DIEGO CASTRO
Un joven de 20 años fue asaltado y baleado anoche, mientras esperaba a su padre en la puerta de un consultorio médico. Los delincuentes se llevaron un automóvil que abandonaron a varias cuadras del lugar.
El robo ocurrió próximo a las 20 horas, en la esquina de José Martí y 26 de Marzo, en pleno barrio Pocitos. Allí, Paulo Andrés Figueroa González (20) aguardaba en la puerta de un consultorio médico mientras era atendido su padre.
En determinado momento se le acercaron dos individuos. Según lo que manifestó el propio Figueroa a la Policía, se trataba de dos hombres jóvenes y bien vestidos.
Inmediatamente, uno de los delincuentes se acercó a la ventanilla del automóvil y exhibiendo un arma de fuego exigió la entrega del vehículo.
El joven se resistió en primera instancia. El otro desconocido lo bajó a la fuerza del automóvil, a lo que Figueroa se resistió. Fue entonces que el individuo que estaba armado efectuó un disparo que hirió al joven en el muslo izquierdo.
En el lugar se hicieron presentes efectivos de la Seccional 10ª, quienes prestaron los primeros auxilios al joven herido. Los mismos policías fueron quienes lo trasladaron a una mutualista médica, debido a la demora de los servicios de emergencia médica.
Según fuentes policiales, el joven permanece internado, con una herida de bala en la pierna y fuera de peligro.
Minutos más tarde, un policía de particular que pasaba por 21 de Setiembre y la Rambla, vio el automóvil estacionado en esa esquina.
Momentos antes, el efectivo había escuchado a través de la radio policial, el pedido de captura de dicho vehículo, que había sido robado.
Según lo manifestado a El País a través de fuentes policiales, los atracadores serían mayores de edad, pero no está confirmado este dato.
La propia Policía descarta que se hayan hecho otras rapiñas desde que robó el auto hasta que fue abandonado.