CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
Un estudio desarrollado por las autoridades de Cerro Largo permitió identificar las fortalezas y debilidades del sector de los artesanos locales y determinar los aspectos necesarios para alcanzar un alto grado de competitividad.
Así fue que se estableció que existían en el sector dificultades en temas como calidad, comercio exterior, productividad e innovación. Ahora, la Asociación de Artesanos de Cerro Largo tiene sede propia y objetivos a largo plazo para mejorar la inserción en el mercado con la tramitación de una personería jurídica.
La Casa del Artesano se encuentra en un edificio construido en el año 1907, que fue originariamente un molino de granos. El gobierno departamental adquirió esta propiedad en el año 2000. Debió realizar una inversión importante para su recuperación, manteniendo las estructuras originales.
La casa tiene tres plantas y allí se encuentran los salones de exposición, talleres y aulas de capacitación. Es un importante bastión cultural para la región.
"Desde los ámbitos privados y públicos se nos ha impulsando fuertemente el trabajo de los artesanos como una forma de preservar nuestras tradiciones y garantizar que las próximas generaciones las conozcan", señaló Yara Arismendi, la flamante presidenta de la asociación que los nuclea.
Arismendi confirmó que son 60 artesanos de todo Cerro Largo los que manufacturaron más de 1.000 piezas que hoy se encuentran en exhibición en la casona, que aún se adapta para tener más lugar para exponer.
El material empleado pa-ra la elaboración de las manualidades suele estar entre los textiles, lana cruda, fibras vegetales, barro, talabartería, madera y hueso, entre otros. "Los productos que le ofrecemos no sólo tienen valor por su construcción, sino también por lo que representan para nosotros cada uno de ellos. No es una producción en serie; los hacemos uno a uno, por eso cada uno tiene su `espíritu propio`", añadió.
Según la asociación, apenas 10% de los 60 artesanos inscriptos viven de sus ventas. Ahora quieren formar una gran cooperativa que produzca y venda artesanías en su propia tienda.
El sector de artículos para regalo y decoración es el que más salida tiene. Productos de lana cruda hechos en telar, sillones con piques viejos, licores, cuadros, cerámicas y lámparas portátiles en lonja y madera son parte de la oferta.