad y al parecer en ese momento se produjo un forcejeo. Lebel recibió dos disparos: uno en la nariz y otro en el cuello. La joven había huido cuando vio que Lebel iba encañonado hacia la arena. Minutos más tarde daba aviso al 911. Con sus datos se confeccionó el identikit del homicida.
En un momento se pensó que el caso estaba aclarado al detener a un hombre de características similares en Fray Bentos. Este hombre fue reconocido por la mujer que acompañaba a Lebel, pero no se hallaron otras pruebas más contundente y además el detenido demostró que estaba en otro lugar cuando se estaba cometiendo el homicidio.
Al momento los investigadores trabajan con muy pocas pistas sobre este crimen.